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  1. Ayuda oficial al desarrollo ¿los modernos cristales de colores?

    junio 5, 2010 by sergio

    Un artículo que me publicaron en Diario Abierto y que podéis leer aquí.

    Actualización 7-12-2011. Como ya lo han retirado del servidor, lo pongo a continuación.
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    El reciente “tijeretazo” al gasto público promovido desde el ejecutivo ha generado bastante controversia social. Quizás el recorte del que menos se ha hablado es el de los 600 millones a la ayuda al desarrollo (AOD), que es una parte del presupuesto de Administraciones Públicas que se dedica a la lucha contra la pobreza en terceros países, con especial atención en educación básica, la salud y la lucha contra el hambre. En muchos medios de comunicación se ha tomado como una reacción natural y hasta deseable: con la que está cayendo, dejemos de “desfacer entuertos” fuera de casa y dediquémonos a “desfacerlos” en la nuestra. Se ha pretendido incluso vender este hecho como algo aceptado por la gran mayoría de la opinión pública (lo cual no es ni mucho menos así, ya que por ejemplo según el Eurobarómetro de 2009, 9 de cada 10 europeos y europeas se muestran favorables a aumentar la Ayuda Oficial al Desarrollo.

    Tampoco se ha hablado demasiado de la reforma de la ley de Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD) y Fondos de Internacionalización de Empresas (FIEM). En esta reforma, que ahora parece que ha sido objeto de reformas en el Senado en la versión que vino en primera instancia desde el Congreso y está pendiente de aprobarse de nuevo en el Congreso, seguía queriéndose contabilizar como AOD los préstamos a terceros países para que realicen proyectos de desarrollo, con la condición de que los ejecutores de los mismos sean empresas españolas. Se trata de la llamada “ayuda ligada”. Estos préstamos son una de las causas de la generación de la “deuda externa” en los países menos adelantados (PMA), al concederse sin ningún tipo de control a países con poca capacidad de devolución, y con muy poca transparencia en la garantía de respeto a los derechos humanos de la población donde se llevaban a cabo los proyectos (transparencia que tampoco garantiza esta nueva propuesta de reforma).

    Además, la AOD ha tenido tradicionalmente efectos perniciosos en el desarrollo de países receptores al ser concedida según intereses políticos y geoestratégicos en vez de con una lógica de facilitar procesos de definición y búsqueda del propio desarrollo. Es muy común el caso de que al final los países receptores de AOD tengan que pagar en intereses más de lo que recibieron como ayuda.

    Todo esto ha hecho de la AOD una herramienta más de dominación y control desde los países de la OCDE, que ni la firma en España del Pacto contra la Pobreza, ni otros acuerdos internacionales (como la Declaración de París sobre la eficacia de la ayuda, o los Objetivos de Desarrollo del Milenio), ha contribuido a cambiar. Muchas voces autorizadas, como HEGOA, uno de los institutos de investigación para el desarrollo más importantes de España, consideran este modelo de AOD totalmente ineficaz e incluso contraproducente, dado su carácter de voluntariedad, volatilidad, inestabilidad y uso irresponsable como herramienta de promoción internacional de los países y/o instituciones donantes. O sea, que así no se consigue el desarrollo de los pueblos, sea lo que fuere ese concepto, y perpetuamos el modelo cristales de colores a cambio de plata.

    En realidad el problema es que en la concepción del modelo de AOD se enfrentan dos posturas bastante antagónicas: la que ha dominado hasta ahora en la mayoría de los países donantes (entre ellos por supuesto España) es la de quienes consideran la AOD simplemente una expresión de solidaridad con los pueblos más desfavorecidos (heredero de una ideología de caridad superficial, o bien de una voluntariedad solidaria de tinte liberal, contaminada además con el afán globalizador de las empresas nacionales), frente a la de quienes consideran a la AOD como una herramienta real para construir un mundo donde cada persona tenga similares oportunidades de desarrollo sin depender del lugar donde haya nacido o de su sexo, religión o etnia a la que pertenezca, y consideran además que la culpa de que actualmente esto no sea así es en su mayor parte de los países donantes (y por supuesto no van a tratar de aprovechar el concepto de AOD para aumentar aun más la dependencia y la brecha ya existente). Por decirlo de forma simplista, quienes reconocen que existe una “deuda histórico-ambiental” Norte-Sur y los que no.

    La AOD debería tener un sentido real de desarrollo, o sino llamarle de otra manera. En cualquier caso, se trata de una herramienta que puede lograr resultados palpables, cerrar una brecha que moralmente y, si me permiten, “egoístamente” (por los avances en equilibrios sociales y políticos a nivel mundial que se lograrían siguiendo la máxima “si todos viven bien, yo también” en vez de “para vivir yo bien el resto tiene que vivir mal”), es necesario cerrar. Y aun así el gobierno quiere recortar 600 millones de los ya de por si miserables 5000 millones que aportaba en AOD (o más bien que tenía previsto aportar…). ¿Saben cuanto dinero “nos gastamos” sólo en los carteles que se pueden ver en las obras del Plan E?


  2. Publicaciones y descargas

    noviembre 1, 2014 by sergio

    Artículos/publicaciones en medios externos

    Cooperación para el desarrollo y cambio social

     

    Política y gobernanza

     

    Ordenación territorial, planificación forestal y propiedad de la tierra

    • Fernández-Alonso, S., Marey-Pérez, M. Fco.; Rodríguez Vicente, V.; Constraints and opportunities for improving the forest practices in communal lands of Northern Spain; Tipo: Internacional; 11th Symjposium for Systems Analysis in Forest Resources and 3rd Iberian and American Symposium of Forest Management and Economics; Póster; Lugar: Sao Paulo (Brasil); Ano: 2005
    • Fernández-Alonso, S., Marey-Pérez, M. F., Crecente-Maseda, R., Rodríguez- Vicente, V.; Is having a specific legal framework the only way for improving nowadays the management of communal lands? An analysis fo the montes veciñais en man común in Galicia (NW Spain); Tipo: Internacional; Conferencia: IASCP-European Regional Meeting. Building the European Community: from open fields to open source; Ponencia; Lugar: Brescia (Italia); Ano: 2006

     

    Otros artículos

    Cooperación para el desarrollo y cambio social

     

    Ordenación territorial, planificación forestal y propiedad de la tierra

     

    Poesía

     

    Relato corto

     

    Material didáctico y dinámicas

    Ambiental

     

    Xogos de rol

    Fanhunter


  3. Gotas de friqui-freskor: de cooperación al desarrollo, Fórmula 1 y Gran Hermano.

    agosto 13, 2013 by sergio

    En el recomendable informe de Oxfam “Time to listening”, muchas personas implicadas en cooperación al desarrollo hablan sobre mejoras en las actuaciones de las agencias internacionales y las organizaciones sin ánimo de lucro de cooperación al desarrollo, de forma que se logre “empoderar” a las personas más vulnerables en la lucha por sus derechos básicos. Vamos, lo tan mentado “ser protagonistas de su propio desarrollo”. Pero, si entretanto siguen las prácticas comerciales injustas (por asimétricas, donde uno de los lados tiene más poder de negociación), la poca democracia de las instituciones multilaterales (donde además instituciones como FMI o BM se permiten dar “recomendaciones” que en demasiadas ocasiones son dogma de fe), así como la “AOD envenenada”, lo único que se podrá seguir haciendo es poner parches y dar tranquilizantes, como hasta ahora (y ojo, nadie dice que los parches y los tranquilizantes no sean necesarios, pero son sólo eso, parches, no hacen que el orden injusto cambie…, y en ocasiones pueden servir para perpetuarlo o incluso legitimarlo).

    En el libro “Retirar la escalera”, se muestra como los países enriquecidos históricamente han practicado las políticas que ahora quieren evitar en sus excolonias y otros países emergentes, empleando para ello con una desvergüenza increíble a muchas de las instituciones multilaterales como FMI, BM, OMC y los famosos GX (G8, G20…). De esa manera, la parrilla de salida seguirá como hasta ahora, siendo estrecha, con unos pocos en primera línea y encima con los mejores coches. Esto, se pongan como se pongan los defensores de neoliberalismo y la globalización económica, es injusto porque crea sufrimiento a muchas personas (sin entrar en disquisiciones de si al final se equilibraría por si sólo dejando actuar al mercado, porque aun siendo así, no pueden negar los efectos devastadores que ha estado teniendo, tanto a nivel social como ambiental).

    Por eso, creo que la famosa coherencia de políticas debería ser un objetivo de cualquier organización de desarrollo, vigilar cómo y en qué se gasta el 99,3% restante de ese 0,7% tan peleado (y tan lejano), y qué políticas desarrolla el país en que nos tocó vivir respecto a la defensa de una sociedad global justa o, por lo menos, respecto a no “ponerles la pierna encima, para que no levanten cabeza”.

    GH

     


  4. 10 preguntas e respostas en defensa das políticas de cooperación ao desenvolvemento

    mayo 8, 2012 by sergio

    Dentro da campaña de mobilización das diversas organizacións de cooperación ao desenvolvemento  da sociedade civil, estanse a desenvolver decálogos e argumentarios para a defensa das políticas de cooperación ao desenvolvemento. Aquí vai o meu!

    1. Por que a AOD non ligada, non voluntarista e como instrumento dunha política real de cooperación ao desenvolvemento? Trátase dun imperativo ético e de xustiza (débeda social, histórica e ambiental) de defensa da poboación máis vulnerable, promovendo a cidadanía global dende tódolos ámbitos. Trátase ademais dun dos instrumentos máis importantes de defensa do dereito ao desenvolvemento (ver declaración) e dos dereitos humanos (ver declaración). Tamén os diversos foros de Eficacia da Axuda resaltan estas características da AOD para ser verdadeiramente útil.

     

    2. Unha cousa son os problemas de aquí e outra os doutros países? As políticas de cooperación deben ser unha máis das políticas sociais (simplemente coa particularidade de que a cidadanía que a promove non son as persoas beneficiarias directas da mesma, aínda que poden selo de xeito indirecto como se menciona no punto 10). Trátase de apoio á poboación máis vulnerable dende un punto de vista do “dereito ao desenvolvemento” coa perspectiva máis global (máis aló dos estados). O facer depender cooperación de Relacións Exteriores pode implicar un enfoque de influencia sobre os países empobrecidos máis que a promoción da xustiza social global, que debería facer que fora unha política máis finalista coas persoas (sen someterse tanto a consideracións xeopolíticas e de rendibilidade económica, senón as de tipo social e cultural vinculadas á defensa e promoción da poboación máis vulnerable e ás consideracións de xustiza e dereito ao desenvolvemento). No informe de políticas de cooperación das CCAA da CONGD pódese ver como está na actualidade a situación no estado español neste “posicionamento orgánico” da política de cooperación en cada autonomía. A Educación para a Cidadanía Global é o sustento formativo e de valores básico a promover neste enfoque, que rexeita totalmente a demagoxia do discurso “eles ou nós” (e o de “mellor recortar en cooperación que pechar ambulatorios”), e que debe formar parte non só das políticas de cooperación, senón que debe ser eixo transversal do resto das políticas como valor intrínseco das accións de goberno que busquen a xustiza social (ver puntos 5 e 9).

     

    3. A cidadanía apoia seguir apostando por políticas de cooperación? No caso de Galicia a propia Xunta encargou un estudo á Universidade de Santiago onde se pon de manifesto este apoio e tamén ao resto de políticas sociais. Hai unha tendencia sobre todo nas redes sociais dende hai uns meses a denunciar o “recorte social” e tamén en educación e sanidade, en vez de buscar solucións máis estruturais e de calado (que implican maior esforzo planificador e pode que máis risco político) á grande cantidade de gasto ineficiente que se fai dende as distintas AAPP (duplicación de competencias ou administracións inútiles, coches oficiais, despilfarros en obras pouco planificadas e moitas veces inútiles, soldos escandalosos, dietas inconcibibles, múltiples salarios, rescates a entidades privadas con diñeiro público, pouca eficiencia no sistema das forzas armadas, etc.).

     

    4. Por que AOD pública? Porque son fondos da cidadanía que confía nas capacidades das AAPP para a súa xestión (igual que pasa no resto das políticas sociais). A cidadanía confía no criterio de asignación de recursos da AOD que, como no resto das políticas, debe ser transparente e suxeita a rendición de contas. Isto non é óbice para que se promova tamén a mobilización social a través de aportes de tempo ou diñeiro de particulares nas causas que consideren acordes as súas ideas ou intereses, se ben debe haber unha base xeral de carácter público, como pasa con calquera política social.

     

    5. A política de cooperación debe estar illada e ter “personalidade propia”? Trátase dunha das políticas nas que máis se reflexa os valores que teñen que ver con Cidadanía Global que se promoven dende o goberno, de aí que a personalidade da mesma este asegurada (tanto no xeito de promovela e as liñas de traballo que se prioricen, como o xeito de deixala de lado e desmantelala). Debe ser, sen embargo, coherente co resto de políticas para que non se de unha “esquizofrenia de políticas de desenvolvemento” ou, no peor dos casos, que a AOD se converta nos “cristais de cores da idade contemporánea”, no edulcorante da pastilla amarga ou, como moito, no vehículo para poñer parches de alivio temporal ou o tubo de escape de descontento social pola falta de acceso ás necesidades básicas. Non se pode promover a cidadanía global e a boa gobernanza como eixos transversais de traballo en cooperación ao desenvolvemento e logo defender a falta de democracia nos organismos internacionais, por poñer un exemplo extremo (e real). A acción global debe levar aparelladas políticas de cooperación cunha vontade real de xustiza social global, defensa do dereito ao desenvolvemento dos pobos e apoio aos dereitos humanos en todo o mundo. Isto debe comezar polo xeito de funcionar das institucións internacionais. Os valores dunha institución falan directamente da meta da institución, e unha das cousas menos admisibles é a “incoherencia institucional” sen o desexo de cambiala.

     

    6. E cal é o papel da sociedade civil e o asociacionismo na aplicación destas políticas de cooperación? Trátase dos grandes protagonistas dos movementos de cambio social e deben ser axentes clave de rendición de contas da AOD, que debe tamén estar canalizada nunha parte importante a través dos propios movementos sociais e organizacións de desenvolvemento non lucrativas como vencello directo cunha sociedade civil transnacional (e suxeitas tamén, por suposto, a mesma rendición de contas ante dita sociedade civil transnacional). O cambio debe ter enfoque de arriba abaixo, pero tamén (e sobre todo) de abaixo arriba, por iso son tan importantes as agrupacións da sociedade civil.

    7. É importante a cooperación descentralizada? Non se pode limitar a acción da cooperación a un só nivel da Administración. Como se mencionou, debe tratarse dunha política integral, incluíndo tanto aos actores como aos sectores e niveis de actuación. A cooperación descentralizada, ademais de estar recoñecida xa en diversos estatutos autonómicos, é clave para a permeabilidade e aproximación á sociedade civil das distintas CCAA dos enfoque de Educación para o Desenvolvemento por ser administracións máis próximas (o mesmo que a local). Paga a pena destacar tamén as capacidades sectoriais específicas das distintas entidades locais ou autonómicas, que maximizarán esa permeabilidade e fará máis eficaz á propia AOD. É importante un sistema diverso e complexo para manexar algo tan diverso e complexo como o desenvolvemento. Boas referencias son os documentos sobre a cooperación descentralizada de Alboan, CONGD e MUSOL.

     

    8. Deben as empresas privadas ser actores da cooperación ao desenvolvemento e executores da AOD? Sen negar o papel de progreso social, desenvolvemento económico e mellora da calidade de vida a través de bens e servizos, a cooperación ao desenvolvemento non debería ser eido de traballo de entidades lucrativas nin entidades vinculadas ás mesmas cun papel de protagonismo estratéxico. Como xa se comentou, trátase dunha política social de apoio á poboación máis desfavorecida e neste eido o carácter lucrativo ou o vínculo ao mesmo pode ser unha traba determinante para non so non acadar os obxectivos de xustiza social, senon mesmo abrir máis a fenda existente. Iso non implica que non podan participar como provedores de servizos e bens necesario para esta acción social, por suposto, pero non como protagonistas nin na definición das políticas nin na parte estratéxica da execución. A execución de fondos de AOD por parte de empresas deberían, por tanto, ser baixo un enfoque de dereito ao desenvolvemento, priorizando a transferencia tecnolóxica, a creación de capacidades, o respecto dos dereitos humanos e a non creación de dependencia. As propias AAPP dos países donantes deberían ter comisións ad hoc para velar por isto, cunha rendición de contas a sociedade civil global. Ademais, como parte da integralidade e coherencia de políticas, os propios gobernos deberían velar por que as empresas do país (e mesmo da comunidade autónoma, se fora o caso), mesmo aínda que non estean a executar fondos da AOD, teñan políticas de acordo á defensa dos dereitos humanos a nivel global, sen distintos criterios segundo o país de traballo. O impulso dun sistema de xustiza global onde se inclúa a observación das prácticas das transnacionais, así como unha democratización dos organismos internacionais deberían ser unha prioridade neste eido da promoción da actividade empresarial como motor de desenvolvemento (que non de cooperación ao desenvolvemento).

     

    9. Serve de algo unha política cooperación sen Educación para o Desenvolvemento? Hai que facer especial énfase na Educación para o Desenvolvemento con enfoque de Cidadanía Global ou Cidadanía Cosmopolita, onde é clave a integralidade e coherencia de políticas, formando cidadáns críticos e responsables que formen parte desta sociedade civil multinacional e pidan contas aos diversos axentes da cooperación na súa acción de buscar a xustiza social global e dereito ao desenvolvemento cos valores dos dereitos humanos inherentes a esa acción (sen separar “aos de aquí”, sexa o que sexa iso).

     

    10. É tamén unha razón de defensa das políticas de cooperación ao desenvolvemento o “egoísmo intelixente”? Algúns expertos o ven así, como catalizador da acción global e freo de diversos conflitos motivados polas diferencias sociais (tanto de rexímenes políticos extremistas e belixerantes, como de caldo de cultivo de grupos violentos ou de migracións). Un exemplo dun estudio moi completo e sistemático con este enfoque é o informe “Hacia un Libro Blanco de la política española de desarrollo”. Persoalmente, eu non abusaría destes argumentos na defensa das políticas de cooperación, para non caer nun excesivo utilitarismo. Sen dúbida, non o enfocaría en ningún momento na boa repercusión das políticas de cooperación na “defensa da marca España” ou calquera tipo de “mellora competitiva das nosas empresas ou marcas” (posicionamento para min incoherente coa importancia de desligar estas políticas de intereses de país e promover a Cidadanía Cosmopolita). En todo caso empregaría argumentos que reforcen o feito de que “se o resto está ben, es máis fácil que eu tamén estea ben, con valores máis enfocados á colaboraración e solidariedade en vez de á competición”.

    Actualización 28/08/2012: unha xustificación moito máis sustentada ao 10º punto de non empregar eses argumentos de caracter “transacional” ou como xeito de dar protagonismo a unha marca ou país pódese ver neste moi recomendable informe que é aplicable por completo á realidade española: Buscando marcos: nuevas formas de implicar a la ciudadanía del Reino Unido con la pobreza global