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‘Cooperación para el Desarrollo (más que un trabajo)’ Category

  1. De cooperantes con apellido y políticas de cooperación Joker

    septiembre 8, 2017 by sergio

    Hoy, día 8 de septiembre, se celebra en España el Día del Cooperante. Según el estatuto del cooperante (ese lenguaje inclusivo brillando por su ausencia incluso en nuestro sector…):
    1. “Son cooperantes las personas físicas mayores de edad que, a una adecuada y acreditada formación o titulación académica oficial, unen una probada experiencia profesional y tienen encomendada la ejecución de un determinado proyecto o programa en el exterior, en el marco de la cooperación internacional para el desarrollo y de la acción humanitaria. Se entenderá que tiene encomendada la ejecución de un programa o proyecto quien participe en el mismo en cualquiera de sus fases o actividades (identificación, formulación, seguimiento, asistencia técnica, evaluación u otras)”.

    Como en un montón de cosas más de esta nuestra administración pública y sus correspondientes políticas (bueno, llamarle política pública a la de cooperación al desarrollo en España, sobre todo en los últimos años, es o bien cosa de sarcasmo o directamente una burla al más puro estilo Joker, porque desde el gobierno se llenan la boca con la solidaridad Marca España y simultáneamente la están matando), no estoy de acuerdo en absoluto con esta definición. Entiendo que es importante definir un estatuto que regule la acción de estas personas, pero para mí cooperantes para el desarrollo serían todas aquellas personas que, en su país u otro, de forma retribuida o voluntaria, dedican tiempo y esfuerzos de forma consciente y organizada a colaborar con otras personas para lograr un mundo justo y solidario luchando por los derechos humanos en todo el mundo con una conciencia de ciudadanía global e igualdad de oportunidades de definir el propio desarrollo. Como veis, se trata de la versión “amplia” de la definición. Si queremos regular y visibilizar la acción de las cooperantes internacionales, hablemos entonces de Estatuto de la persona cooperante internacional, y del Día de la Cooperante Internacional.

    Cuanto más se desvincule el protagonismo de las instituciones públicas y más se vincule a la acción colectiva de la sociedad civil (a través de movimientos sociales, asociaciones vecinales, ONG o lo que se quiera, mejor democráticas, eso sí)  demandando a los gobiernos unas políticas públicas de cooperación internacional dignas y que el resto de políticas sean coherentes (si el estado saca subvenciones para promover los paneles solares en Honduras y generar gobernanza para la paz en Yemen, pero legisla en España para que se enriquezcan las grandes eléctricas donde ganan dinero cuatro amigos y promueve la venta de armas españolas, no adelantaremos nada). Esto de la coherencia de políticas es incómodo. Quizás por eso hay interés en que la definición no sea tan amplia…

    Así que, si estás en esa amplia definición, FELICIDADES!!!

     


  2. El papel de las administraciones en el aseguramiento del derecho al agua.El caso de Honduras

    octubre 26, 2016 by sergio

    En los proyectos que llevamos a cabo con Enxeñería Sen Fronteiras en Honduras, no paramos de reflexionar sobre el papel que se debería pedir a las administraciones locales (alcaldías sobre todo), dado también por la propia legislación del país. La parte de “vigilancia” que desde algunos de nuestros socios hondureños piden al estado me parece muy deseable (control de calidad y otros), cosa que no han estado haciendo). Pero en última instancia yo creo que es papel de la administración asegurar temas como por ejemplo las infraestructuras.

    Es importante no hacer recaer sobre la espalda de las comunidades más esfuerzo de aseguramiento del Derecho al Agua de lo debido, ya que se corre el riesgo de puentear administraciones que deberían ser protagonistas en asegurar ese derecho al agua. Sabemos que la debilidad de las Administraciones Públicas en Honduras hace que el aseguramiento del derecho al agua tenga que recaer más de lo que estamos habituados en las comunidades (no hace tanto en Galicia pasaba lo mismo, y aun hay zonas en que pasa, en que las Juntas Vecinales de Agua tienen gran importancia). Esta dejadez de funciones de las Administraciones (ya sea por falta de recursos, de conocimientos, por pereza, por corrupción o una mezcla de ellos) es un problema grave, porque temas como el equilibrio territorial y la solidaridad entre zonas más ricas con más empobrecidas (a través de, por ejemplo, impuestos), casi desaparecen. Por decirlo claramente, las comunidades tendrían que “buscarse la vida”, sin importar su tamaño y el lugar donde estén (claramente en zonas de trópico seco están en una desventaja mucho mayor que en otras zonas). Los impuestos redistribuidos a través de quienes tienen la obligación de asegurar el derecho al agua (estado y municipios), así como la supervisión de la calidad (no para imponer multas, sino por un tema de salud pública), son herramientas clave para esta solidaridad interterritorial.

    Son importantes para activar esto las acciones de apoyo a la movilización de las comunidades para exigir derechos a quienes deben asegurarlos, al mismo nivel (o incluso mayor) que las acciones que implican “fortalecerse para buscarse la vida ya que no podemos contar con la Administración Pública”. La prevalencia de este último enfoque puede ser un parche para ir tirando (o una estrategia “interesada” para reducir el papel de las administraciones en la provisión de servicios básicos, como en algún caso se ha acusado a algunas organizaciones que promueven la gestión comunal del agua). Lo que está claro es que en última instancia no cambiarán las condiciones del país, y probablemente las organizaciones de la sociedad civil con interés en la defensa del Derecho al Agua deban apostar también por incidencia política a más nivel. Un ejemplo de esto en Honduras es la lucha por unas tarifas justas de electricidad a las Juntas de Agua, que no se está logrando (no tienen ninguna exención tarifaria, porque aunque sí se contempla, la burocracia es tal que la mayor parte de las juntas de agua no pueden afrontarla para solicitar esa reducción de tarifa).

    El enfoque que está empezando a ser prioritario para Honduras de “veeduría social” pasa por apostar mucho por la incidencia, por hacer a las personas partícipes de que tienen derechos, a quién deben exigirlos y cómo, así como construir indicadores de transparencia para que las organizaciones de la sociedad civil y las propias administraciones puedan hacer seguimiento. Además probablemente en el caso del agua en Honduras sea necesaria una reestructuración de toda la parte de la administración central que se enfoca al agua de forma que sea entendible (que por su complejidad en ocasiones ni las distintas administraciones saben qué funciones y responsabilidades corresponden a cada ente de gestión del agua).

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  3. La financiación como incidencia política

    junio 19, 2016 by sergio

    Se habla bastante en el mundillo ONGero de la noticia de la renuncia de MSF a las subvenciones públicas de países de la UE. Me parece una buenísima forma de protesta, pero para hacerla han tenido que recorrer un proceso (consciente y bien planificado) de reducción de dependencia de subvenciones externas hasta poder hacer estas campañas contra políticas públicas sin poner en peligro sus programas. Se han quedado con financiación privada de:
    – particulares: con campañas bastante agresivas en calle, o campañas en medios con muchos negritos (como no han firmado el código de conducta…)
    – empresas: aquí se ven algunas de las que colaboran con MSF, de cuyo nombre no quiero acordarme
    – eventos para conseguir dinero: también se ha debatido sobre esto de vez en cuando (famosos sí o no, hasta qué punto y qué famosos, peligro de personalizar o de “activar” valores relacionados con individualismo más que con el bien común, etc.)

    Mi opinión: MSF en realidad es una organización humanitaria, no de desarrollo, y se dedica a poner parches. Esos parches son, desgraciadamente, muy necesarios en muchos lugares, y MSF los pone muy bien, pero su estrategia (también la de financiación) no es (ni debe ser) la de organizaciones de desarrollo que se dicen “transformadoras”. La coherencia 100% no existe, y cada organización avanza hacia ella por sus propios caminos…
    ¿Qué os parece?


  4. Regueifa de transgénicos en la USC

    abril 9, 2016 by sergio

    Ayer tuve la ocasión de acercarme un buen rato a la facultad de Ciencias de la Comunicación a la primera de las regueifas de ciencia, una buena iniciativa de la USC para debatir sobre temas candentes de ciencia con ponentes reconocidas por sus posiciones opuestas. El primero de los temas, para abrir boca, fue nada más y nada menos que los transgénicos. Para quien no pudiese estar, hicieron vídeo. Había que debatir sobre 4 preguntas:

    1. Son los transgénicos seguros para la alimentación?
    2. Son los transgénicos seguros para el medio ambiente?
    3. Son necesarios los transgénicos en agricultura?
    4. Existen alternativas para los transgénicos en agricultura?

    Se ve como el tema se centró en transgénicos en agricultura, de hecho para otras temáticas nadie entró en discusión sobre que sea malo producir quinina con tecnología de transgénesis.

    Hubo algún ponente que se tomó lo de regueifa al pie de la letra, tratando de “enterrar en deshonor” a las personas del bando contrario, sin centrarse en debatir con argumentos y tratar de entender las posturas de la parte contraria y argumentar, que al menos yo era lo que esperaba. Esta actitud, como al menos en mi experiencia suele ser habitual, vino del lado de los presuntos defensores a ultranza de la ciencia, quienes en algún caso se atrevieron a cuestionar el hecho de que personas de la parte contraria fueran científicos y, aun más grave, entraron en descalificaciones respecto a de donde salía el dinero que cobraba alguien de la parte contraria (esto lo hizo F.G. Olmedo, al que se veía incómodo con el formato, la vieja escuela que solo entiende de lecciones magistrales, sin que nadie le rebata, era claramente detectable en él). Mulet estaba mucho más cómodo con este formato, con un humor sarcástico y por (demasiados) momentos faltón, como en él y en sus libros es habitual (y que cuenta con bastantes seguidores, de esos que a la menor discusión sobre algo que consideran ciencia o pseudociencia te endosan eso de “magufo”). Al menos sabía argumentar, aunque aquí su vena escéptica le jugó malas pasadas, como el tener que meter la palabra “homeopatía” con calzador (tengo la teoría que es la palabra que quienes se autodenominan escépticos emplean para convertir en pseudociencia todo lo que toca, por eso no puede haber un debate de ciencia donde no la saquen a colación). Y bueno, luego está su afán por denostar la agricultura ecológica certificada, que hace que también la meta con calzador en cualquier sitio, por mucho que una de sus oponentes dijera claramente que estaba hablando de agroecología y no de agricultura ecológica (que es la que lleva certificado y no tiene nada que ver con conceptos de “canales cortos de comercialización”, desarrollo endógeno, agricultura no intensiva en insumos, pequeña agricultura familiar y otros conceptos de desarrollo que estos científicos pro-transgénicos no conocen ni tienen el menor interés en conocer; una pena que no invitaran específicamente a dos profes al menos en el público, casualmente de la USC, que hace poco sacaron un libro sobre el tema que tengo aquí delante esperando a ser leído).

    Por la parte “antitransgénicos” J.L. Yela transmitía “buen rollo” hablando de elegir otras formas de vivir y demás, y creo que no se esperaba lo que se le venía encima. De hecho, acabó bastante quemado, no estoy seguro de que tuviera mucha práctica en estas regueifas con “legionarios de la ciencia”.

    Blanca Ruibal, de Amigos de la Tierra, la única no científica (pero sí ingeniera agrónoma, algo sabrá de estos temas, con permiso de los otros ponentes) fue, para mí, la única que intentó dar argumentos, aunque eché de menos por su parte alguna contra-réplica a lo que Olmedo dijo de que no se obligaba a nadie a plantar trasgénicos y se podía abandonar esos cultivos cuando se deseara. Amigos de la Tierra es una ONG con experiencia en varios países del mundo (además tiene una red internacional de organizaciones Friends of the Earth), que sabe muy bien que la presunta libertad de la gente empobrecida (el propio Olmedo mencionó que la mayor parte de usuarios de transgénicos son pequeño campesinado de países empobrecidos) es un invento de quienes se aprovechan de esa situación de empobrecimiento. Además, si a alguien que se dedica a la agricultura le enseñas un maíz que produce tres mazorcotas en vez de 2 mazorquitas, y le dices que con X pesticida e Y fertilizante va a producir un montón del de las 3 mazorcotas, pero no le cuentas la dependencia del precio del petróleo (y de las semillas) que le va a generar esa nueva variedad, le estás mintiendo, y eso no es libertad. Y estás jugando con sus cosas de comer. Otro profesor de la USC y su equipo HISTAGRA podría contar muchas cosas sobre como afectó la revolución verde y el extensionismo agrario en la “modernización” agrícola de Galicia (y hoy en día quienes hacen extensionismo agrario en Galicia ¿saben quiénes son? ¡BINGO! Comerciales de biocidas, semillas y fertilizantes). Que sí, que sí, que eso no es culpa del trasngénico, que además también ocurre con otras variedades híbridas industriales (no logradas por transgénesis), pero alguien dijo en el debate que el problema era el modelo de agricultura intensiva-extractivista en y para el que habían surgido (tanto unos como otras). Y esa es la clave. La culpa no es del transgénico, es del sistema. Pero es que el transgénico está hecho para reforzar el sistema (aunque dijeran que se había hecho para poder dar de comer a una población creciente). ¿Se podría usar para promover un sistema distinto? Es posible. Con la mejora participativa de semillas se intenta (a partir de hibridaciones como las de toda la vida, pero con criterios científicos), y entidades como la Misión Biológica de Galicia-CSIC tiene proyectos en esta línea (uno de ellos, que conozco de primera mano, en Honduras). Con transgénicos es más complicado darle ese aire de alternativa al sistema predominante, al ser una tecnología más complicada para “empoderar” a la población, por ajustarse menos a los parámetros de la tecnología apropiada y tecnología para las personas, como conté aquí en su día (por mucho que haya iniciativas públicas de transgénicos; si producir alimento tiene que generar lucro, tenemos un problema, lo mismo que cualquier necesidad básica para la vida).

    En resumen, si en un debate cuenta tanto el fondo como la forma, decir que en el fondo creo que quien venía con más ánimo de discutir matices y complejidades (que toda tecnología tiene, y esta más que otras) fue la parte “antitransgénicos” (aunque yo mas bien les llamaría “que se cuestionan varios aspectos de los transgénicos”, para mí con un mayor espíritu crítico que la otra parte). Este formato tampoco daba para mucho, pero creo que en la parte de salud no hubo enormes encontronazos, ya que quienes cuestionaban aspectos de los transgénicos lo hacían más en lo que tiene que ver con la parte ambiental y social (curiosamente tampoco oí hablar de tema de patentes, que incluso se ha mencionado en ocasiones por su similitud a lo que ocurre con el software libre). En la parte ambiental, hubo un abismo insalvable, entre quienes decían que los transgénicos no se hibridan, es IMPOSIBLE (imposible? en ciencia?). Ni se ponían de acuerdo en el mayor uso de insumos por unidad de alimento (aunque de esto creo que sí hay estudios, reduciéndolo todo a huella energética, la agricultura agroindustrial alguien dijo que es el convertir petróleo en alimentos; pero el petróleo se irá acabando, y qué pasará con este sistema?). La parte de sistema agrario basado en monocultivo (sistema en que los transgénicos, como ya vimos, son parte inseparable) se trató de forma un poco caótica y no estoy seguro de si llegó al público, pero también es un tema importante).

    En las formas, a mí es que el estilo faltón, condescendiente y tratando de “pobre tonto” a quien no entiende los profundos argumentos que dan que emplean muy a menudo los autodenominados escépticos, no puedo con él. y del señor Olmedo no puedo decir más que hizo gala de mala educación, por muchos doctor que sea, y por muchas comisiones y agencias de la alimentación en las que haya participado. En mi opinión (no sé si hay estudios sobre si los debates de este u otro estilo sirven para cambiar opiniones), si la capacidad de argumentar es la que había ayer sobre todo por un bando, este debate no ha servido más que para poner de manifiesto la lastimosa incapacidad argumentatoria de una parte de la “clase científica” de este país.

    Por mi parte, sigo pensando exactamente lo mismo de este tema que cuando entré, pero claro, es una manera más incómoda y compleja de opinar porque integra en el sistema elementos de tipo social, de derechos humanos, de relaciones de poder…. No se trata de elegir blanco o negro, porque eso se parece más a la fe que al verdadero pensamiento crítico, y también hay anti-trasngénicos que pecan de esto (gritones incapaces o sin deseo de argumentar sus “gritos de guerra”), pero me he encontrado menos (y eso que por estar ya desde hace años en Ingeniería Sin Fronteras he tenido ocasión de conocer personas científicas, legionarios de la ciencia, personas militantes críticas, activistas-oveja, activistas-gritonas, científicos críticos e incluso científicos activistas).

    Una mención especial a la organización (muy bien!! incluso con el problema de no tener a Clara en persona en la sala) y también al moderador, que se las arregló para encajar un debate tan imposible en el formato previsto.

    En fin, espero que en futuras regueifas se seleccione a las personas regueifadoras con un criterio de saber debatir (no simplemente de ser hiperdefensoras de un tema). Con este nivel, no me extraña que luego la gente flipe al oir al Iglesias o al Rivera. Un tema que creo que hay que tratar urgentemente es sobre filosofía de la ciencia y la tecnología, el hecho de que ciencia esté o no “contaminada” por el entorno por y para el que nace, igual que la tecnología (donde es más claro). Alguien que escribe muy bien sobre este tema lo hace en este blog, aunque bueno, si traen a Habermas ya es la releche.

    ACTUALIZADO 10 de ABRIL:

    No quería terminar sin mencionar otros dos elementos que no ví que saltaran a la palestra, y están indisolublemente unidos. Uno es el principio de precaución, con elementos o tecnologías cuyo impacto real no se conoce por no estar claro el período de pruebas que hay que realizar para “estar tranquilas”, pero que tendrían un efecto muy pernicioso si el riesgo se materializara. El otro es la magnitud de esos efectos que ocurrirían de materializarse alguno de los riesgos de uso de la tecnología. Si es muy grande, por mucho que las posibilidades de que se materialice sean muy pequeñas, hay que valorar mucho la posibilidad de usar otra tecnología alternativa. Un ejemplo de esto es la energía nuclear, con sus centrales en las que no suele pasar nada, pero si pasa puede ser catastrófico. Sabiendo lo que sabemos, ¿no hubiéramos apostado desde el principio por las renovables en vez de por la nuclear? ¿Quién tenía interés en apostar por esta tecnología y no por otra?¿Asegura esa alternativa tecnológica una mejor calidad de vida para toda la población del mundo, con un mínimo decente de acceso universal a los servicios básicos?¿De quién depende que esto ocurra, a quién hay que exigírselo y cómo? De toda esta parte más política de la tecnología nos ocupamos en la asociación donde trabajo, Ingeniería Sin Fronteras.

    Una predicción interesante y entretenida sobre todos estos temas es esta novela de ciencia-ficción llamada La Chica Mecánica (pocos científicos hacen buena ciencia-ficción, quizás por estar demasiado condicionados por la parte “ciencia” y les falla la “ficción”, muy necesaria para simular las interacciones de las tecnologías entre ellas, con la sociedad, y la retroalimentación entre ambas que produce la evolución de todo el sistema).


  5. Blog action day. Si quieres alzar tu voz, la agenda 2030 no te ayudará mucho…

    octubre 16, 2015 by sergio

     

    El pasado 25 de septiembre la Asamblea de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que vendrá a sustituir a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Serán 17 objetivos (ODS) con 169 metas que pretendieron ampliar la visión de los ODM integrando mucho más los temas ambientales, sociales y económicos, y ampliándolos a todas las naciones del mundo (los ODM estaban centrados en países empobrecidos). Hay quien dice que han sido “los mejores ODS que se podían tener”, lo cual desde gran parte de las organizaciones de promoción de los derechos humanos no es mucho decir…

    Hay dos de las críticas mayores que ha recibido esta nueva Agenda 2030 que, en mi opinión, tienen bastante que ver con el tema de Blog Action Day de de este año: ALZA TU VOZ.

    Por un lado, se pone en duda la forma de promover la participación de la sociedad civil en la elaboración, ya que la manera de promover la participación (online y presencial) dejó bastante que desear, siendo aun peor la manera de integrarla en el proceso de elaboración de la agenda, que venía ya muy dado desde “paneles de personas expertas” procedentes en su mayoría de ámbitos de la gran empresa. Otro aspecto llamativo en esta línea ha sido la dificultad de encontrar traducidas a lenguas distintas al inglés las diferentes propuestas de objetivos y metas que iban saliendo a lo largo de la elaboración de la Agenda 2030 (lo cual incluso ahora mismo, con la agenda aprobada, es significativo).

    Por otro, la ausencia total de la promoción y protección de los Derechos Humanos entre los objetivos y metas propuestos, siendo especialmente llamativa la manera en que se pasa de puntillas con todo lo que tiene que ver con la promoción de la libertad de expresión (outline y online) y particularmente un “internet para (todas) las personas” evitando la brecha digital, como herramienta precisamente para la libertad de expresión y la participación ciudadana.

    Las únicas referencias a estos temas en la batería de objetivos y metas que he encontrado han sido:

    Objetivo 9: construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación

    Meta 9.c: aumentar significativamente el acceso a la tecnología de la información y las comunicaciones y esforzarse para ofrecer acceso universal y asequible a la Internet en los países menos adelantados para el año 2020

    Objetivo 16: promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles

    Meta 16.10: garantizar el acceso público a la información y protección de las libertades fundamentales, de conformidad con la legislación nacional y los acuerdos internacionales

    La calculada ambigüedad, pensada para que ningún país se sienta atacado o fuera de la agenda, hace que no se hayan establecido metas medibles, ni fuentes de verificación de cumplimiento, ni mucho menos compromisos presupuestarios ni financieros. Expresiones como “aumentar significativamente” o “esforzarse” son un ejemplo de esa ambigüedad, y el ampararse en las leyes nacionales y acuerdos internacionales es un ejemplo del poco deseo de mojarse por el derecho a ALZAR LA VOZ. Por supuesto, ni una sola mención sobre la gobernanza de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), específicamente internet, amenazadas ya hace tiempo por los intereses de grandes corporaciones privadas.

    Ya no se contaba con que la Agenda 2030, tanto en la forma como se negoció como en el fondo de lo que finalmente se aprobó, sirviera realmente para un cambio del modelo de desarrollo hacia uno más inclusivo y que ponga a las personas primero pero, en el caso del aseguramiento del derecho a la información y a la libertad de expresión, y a diferencia de otros ámbitos (como puede ser la protección del medio ambiente, donde se hace más hincapié y puede marcar algunos cambios), no creo que vaya a ser una agenda que haya que tener en cuenta.

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  6. Honduras indignada (y España también)

    junio 21, 2015 by sergio

    Esta temporada en Honduras se ha venido dando un fenómeno poco común en el país y muy esperanzador. La gente está indignada y, lo más importante, lo está demostrando. Indignada sobre todo con la corrupción y la impunidad de quienes cometen delitos. Y la malversación de fondos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) ha sido la gota que (inesperadamente para algunos y afortunadamente para casi todos) ha colmado el vaso.

    La iniciativa de un muchacho de emplear antorchas para la protesta se extendió por todo el país en un período de tiempo sorprendentemente breve. Los paralelismos con el movimiento 15M español son evidentes. En todos los rincones, por las calles, en las reuniones, en el trabajo, se habla de los problemas del país y soluciones, por parte de una población que comenzó a despertar quizás en el 2009 con el Golpe de Estado, pero cuyo discurso se enfoca ahora a cuestiones clave para la mejora de la vida en el país. Desde el 15M, también en España da una impresión de mayor interés y conciencia de la sociedad por temas políticos. Otro elemento que ha venido sirviendo de caldo de cultivo ha sido el desapego galopante de las sociedades de ambos países por las instituciones (AAPP, sindicatos, …).

    En las encuestas oficiales hondureñas llama sin embargo la atención la buena valoración al ejército y la policía, valoración que a pie de calle no se observa, más bien al contrario… El caso de la policía es especialmente preocupante pero, con la militarización del país en nombre de la seguiridad, es muy común ver parejas bien avenidas de policía-militar compartiendo turno de vigilancia e incluso moto.

    Dos elementos más que, de momento, están cuidándose mucho en las manifiestaciones de las antorchas en Honduras, son tanto el pacifismo de las mismas, como el impedir a personas políticas encabezarlas, evitando la presencia de colores políticos, logos o banderas de cualquier tipo de institución. Se trata de un movimiento de y para “la ciudadanía”, lo cual también se cuidó mucho y bien en el 15M. La actual “casta” hondureña se ha encontrado con manifestaciones semanales en casi todas las ciudades medianas y grandes del país, impulsadas sobre todo por jóvenes (muchos de ellos estudiantes) aunque, como en España, con una participación amplísima en rango de edad y condición social. Se trata de ciudadanía unida bajo la bandera hondureña (en Centroamérica los símbolos patrios tienen una enorme importancia, elemento distinto a España) que, como mensajes o lemas base de la lucha contra la corrupción e impunidad, tienen dos objetivos iniciales:

    • Que se vaya toda la clase politica bipartidista, personalizando en el actual presidente Juan Orlando Hernández (anterior presidente del congreso).
    • Que se constituya una comisión internacional que investigue hechos de corrupción e impunidad, similar a la de Guatemala (si bien entre cierta frustración por tener que contar con entidades de fuera del país, pero dado que la creada a nivel nacional es un paripé…)

     

    Manifestación en San Lorenzo el 14 de junio con uno de los lemas más repetidos “FUERA JOH!)

     

    El desprecio y sonrisas condescendientes de “la casta” hondureña se han convertido en cierta preocupación. En muchos casos se ha reaccionado como otras veces: ya pasará y todo seguirá igual. En cambio, en otros casos, ya ha habido quién desde el gobierno ha querido aprovechar esta ola, hablando de lucha contra la corrupción “caiga quién caiga” (incluyendo presuntos corruptos), lo cual ha indignado aun más a la gente con su cinismo. Los primeros movimientos de represión se empiezan a adivinar, tachando a quien se manifiesta de extremistas, violentos, etc. Ojalá sea demasiado tarde para apagar el fuego de las antorchas, igual que en España lo fue para parar Las Mareas. Hasta la poderosa inglesia católica hondureña ha hecho patente su apoyo al movimiento (parece que desde Roma se han tomado en serio lo del cambio de estrategia hacia una “politización” y mayor cercanía al pueblo, y así lo están mostrando con la promoción de sacerdotes activistas a puestos de mayor importancia, o al menos no apartándolos de sus parroquias a pesar de sus mensajes movilizadores). Mientras tanto, será necesario seguir exigiendo justicia, transparencia y buen gobierno, de forma pacífica, para asegurar más y más apoyos al movimiento. El mantenerse como movimiento “de personas” será también clave. Continuar con las actividades en el tiempo, incluso creando nuevas para mantener el interés y el movimiento, recuperando la calle, debería servir para no quedar en el olvido y ganar la atención de los medios de comunicación. Los medios de comunicación también han sido muy criticados (otro paralelismo con España), si bien hay algunos alternativos y muchas personas profesionales que han arriesgado sus vidas o las han perdido, por denunciar casos de corrupción e impunidad (Honduras es de los países donde ser periodista es más arriesgado, de ahí el seguidismo de muchas de estas personas profesionales, pero sorprendentemente muchas otras no dudan en transmitir lo que realmente está pasando, incluyendo el tema de las manifestaciones, que incluso empiezan a encontrar su hueco en los grandes medios).

    Alargar este proceso también debería servir para, en paralelo, forzar un diálogo social nacional de bases de organizaciones con el gobierno (las cúpulas están en casi todos los casos demasiado acomodadas, desgastadas y desprestigiadas, tanto en AAPP como en sindicatos e incluso muchas organizaciones de la sociedad civil; otro paralelismo con España). Este diálogo ya no sería el primero, pero en este caso tendría que ser la sociedad civil quien marque la agenda y las reglas, ya que en otro caso servirá para lo de siempre, que el presidente de turno se haga la foto y todo sean buenas palabras para frenar las acciones de cambio (otra maniobra clásica ha sido crear “comisiones políticas” para investigar casos de corrupción que solo servían para llevarlos a punto muerto y que se enfriaran).

    Ir consensuando y madurando propuestas concretas a implantar será también importantísimo para materializar los cambios. En el caso español, esto ocurrió apoyándose en ideas ya existentes (pero que mayoritariamente se consideraban utópicas o de partidos irrelevantes), que cristalizaron y tomaron cuerpo en las discusiones de plazas, foros ciudadanos, comisiones, etc., para luego ser adoptadas y retroalimentadas por nuevos partidos o por otros con más trayectoria pero que apostaron por la regeneración y un nuevo modelo de desarrollo social. Algunos partidos en Honduras están tratando de empezar a hacer esto (el Partido Anticorrupción o el Partido Libre, este último con más lastre de “vieja política”, aunque conservando el aura de oposición al Golpe de Estado), pero aun no acaban de ser conscientes de la importancia de no injerencia en los procesos populares (que a medio plazo en realidad les favorecerán, siempre que estos partidos mantengan la coherencia y orientación hacia la justicia social). Los que decían que haembajada_DSC_0916bía una mayoría silenciosa contra las propuestas del 15M que no estaba en la calle y que, si esa pandilla de jovenzuelos punkies perroflautas querían cambiár las cosas que entraran en política, menos de tres años después han visto como Las Mareas les están comiendo los cimientos (ya no los nuevos partidos o los más “alternativos” que ya había, en España lo que ha funcionado mejor han sido las candidaturas de unidad popular, quien quiera entender que entienda). Quizás en Honduras ese fuego purificador de antorchas caseras llegue en poco tiempo a hacer lo mismo. Desde muchas de las ONG de Desarrollo que trabajamos allá, valoramos este proceso de emancipación de la ciudadanía hondureña como mucho más importante que las migajas que la cooperación española está tirando a Honduras. Yo espero que desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Embajada de España en Honduras (que a juzgar por los logos que se ven en muchas zonas se ponen al mismo nivel que el propio ministerio, hay que vender Marca España) al menos no molesten en estos procesos (por de pronto, ya quieren construir un aeropuerto con fondos de condonación de la deuda española, en vez de enfocarlos en lo priorizado en la población más prioritaria o en las líneas de trabajo que en el Marco de Acción País se preveían, después de haber vendido lo participativa que había sido su elaboración).

     

    Viva Honduras, del cantautor hondureño Polache, auténtico himno de la Honduras Indignada


  7. Derechos Humanos sin fronteras

    diciembre 10, 2014 by sergio

    Hoy se celebra la aprobación de la Declaración de los Derechos Humanos hace 66 años. Lo hemos celebrado con un articulillo que publica amablemente Praza Pública.


  8. Blog Action Day 2014: tecnología contra la inequidad

    octubre 16, 2014 by sergio

    Este año el Blog Action Day está dedicado a la inequidad, una de las barrearas más importantes para el desarrollo de personas y pueblos (por no hablar de su componente de injusticia e inmoralidad).

     

    El crecimiento económico, receta principal para muchos para lograr ese desarrollo, queda muy atenuado o incluso sólo sirve para crear mayor brecha entre personas cuando tiene lugar en sociedades muy desiguales. Este crecimiento muchos pensamos que también es contraproducente per se en este mundo con tanta desigualdad entre países o zonas geográficas, por no hablar de los propios límites y capacidad de acogida del planeta.

     

    Como no podía ser de otra manera, uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (que vendrán a sustituir a los Objetivos de Desarrollo del Milenio a partir de 2015) se centra en este problema. Se trata del Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre países, con una serie de metas que dejamos aquí traducidas:

     

    • 10.1 En 2030 progresivamente conseguir y sostener el crecimiento de ingresos de 40% de la población con menos ingresos en un índice más alto que la media nacional
    • 10.2 En 2030 facilitar y promover la inclusión social, económica y política de todo sin discriminación de edad, sexo, incapacidad, carrera, etnia, origen, religión o económico u otro estado
    • 10.3 Asegurar igualdad de oportunidades y reducir desigualdades, incluso a través de la eliminación de leyes, políticas y prácticas discriminatorias y promoviendo legislació, políticas y acciones apropiada en este ámbito
    • 10.4 Adoptar las políticas, especialmente fiscales y salariales, así como políticas de protección social y progresivamente conseguir mayor igualdad
    • 10.5 Mejorar la regulación y el control de mercados e instituciones financieras globales y fortalecer la implementación de esos controles
    • 10.6 Realzar la voz y representación de países en desarrollo en la toma de decisiones en instituciones económicas y financieras internacionales globales para lograr unas instituciones más eficaces, creíbles, transparentes y legitimadas
    • 10.7 Facilitar una migración y movilidad de las personas ordenada, segura, regular y responsable, incluyendo la implementación de políticas migratorias planificadas y bien dirigidas
    • 10.a) Implementar el principio de tratamiento especial y diferencial para países en desarrollo, en particular países menos adelantados, de acuerdo con los acuerdos de la OMC
    • 10.b) Enfocar la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y flujos financieros, incluyendo inversión directa extranjera, a estados donde la necesidad es mayor, en particular Países Menos Adelantados, países africanos, Pequeños Países Insulares y Países Interiores, de acuerdo con sus planes y programas nacionales
    • 10.c) Para 2030, reducir a menos de 3% los costes de transacción de las remesas y eliminar intermediarios de remesas con los costes más altos del 5%
    •  

      Con el afán de reflexionar sobre como la tecnología puede contribuir a un mundo justo y solidario, aprovecho este día para continuar la línea de otras reflexiones sobre los nuevos ODS y como la tecnología puede contribuir a lograrlos que irán apareciendo en el blog de Enxeñería Sen Fronteiras Galicia, y esbozar algunas áreas claves en que la tecnología puede contribuir a lograr el objetivo de disminuir la inequidad (sin ánimo de ser exhaustivo). Aunque las ODS están interrelacionados y no tiene sentido trabajarlos aisladamente, en este caso es especialmente importante tener esta interacción entre ODS presente. El no contar con las mismas oportunidades de desarrollo personal según el país o clase social dónde se nazca tiene varios elementos en los que la tecnología puede contribuir a paliar. Voy a recalcar cuatro, pero espero que podáis aportar muchos más.

       

      Una clave es el acceso a servicios básicos para la vida (por simplificar, la base de la pirámide de Maslow). Tanto agua, como alimentación, energía o vivienda entran en esta categoría, y una tecnología enfocada a todas las personas, inclusiva y solidaria debería ser clave en lograr el acceso a servicios básicos (no pensando solo en “tecnologías para el que puede pagar mucho o, como se suele decir, apostar por el “diseño para/con el otro 90%).

       

      Otro elemento importantísimo de creación de inequidad es el acceso a información y conceptos como la brecha digital, tanto por acceso a recursos educativos, como en temas de movilización y gobernabilidad (primavera árabe) o incluso mercados (acceso a precios actualizados para que los pequeños productores negocien con más igualdad, por ejemplo). Defender la neutralidad de la red (sin priorizar acceso de grandes empresas o sus usuarios, algo que estuvo de moda en pasados meses en USA), y todo lo que tiene que ver con medios de comunicación independientes (o al menos transparentes y no manipuladores), como las radios comunitarias, plataformas de creación alternativas a las grandes agencias de noticias, (con el apoyo tecnológico de nuevas herramientas de sortware, profesionales, software libre, y con canales de distribución hace pocos años inimaginables como internet), hacen de las TIC un gran apoyo para esta (aunque si la gobernanza y participación pública no se define, podría haber una gran amenaza, el gran hermano que pretende el control de datos en nombre de una supuesta mejora en la seguridad acecha…). Posiblemente el hecho de que no haya un ODS específico de TIC venga dado por su condición de transversalidad tan grande.

       

      Un tercer elemento donde la tecnología puede contribuir a reducir la inequidad es el consumo responsable, en este caso de productos tecnológicos, que se promueve cada vez más. Hay que luchar porque el consumo de unos pocos no implique explotación para otros muchos en cualquier punto de la cadena de peoducción, desde los problemas con el coltán en su extracción, con guerras y explotación infantil incluidos, hasta en el procesado de deshechos (obsolescencia programada, basureros tecnológicos). El concepto de electrónica ética deberá reforzarse y promoverse.

       

      Todos estos elementos, en el contexto de la globalización, deberían contribuir a una manera de hacer transferencia tecnológica con enfoque de capacidades, dando importancia a las tecnologías apropiadas.
      tec_personas


  9. Participación transformadora en proyectos de cooperación, ¿es posible?

    mayo 3, 2014 by sergio

    En un curso que estoy haciendo se ha planteado un debate sobre  qué hace falta para introducir una participación transformadora en los proyectos de cooperación (frente a una participación más “legitimadora”, menos “política”, que ha predominado tradicionalmente en la cooperación al desarrollo).
    La participación transformadora ha sido impulsada en gran medida por los movimientos sociales de carácter global que han ido adquiriendo protagonismo desde los últimos 90 y principios del siglo XXI. Esta manera de participar en mi opinión entra en una tensión casi insostenible con las herramientas tradicionales de trabajo en desarrollo, como los proyectos (que, al revés que esa transformación que es un proceso, lo que buscan son resultados finalistas). Para profundizar en esa tensión entre movimientos sociales y cooperación internacional (y las herramientas de cada ámbito), y posibles puntos de encuentro, me parece buenísima la publicación de HEGOA de Cooperación Internacional y Movimientos Sociales emancipadores: Bases para un encuentro necesario.

    Por lo pronto, las alianzas con movimientos sociales globales y el eliminar del discurso (y de las prácticas) de la cooperación al desarrollo la diferenciación Norte-Sur son un buen primer paso. También puede funcionar (aunque puede generar mucho “estrés organizacional” por ejemplo en las ONGD) el construir marcos de relación basados en el trabajo en red, donde los “proyectos tradicionales” pasen a tener un mero componente de innovación social, pilotaje y conocimiento mutuo (manejando la perspectiva más cortoplacista de los mismos impuestos por las entidades financiadoras como mejor se pueda, sin dejar de hacer incidencia en las mismas entidades para cambiar el modelo de financiación de la cooperación).

    proyectos_vs_participacion


  10. Tecnología para el desarrollo humano, más allá de las tecnologías apropiadas

    febrero 3, 2014 by sergio

    En canal solidario dejé un artículo que habla sobre neutralidad tecnológica y la necesidad de superar el concepto de “tecnologías apropiadas”. Estos días lo podéis ver en la portada y si no aquí

    bombas_inteligentes

    Actualización 4 de julio: con la mala noticia del cierre de Canal Solidario, aquí transcribo el artículo

    Imaginemos una actividad para la que se necesita un tipo de tecnología y como óptimo se busca que sea:

    • Fácil de encontrar o fabricar, preferiblemente que se puede hacer en la zona, fácilmente replicable o adaptable, además de barata.
    • Fácil de reparar y mantener, incluso por los propios usuarios, y resistente.
    • Culturalmente aceptable y asimilable.
    • Que supere en eficiencia y eficacia a tecnologías anteriormente empleadas para la misma actividad, y de forma que el incremento de eficacia haga que compense el aprendizaje de uso a los posibles usuarios y usuarias (y se la apropien).

    Una tecnología que cumpla estas características parece apropiada (tanto en el sentido de apropiación por quienes la vayan a usar como por ser adecuada para cubrir la necesidad para la que se va a usar). De hecho, estas son las característica más importantes de lo que se ha dado en llamar tecnologías apropiadas. Pero, desde que ese concepto se empezó a definir, a finales de los años 60 del siglo pasado, el debate sobre esta terminología ha ido generando nuevas denominaciones como el de tecnologías con rostro humano, tecnologías intermedias y otras.

    Sin embargo, en cualquiera de estas denominaciones se está poniendo en el centro a la propia tecnología (el adjetivo describe a la propia tecnología) obviando en muchas ocasiones su propósito final y por tanto despojándola de su componente ético-político. Filósofos como Marcuse o Habermas han reflexionado sobre si es posible aislar totalmente la tecnología de esa componente ético-política. Ha habido y hay intereses de neutralizar a la tecnología diciendo que “no es buena ni mala”, aunque en ocasiones se matiza que “depende de como se use”. En Ingeniería Sin Fronteras tenemos la opinión de que ese uso viene definitivamente determinado por una intencionalidad profunda de la tecnología concreta a la que nos estamos refiriendo y, sobre todo, del modelo de desarrollo en y para el que se concibe. Se da por tanto una dualidad. Por ejemplo, las armas desarrolladas en el siglo XX, tomadas aisladamente, pudieran considerarse en ciertos contextos como tecnología apropiada (e incluso que tengan una finalidad concreta que no parece ir en contra del concepto de promoción del desarrollo humano global, si se trata de protección de población civil, por ejemplo). Pero en el contexto de carrera armamentística en el que se desarrollaron, la intencionalidad profunda de las armas no parece muy en la línea de lo que se suele entender por desarrollo humano, ¿no? De ahí la tendencia “anti-armamentística” de la asociación (que ha participado activamente en campañas como No a la Investigación Militar).

    De estas reflexiones se ha ido (y continúa) construyendo el enfoque de tecnología para el desarrollo humano (TpDH), donde se toma a la tecnología como un medio para lograr un fin, teniendo siempre en cuenta esa intencionalidad profunda (con su consiguiente componente ético-político), pero sin perder de vista esa dualidad. El fin es el desarrollo humano, sea lo que sea, ya que es un concepto en permanente discusión. Lo que parece que va generando acuerdo es que ese concepto tiene que ver entre otras cosas con derechos humanos, igualdad de oportunidades, equidad, protección de personas y grupos vulnerables y acceso a servicios básicos y, algo quizás más importante, la soberanía individual y de cada pueblo y el derecho a la participación en la definición del desarrollo dada por el concepto de ciudadanía. Pero tampoco se pierde de vista la componente técnica más neutral, compartiendo para ello el concepto de tecnologías apropiadas.

    Ingeniería Sin Fronteras entiende que, por principios éticos, la tecnología debe estar al servicio del ser humano y que, para conseguir esto, es necesario enfocar su gestión desde una perspectiva de generación de conocimiento y empoderamiento. Cuestiona, por tanto, la relevancia de las tecnologías clasificadas intrínseca y únicamente como apropiadas, así como los programas de desarrollo tecnológico que no incorporan la visión y la participación del usuario final desde su propia definición (clave para ello el enfoque de fortalecimiento de capacidades y derechos), y una finalidad de desarrollo humano. De ahí la importancia de incluir este enfoque en cualquier acción de desarrollo donde se emplee tecnología en su sentido amplio (soluciones materiales y también metodológicas) y no sólo en el ámbito de la cooperación internacional (que es donde inicialmente surgió e Ingeniería Sin Fronteras lo adoptó como su rasgo de especialización casi desde su nacimiento como federación de asociaciones hace ya más de 20 años).

    ¿Por qué el enfoque TpDH es clave dentro de cualquier acción de desarrollo?

    Porque la tecnología es un hecho inherentemente humano, está presente en prácticamente cualquier actividad humana hoy en día. La introducción de nuevas tecnologías o el desarrollo de las existentes en una sociedad constituye uno de los medios para contribuir a su desarrollo, pero no de cualquier manera.

    Porque los adelantos en el desarrollo humano y la erradicación de la pobreza logrados en el siglo XX se han basado en gran medida en adelantos tecnológicos.

    Por la constatación de que, acompañando procesos de desarrollo, es posible cambiar la realidad especialmente a través de dos instrumentos, diferentes, aunque íntimamente relacionados:

    • Las acciones directas de acompañamiento de las personas y comunidades más necesitadas en la construcción de su propio desarrollo (dimensión local).
    • Las acciones de influencia en el plano político destinadas a cambiar el marco de relación entre los distintos actores sociales, tanto en el ámbito local como en el internacional (dimensión global).

    En ambos casos la tecnología juega un papel importantísimo, en el primer caso de la mano de acceso a servicios básicos y empoderamiento, y en el segundo por la dimensión global del consumo tecnológico y su vinculación a los Derechos Humanos (explotación laboral en la obtención de materias primas, por ejemplo). De esta manera, la tecnología está directamente relacionada con el modelo de desarrollo imperante, por ello es necesario orientarla hacia la promoción del desarrollo humano basada en valores y principios distintos a los que el modelo actual impone (hiperconsumismo,el capital antes que las personas, competitividad a todos los niveles, individualismo, etc.).

    ¿Y QUÉ PUEDO HACER YO?

    • Todas las personas somos usuarias de tecnología, y con ese uso podemos cambiar el mundo (al usar tecnología también hacemos política). Profundiza sobre el concepto de tecnología para el desarrollo humano para defender el hecho tecnológico incluyendo su componente ético-política. Aquí hay un repositorio donde se irá recopilando documentación sobre el tema ordenada según su complicación.
    • Defiende una educación en tecnología no basada en la parte más técnica, sino integral y con enfoque de desarrollo humano. Para empezar, que no resten horas a la asignatura de tecnología (como ocurre con la LOMCE) por una pretendida implantación “transversal” de los aspectos tecnológicos en otras materias, lo cual sólo es una manera de invisibilizar la parte más filosófica-ética de la misma, que se podía incluir en el curriculum de la asignatura, dándole más importancia a la parte más utilitarista (y neutral) de la tecnología. Hay distintas plataformas que defienden que se mantenga esta asignatura, como PEAPT.
    • Apoya y difunde campañas que visibilicen la tecnología como hecho integral que e puede facilitar un “buen vivir” para todas las personas (con especial atención a los grupos “sin voz”), como las de Electrónica Ética, Ciencia Libre, No a la investigación militar, acceso y buena gobernanza de servicios básicos como TIC (con la promoción del uso de software libre y hardware libre), agua, energía , soberanía alimentaria, tratamiento adecuado de resíduos, etc.
    • Participa en movimientos que defienden la soberanía tecnológica como un aspecto clave del “ejercicio de ciudadanía activa y responsable” y huyen de la interesada neutralidad tecnológica que se pretende imponer. Pueden ser desde algunos movimientos de hackers o makers, a asociaciones de desarrollo como Ingeniería Sin Fronteras o ambientalistas como Amigos de la Tierra o Ecologistas en Acción, o simplemente grupos que practican alguna modalidad de la filosofía DIY (do it yourself), desde manualidades a huertos urbanos.