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‘Cooperación para el Desarrollo (más que un trabajo)’ Category

  1. Derechos Humanos sin fronteras

    diciembre 10, 2014 by sergio

    Hoy se celebra la aprobación de la Declaración de los Derechos Humanos hace 66 años. Lo hemos celebrado con un articulillo que publica amablemente Praza Pública.


  2. Blog Action Day 2014: tecnología contra la inequidad

    octubre 16, 2014 by sergio

    Este año el Blog Action Day está dedicado a la inequidad, una de las barrearas más importantes para el desarrollo de personas y pueblos (por no hablar de su componente de injusticia e inmoralidad).

     

    El crecimiento económico, receta principal para muchos para lograr ese desarrollo, queda muy atenuado o incluso sólo sirve para crear mayor brecha entre personas cuando tiene lugar en sociedades muy desiguales. Este crecimiento muchos pensamos que también es contraproducente per se en este mundo con tanta desigualdad entre países o zonas geográficas, por no hablar de los propios límites y capacidad de acogida del planeta.

     

    Como no podía ser de otra manera, uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (que vendrán a sustituir a los Objetivos de Desarrollo del Milenio a partir de 2015) se centra en este problema. Se trata del Objetivo 10: Reducir la desigualdad en y entre países, con una serie de metas que dejamos aquí traducidas:

     

    • 10.1 En 2030 progresivamente conseguir y sostener el crecimiento de ingresos de 40% de la población con menos ingresos en un índice más alto que la media nacional
    • 10.2 En 2030 facilitar y promover la inclusión social, económica y política de todo sin discriminación de edad, sexo, incapacidad, carrera, etnia, origen, religión o económico u otro estado
    • 10.3 Asegurar igualdad de oportunidades y reducir desigualdades, incluso a través de la eliminación de leyes, políticas y prácticas discriminatorias y promoviendo legislació, políticas y acciones apropiada en este ámbito
    • 10.4 Adoptar las políticas, especialmente fiscales y salariales, así como políticas de protección social y progresivamente conseguir mayor igualdad
    • 10.5 Mejorar la regulación y el control de mercados e instituciones financieras globales y fortalecer la implementación de esos controles
    • 10.6 Realzar la voz y representación de países en desarrollo en la toma de decisiones en instituciones económicas y financieras internacionales globales para lograr unas instituciones más eficaces, creíbles, transparentes y legitimadas
    • 10.7 Facilitar una migración y movilidad de las personas ordenada, segura, regular y responsable, incluyendo la implementación de políticas migratorias planificadas y bien dirigidas
    • 10.a) Implementar el principio de tratamiento especial y diferencial para países en desarrollo, en particular países menos adelantados, de acuerdo con los acuerdos de la OMC
    • 10.b) Enfocar la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y flujos financieros, incluyendo inversión directa extranjera, a estados donde la necesidad es mayor, en particular Países Menos Adelantados, países africanos, Pequeños Países Insulares y Países Interiores, de acuerdo con sus planes y programas nacionales
    • 10.c) Para 2030, reducir a menos de 3% los costes de transacción de las remesas y eliminar intermediarios de remesas con los costes más altos del 5%
    •  

      Con el afán de reflexionar sobre como la tecnología puede contribuir a un mundo justo y solidario, aprovecho este día para continuar la línea de otras reflexiones sobre los nuevos ODS y como la tecnología puede contribuir a lograrlos que irán apareciendo en el blog de Enxeñería Sen Fronteiras Galicia, y esbozar algunas áreas claves en que la tecnología puede contribuir a lograr el objetivo de disminuir la inequidad (sin ánimo de ser exhaustivo). Aunque las ODS están interrelacionados y no tiene sentido trabajarlos aisladamente, en este caso es especialmente importante tener esta interacción entre ODS presente. El no contar con las mismas oportunidades de desarrollo personal según el país o clase social dónde se nazca tiene varios elementos en los que la tecnología puede contribuir a paliar. Voy a recalcar cuatro, pero espero que podáis aportar muchos más.

       

      Una clave es el acceso a servicios básicos para la vida (por simplificar, la base de la pirámide de Maslow). Tanto agua, como alimentación, energía o vivienda entran en esta categoría, y una tecnología enfocada a todas las personas, inclusiva y solidaria debería ser clave en lograr el acceso a servicios básicos (no pensando solo en “tecnologías para el que puede pagar mucho o, como se suele decir, apostar por el “diseño para/con el otro 90%).

       

      Otro elemento importantísimo de creación de inequidad es el acceso a información y conceptos como la brecha digital, tanto por acceso a recursos educativos, como en temas de movilización y gobernabilidad (primavera árabe) o incluso mercados (acceso a precios actualizados para que los pequeños productores negocien con más igualdad, por ejemplo). Defender la neutralidad de la red (sin priorizar acceso de grandes empresas o sus usuarios, algo que estuvo de moda en pasados meses en USA), y todo lo que tiene que ver con medios de comunicación independientes (o al menos transparentes y no manipuladores), como las radios comunitarias, plataformas de creación alternativas a las grandes agencias de noticias, (con el apoyo tecnológico de nuevas herramientas de sortware, profesionales, software libre, y con canales de distribución hace pocos años inimaginables como internet), hacen de las TIC un gran apoyo para esta (aunque si la gobernanza y participación pública no se define, podría haber una gran amenaza, el gran hermano que pretende el control de datos en nombre de una supuesta mejora en la seguridad acecha…). Posiblemente el hecho de que no haya un ODS específico de TIC venga dado por su condición de transversalidad tan grande.

       

      Un tercer elemento donde la tecnología puede contribuir a reducir la inequidad es el consumo responsable, en este caso de productos tecnológicos, que se promueve cada vez más. Hay que luchar porque el consumo de unos pocos no implique explotación para otros muchos en cualquier punto de la cadena de peoducción, desde los problemas con el coltán en su extracción, con guerras y explotación infantil incluidos, hasta en el procesado de deshechos (obsolescencia programada, basureros tecnológicos). El concepto de electrónica ética deberá reforzarse y promoverse.

       

      Todos estos elementos, en el contexto de la globalización, deberían contribuir a una manera de hacer transferencia tecnológica con enfoque de capacidades, dando importancia a las tecnologías apropiadas.
      tec_personas


  3. Participación transformadora en proyectos de cooperación, ¿es posible?

    mayo 3, 2014 by sergio

    En un curso que estoy haciendo se ha planteado un debate sobre  qué hace falta para introducir una participación transformadora en los proyectos de cooperación (frente a una participación más “legitimadora”, menos “política”, que ha predominado tradicionalmente en la cooperación al desarrollo).
    La participación transformadora ha sido impulsada en gran medida por los movimientos sociales de carácter global que han ido adquiriendo protagonismo desde los últimos 90 y principios del siglo XXI. Esta manera de participar en mi opinión entra en una tensión casi insostenible con las herramientas tradicionales de trabajo en desarrollo, como los proyectos (que, al revés que esa transformación que es un proceso, lo que buscan son resultados finalistas). Para profundizar en esa tensión entre movimientos sociales y cooperación internacional (y las herramientas de cada ámbito), y posibles puntos de encuentro, me parece buenísima la publicación de HEGOA de Cooperación Internacional y Movimientos Sociales emancipadores: Bases para un encuentro necesario.

    Por lo pronto, las alianzas con movimientos sociales globales y el eliminar del discurso (y de las prácticas) de la cooperación al desarrollo la diferenciación Norte-Sur son un buen primer paso. También puede funcionar (aunque puede generar mucho “estrés organizacional” por ejemplo en las ONGD) el construir marcos de relación basados en el trabajo en red, donde los “proyectos tradicionales” pasen a tener un mero componente de innovación social, pilotaje y conocimiento mutuo (manejando la perspectiva más cortoplacista de los mismos impuestos por las entidades financiadoras como mejor se pueda, sin dejar de hacer incidencia en las mismas entidades para cambiar el modelo de financiación de la cooperación).

    proyectos_vs_participacion


  4. Tecnología para el desarrollo humano, más allá de las tecnologías apropiadas

    febrero 3, 2014 by sergio

    En canal solidario dejé un artículo que habla sobre neutralidad tecnológica y la necesidad de superar el concepto de “tecnologías apropiadas”. Estos días lo podéis ver en la portada y si no aquí

    bombas_inteligentes

    Actualización 4 de julio: con la mala noticia del cierre de Canal Solidario, aquí transcribo el artículo

    Imaginemos una actividad para la que se necesita un tipo de tecnología y como óptimo se busca que sea:

    • Fácil de encontrar o fabricar, preferiblemente que se puede hacer en la zona, fácilmente replicable o adaptable, además de barata.
    • Fácil de reparar y mantener, incluso por los propios usuarios, y resistente.
    • Culturalmente aceptable y asimilable.
    • Que supere en eficiencia y eficacia a tecnologías anteriormente empleadas para la misma actividad, y de forma que el incremento de eficacia haga que compense el aprendizaje de uso a los posibles usuarios y usuarias (y se la apropien).

    Una tecnología que cumpla estas características parece apropiada (tanto en el sentido de apropiación por quienes la vayan a usar como por ser adecuada para cubrir la necesidad para la que se va a usar). De hecho, estas son las característica más importantes de lo que se ha dado en llamar tecnologías apropiadas. Pero, desde que ese concepto se empezó a definir, a finales de los años 60 del siglo pasado, el debate sobre esta terminología ha ido generando nuevas denominaciones como el de tecnologías con rostro humano, tecnologías intermedias y otras.

    Sin embargo, en cualquiera de estas denominaciones se está poniendo en el centro a la propia tecnología (el adjetivo describe a la propia tecnología) obviando en muchas ocasiones su propósito final y por tanto despojándola de su componente ético-político. Filósofos como Marcuse o Habermas han reflexionado sobre si es posible aislar totalmente la tecnología de esa componente ético-política. Ha habido y hay intereses de neutralizar a la tecnología diciendo que “no es buena ni mala”, aunque en ocasiones se matiza que “depende de como se use”. En Ingeniería Sin Fronteras tenemos la opinión de que ese uso viene definitivamente determinado por una intencionalidad profunda de la tecnología concreta a la que nos estamos refiriendo y, sobre todo, del modelo de desarrollo en y para el que se concibe. Se da por tanto una dualidad. Por ejemplo, las armas desarrolladas en el siglo XX, tomadas aisladamente, pudieran considerarse en ciertos contextos como tecnología apropiada (e incluso que tengan una finalidad concreta que no parece ir en contra del concepto de promoción del desarrollo humano global, si se trata de protección de población civil, por ejemplo). Pero en el contexto de carrera armamentística en el que se desarrollaron, la intencionalidad profunda de las armas no parece muy en la línea de lo que se suele entender por desarrollo humano, ¿no? De ahí la tendencia “anti-armamentística” de la asociación (que ha participado activamente en campañas como No a la Investigación Militar).

    De estas reflexiones se ha ido (y continúa) construyendo el enfoque de tecnología para el desarrollo humano (TpDH), donde se toma a la tecnología como un medio para lograr un fin, teniendo siempre en cuenta esa intencionalidad profunda (con su consiguiente componente ético-político), pero sin perder de vista esa dualidad. El fin es el desarrollo humano, sea lo que sea, ya que es un concepto en permanente discusión. Lo que parece que va generando acuerdo es que ese concepto tiene que ver entre otras cosas con derechos humanos, igualdad de oportunidades, equidad, protección de personas y grupos vulnerables y acceso a servicios básicos y, algo quizás más importante, la soberanía individual y de cada pueblo y el derecho a la participación en la definición del desarrollo dada por el concepto de ciudadanía. Pero tampoco se pierde de vista la componente técnica más neutral, compartiendo para ello el concepto de tecnologías apropiadas.

    Ingeniería Sin Fronteras entiende que, por principios éticos, la tecnología debe estar al servicio del ser humano y que, para conseguir esto, es necesario enfocar su gestión desde una perspectiva de generación de conocimiento y empoderamiento. Cuestiona, por tanto, la relevancia de las tecnologías clasificadas intrínseca y únicamente como apropiadas, así como los programas de desarrollo tecnológico que no incorporan la visión y la participación del usuario final desde su propia definición (clave para ello el enfoque de fortalecimiento de capacidades y derechos), y una finalidad de desarrollo humano. De ahí la importancia de incluir este enfoque en cualquier acción de desarrollo donde se emplee tecnología en su sentido amplio (soluciones materiales y también metodológicas) y no sólo en el ámbito de la cooperación internacional (que es donde inicialmente surgió e Ingeniería Sin Fronteras lo adoptó como su rasgo de especialización casi desde su nacimiento como federación de asociaciones hace ya más de 20 años).

    ¿Por qué el enfoque TpDH es clave dentro de cualquier acción de desarrollo?

    Porque la tecnología es un hecho inherentemente humano, está presente en prácticamente cualquier actividad humana hoy en día. La introducción de nuevas tecnologías o el desarrollo de las existentes en una sociedad constituye uno de los medios para contribuir a su desarrollo, pero no de cualquier manera.

    Porque los adelantos en el desarrollo humano y la erradicación de la pobreza logrados en el siglo XX se han basado en gran medida en adelantos tecnológicos.

    Por la constatación de que, acompañando procesos de desarrollo, es posible cambiar la realidad especialmente a través de dos instrumentos, diferentes, aunque íntimamente relacionados:

    • Las acciones directas de acompañamiento de las personas y comunidades más necesitadas en la construcción de su propio desarrollo (dimensión local).
    • Las acciones de influencia en el plano político destinadas a cambiar el marco de relación entre los distintos actores sociales, tanto en el ámbito local como en el internacional (dimensión global).

    En ambos casos la tecnología juega un papel importantísimo, en el primer caso de la mano de acceso a servicios básicos y empoderamiento, y en el segundo por la dimensión global del consumo tecnológico y su vinculación a los Derechos Humanos (explotación laboral en la obtención de materias primas, por ejemplo). De esta manera, la tecnología está directamente relacionada con el modelo de desarrollo imperante, por ello es necesario orientarla hacia la promoción del desarrollo humano basada en valores y principios distintos a los que el modelo actual impone (hiperconsumismo,el capital antes que las personas, competitividad a todos los niveles, individualismo, etc.).

    ¿Y QUÉ PUEDO HACER YO?

    • Todas las personas somos usuarias de tecnología, y con ese uso podemos cambiar el mundo (al usar tecnología también hacemos política). Profundiza sobre el concepto de tecnología para el desarrollo humano para defender el hecho tecnológico incluyendo su componente ético-política. Aquí hay un repositorio donde se irá recopilando documentación sobre el tema ordenada según su complicación.
    • Defiende una educación en tecnología no basada en la parte más técnica, sino integral y con enfoque de desarrollo humano. Para empezar, que no resten horas a la asignatura de tecnología (como ocurre con la LOMCE) por una pretendida implantación “transversal” de los aspectos tecnológicos en otras materias, lo cual sólo es una manera de invisibilizar la parte más filosófica-ética de la misma, que se podía incluir en el curriculum de la asignatura, dándole más importancia a la parte más utilitarista (y neutral) de la tecnología. Hay distintas plataformas que defienden que se mantenga esta asignatura, como PEAPT.
    • Apoya y difunde campañas que visibilicen la tecnología como hecho integral que e puede facilitar un “buen vivir” para todas las personas (con especial atención a los grupos “sin voz”), como las de Electrónica Ética, Ciencia Libre, No a la investigación militar, acceso y buena gobernanza de servicios básicos como TIC (con la promoción del uso de software libre y hardware libre), agua, energía , soberanía alimentaria, tratamiento adecuado de resíduos, etc.
    • Participa en movimientos que defienden la soberanía tecnológica como un aspecto clave del “ejercicio de ciudadanía activa y responsable” y huyen de la interesada neutralidad tecnológica que se pretende imponer. Pueden ser desde algunos movimientos de hackers o makers, a asociaciones de desarrollo como Ingeniería Sin Fronteras o ambientalistas como Amigos de la Tierra o Ecologistas en Acción, o simplemente grupos que practican alguna modalidad de la filosofía DIY (do it yourself), desde manualidades a huertos urbanos.

  5. Gotas de friqui-freskor: de cooperación al desarrollo, Fórmula 1 y Gran Hermano.

    agosto 13, 2013 by sergio

    En el recomendable informe de Oxfam “Time to listening”, muchas personas implicadas en cooperación al desarrollo hablan sobre mejoras en las actuaciones de las agencias internacionales y las organizaciones sin ánimo de lucro de cooperación al desarrollo, de forma que se logre “empoderar” a las personas más vulnerables en la lucha por sus derechos básicos. Vamos, lo tan mentado “ser protagonistas de su propio desarrollo”. Pero, si entretanto siguen las prácticas comerciales injustas (por asimétricas, donde uno de los lados tiene más poder de negociación), la poca democracia de las instituciones multilaterales (donde además instituciones como FMI o BM se permiten dar “recomendaciones” que en demasiadas ocasiones son dogma de fe), así como la “AOD envenenada”, lo único que se podrá seguir haciendo es poner parches y dar tranquilizantes, como hasta ahora (y ojo, nadie dice que los parches y los tranquilizantes no sean necesarios, pero son sólo eso, parches, no hacen que el orden injusto cambie…, y en ocasiones pueden servir para perpetuarlo o incluso legitimarlo).

    En el libro “Retirar la escalera”, se muestra como los países enriquecidos históricamente han practicado las políticas que ahora quieren evitar en sus excolonias y otros países emergentes, empleando para ello con una desvergüenza increíble a muchas de las instituciones multilaterales como FMI, BM, OMC y los famosos GX (G8, G20…). De esa manera, la parrilla de salida seguirá como hasta ahora, siendo estrecha, con unos pocos en primera línea y encima con los mejores coches. Esto, se pongan como se pongan los defensores de neoliberalismo y la globalización económica, es injusto porque crea sufrimiento a muchas personas (sin entrar en disquisiciones de si al final se equilibraría por si sólo dejando actuar al mercado, porque aun siendo así, no pueden negar los efectos devastadores que ha estado teniendo, tanto a nivel social como ambiental).

    Por eso, creo que la famosa coherencia de políticas debería ser un objetivo de cualquier organización de desarrollo, vigilar cómo y en qué se gasta el 99,3% restante de ese 0,7% tan peleado (y tan lejano), y qué políticas desarrolla el país en que nos tocó vivir respecto a la defensa de una sociedad global justa o, por lo menos, respecto a no “ponerles la pierna encima, para que no levanten cabeza”.

    GH

     


  6. Presentando el GaliciaLab en Madrid

    julio 18, 2013 by sergio

    En el curso de Guerrillas de Comunicación, organizado por la coordinadora Estatal de ONGD, nos ofrecieron un espacio hace ya un par de meses en la mesa redonda de experiencias para presentar el incipiente Laboratorio Social de Galicia-GaliciaLab (me daba un poco de “cosa” compartir mesa nada menos que con Diagonal, Greenpeace y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, menos mal que tenía como apoyo a Arrabaldes…). Aquí se puede ver online la presentación (en Sozi, la alternativa libre a Prezi) que empleé y aquí se puede descargar comprimida en .zip (se puede abrir con cualquier navegador web y editar con el programa libre inkscape).

    galicia_lab


  7. Reflexións tras a xornada de Claros e Escuros da Cooperación

    junio 2, 2013 by sergio

    Aquí queda unha pequena valoración persoal sobre as Xornada Claros e Escuros da Cooperación que organizaron Arela e Enxeñería Sen Fronteiras Galicia coa colaboración de Panxea (xa este traballo en rede entre entidades de ámbitos tan diversos para a organización da mesma fixo que pagara a pena…)

    Eu tiña a expectativa de que a xornada fora un foro  para compartir visións de persoas de dentro e fora do sector sobre a cooperación (que non soe ser habitual), con críticas (construtivas e destrutivas), leccións aprendidas, retos de futuro (se é que o ten) e un xeito de acercar a máis persoas un mundo, o da cooperación, que non é tan coñecido como debería (e o que non se coñece non se valora…). Botei de menos algo máis de participación das persoas con menos coñecemento do sector e, nalgún caso da mesa redonda, un pouco de autocrítica.

    Creo que a elección de relatores foi moi axeitada. Quizais na mesa redonda se solapara un pouco algunha tipoloxía de ONG e faltaran outras (algunha relixiosa ou algunha de apadrinamento, para que xurdira un pouco tamén o debate sobre as diferentes extratexias na cooperación ao desenvolvemento).

    A xornada, personalmente aportoume novos elementos para xustificar unha maior politización das ONGD e un maior achegamento ao que debe ser a militancia dende a base social (non tanto debaixo dunhas siglas, pero si tomando as ONGD como lugares de construción colectiva do cambio social, moi compatibles e complementarias coa propia acción persoal).

    Estaría ben facer encontros deste estilo cada ano ou polo menos periódicamente, tratando de implicar aínda a máis colectivos de fora da cooperación ao desenvolvemento “tradicional” (como grupos de consumo, asociacións veciñais, etc.), para coñecer a opinión deles neste tema e acercar a cooperación á sociedade, que boa falta fai…

    norte_sur

     


  8. Dinero llama a dinero…

    abril 26, 2013 by sergio

    Seguro que habéis oído decir que la desigualdad es inevitable, que depende del esfuerzo personal, que con esfuerzo se puede llegar a lo más alto en la sociedad (entendiendo que lo más alto es tener pasta y “estatus social” relacionado con influencia y poder). Un discurso muy neodarwinista (y muy vinculado a países anglosajones con el rollo de “yo me he hecho a mí mismo”, pero también tradicionalmente de los partidos con más componente liberal en Europa).
    Por eso me gusta encontrar artículos serios como este donde da muchos datos sobre como la desigualdad tiene más bien poco que ver con el esfuerzo de las personas para tirar palante, y más con otros aspectos fuera de su control. Éticamente no debería ocurrir esto, ¿no? Desgraciadamente se hace así verdad el refrán de “dinero llama a dinero”…

    dinero_dinero


  9. Semillas para un Laboratorio Social en Galicia (GaliciaLab), II parte

    febrero 18, 2013 by sergio

    En el primer taller se hizo una suerte de diagnóstico de la problemática observada desde el sector, además de poner unas bases “filosóficas” y de valores compartidos. Ya en ese primer taller se vio que crisis también es sinónimo de generación de oportunidades a través de la revisión de modelos de trabajo y con esa idea comenzaba también el segundo. En este segundo taller el objetivo era pensar qué deberíamos hacer exactamente para de ahí decidir qué debería ser el laboratorio y cómo se debería crear. Y no defraudó.

    Juan Freire, que facilitaba el taller, partió de varias hipótesis:

    – Concepto de laboratorio como espacio abierto de relaciones, donde la gente no es simplemente consumidora, sino que es productora de contenidos. Se hacen en él cosas que transforman la realidad (en este caso, las partes del modelo social que no nos gustan y pensamos que pueden ser de otra forma, en la línea de las pequeñas semillas del gráfico comentado en el primer taller, y además queremos ser nosotros quienes propongan esas nuevas alternativas, sin dejar que sean siempre otros quienes lideren el cambio).

    Las ideas en si no tienen mucho valor (hay muchas ideas en las mentes de las personas). Lo importante es la implementación de las ideas, que una vez puesta en marcha cobra “vida propia” y se transforma en algo distinto de la idea original (lo cual es bueno, ya que se va adaptando a la realidad). Por eso en el ámbito de los proyectos (empresariales o de lo que se quiera) cada vez tiene más importancia la puesta en marcha de la idea, aunque sea a pequeña escala, a ver como funciona. Juan habla de “prototipado”, en proyectos de cooperación internacional se habla de “proyectos piloto”, aunque puede haber muchas denominaciones. El caso es que el plan de empresa, con sus números muchas veces estimados en base a especulaciones o intuiciones, cada vez tiene menos importancia (al menos tal y como se entendía), y es mejor dedicar menos tiempo a esto y más a ensayo (en el propio prototipado se aprende y se obtienen datos de la interacción de la idea en el mundo real, mucho menos especulativas y más ajustadas a la realidad). “La mejor forma de pensar es la acción, mancharse las manos”.

    – Es importantísimo centrarse en nuestros “usuarios”, en quienes van a participar y utilizar el proyecto que estamos diseñando. Hay que entenderlos, para generar verdadero valor (en este caso, para cambiar realmente lo que no nos gusta de la sociedad). En las innovaciones (el taller ha estado muy centrado en la innovación, lo cual en mi opinión en el caso de la transformación social es especialmente acertado, ya que siempre decimos que no podemos usar las soluciones de siempre para los problemas de siempre) se distinguen dos tipos: las enfocadas a las personas usuarias (que es la abrumadora mayoría) y las “revolucionarias” (son tan impactantes que no importa el usuario, ya que se descubre que cubre una necesidad que a veces ni los usuarios eran conscientes que tenían). En realidad yo creo que no existen las innovaciones puras de una clase u otra (y la sociedad hiperconsumista ha buscado una “tercera vía”, la creación de falsas necesidades). En cualquier caso, hemos centrado el taller en el primer tipo, el más viable para empezar, que además en temas de transformación social parece la más adecuada (“las personas primero”). Entender al usuario implica tener empatía con él.

    – Para la creación conjunta hay que estar dispuestos a negociar y a ceder en algunos aspectos. Se trata de la cultura de la colaboración (a la que no se está demasiado acostumbrado). “Implica sufrimiento, pero la compensación al final es mayor”…

    – Esta la añado yo, ya que Juan la comentó más adelante del taller, pero me parece tan importante que me permito ponerla aquí, que los talleres como este pueden ser perversos si se convierten en “dogma de fe”. Por su formato, permiten trabajar algunos aspectos (que quizás no sean los más importantes, ya que por ejemplo la parte clave del prototipado exige muchiiismo más tiempo y es inabarcable en un taller), pero no hay que darles más importancia de la que tienen.

    Con estas hipótesis explicadas, el taller comenzó. En todo proceso creativo debe haber fases de trabajo individual y colectivo, así como convergente y divergente. Juan planteó el taller en varias fases:

    • Pensar proyectos en base al usuario (a modo de tormenta de ideas individual, divergiendo).
    • Presentarlas y elegir 6 para profundizar en ellas (convergencia colectiva)
    • Diseñar las piezas (aliados, tecnología, recursos, difusión, etc.). Esto era bastante divergente también…
    • Como prototiparlos. Aquí tocaba de nuevo converger.
    • A partir de los proyectos, pensar la estructura del laboratorio y una agenda (no dio mucho tiempo a esta parte).

     

    Se empezó pensando qué cosas queremos hacer juntos. Así, el contenido nos daría la estructura del laboratorio (o como se le vaya a llamar). Esas cosas pueden ser ya proyectos o acciones colectivas que creemos necesarias para empezar a cambiar la realidad, y pueden ser de dos tipos:

    • Unas más habituales en la organización de la que venimos, pero que pensando colectivamente nos dan pautas de mejora por la sinergia y el compartir otros puntos de vista externos a la organización.
    • Otras que se salen de los límites de la organización y por tanto nunca se habían acometido.

     

    Estos proyectos se piensan en base a un problema a resolver, problema que tienen unos usuarios (que no tienen por qué ser pasivos). Se trataba de un ejercicio individual, donde cada uno escribíamos en un post-it nuestros “proyectos de cambio” y luego los pegábamos en un mural tratando de hacer una clasificación en áreas. Es importante que cada uno pensara sus propias ideas y que al exponerlas mientras las pegábamos no se entrara en críticas (la tormenta de ideas).

     

    A mí, por ejemplo, se me ocurrieron (algunas ya hace tiempo que me rondan):

    • Un laboratorio de políticas sociales integrales, donde se puedan hacer propuestas coherentes de leyes e iniciativas legislativas populares desde perspectivas multidisciplinares.
    • Impulsar la educación informal a través de centros lúdicos para la integración infantil (de colectivos en riesgo de exclusión) y el juego sostenible (juguetes autoconstruidos o de artesanos en base a canales cortos). Este es un proyecto personal que tengo hace tiempo, quizás algún día me atreva…
    • Un centro de investigación-acción de recursos tecnológicos para personas en riesgo de exclusión (cierre de brechas tecnológicas).
    • Favorecer las iniciativas de huertos urbanos y periurbanos para la integración (también de personas en riesgo de exclusión).
    • La creación de un consorcio gallego por la justicia tecnológica (enfocado sobre todo a empresas con sensibilidad social que pudiera canalizar la participación de empresas tecnológicas en el laboratorio social). Esta me gustaría que se impulsase desde ESF, pero la considero de las ideas que hablaba antes, que con una visión más abierta mejoran las actividades de la propia organización.

     

    Otras que salieron que me llamaron la atención fueron:

    • Redes de acompañamiento a personas vulnerables en las comunidades
    • Banco de proyectos sociales
    • Aldea del tercer sector
    • Nuevos aprovechamientos y ocupación de espacios públicos

     

    Al final las diversas ideas que fueron saliendo se agruparon en 9 áreas:

    • Infraestructuras de base (aldea de coworking social y similares)
    • Nuevas instituciones para el cambio (como el consorcio por la justicia tecnológica)
    • Educación (tanto formal como no formal e informal, como los centros lúdicos)
    • Comunicación, difusión y relación con usuarios
    • Ideas de cambio en la interacción con el hábitat (huertos urbanos, aprovechamiento de espacios públicos, etc.)
    • Actividades económicas alternativas (muy relacionada con la anterior)
    • Aspectos legales
    • Colectivos excluidos
    • Información y conocimiento como infraestructura (base de datos de conocimientos, base de datos de proyectos, comunidad de personas expertas en diversos temas, etc.)

     

    De todas las ideas de proyectos cada asistente al taller tuvo que elegir tres en base a ciertos criterios:

    • coste (sin pensar en lograr financiación pública, lo cual desgraciadamente es lo más ajustado a la realidad actual)
    • viabilidad, si es que se cuenta con los recursos
    • recorrido o pertinencia (qué impacto en el cambio tendrían)
    • que fuercen la colaboración más allá de nuestras organizaciones

     

    Lo ideal sería tener más tiempo para discutir las ideas que fueron más votadas y las que no, generar nuevas ideas a partir de esas discusiones, etc. Tras las votaciones se eligieron las 6 más votadas para desarrollarlas en los 6 grupos de trabajo en que nos dividimos:

     

    • Banco de proyectos para el cambio social
    • Aldea del tercer sector
    • Llevar de nuevo los cuidados a la comunidad
    • Nuevas formas de mercado alternativo
    • Agencia de comunicación del tercer sector
    • Plataforma de recursos y conocimientos para el cambio social

     

    Cada uno de los grupos tuvo que, en 5 minutos, contestar a tres preguntas sobre su proyecto:

    1. Identificar el problema que se quiere solucionar o la transformación a realizar
    2. Quién sería el usuario, a quien va dirigido o quien es el más beneficiado por la solución del problema.
    3. Describir el proyecto

     

    Yo estaba en el grupo del Banco de Proyectos y lo enfocamos así:

    El problema es la falta de conocimiento de lo que están haciendo otros y de un espacio donde poder compartir las inquietudes que se escapan del límite de nuestra organización. Esto hace que se creen duplicidades y se pierdan oportunidades de creación de sinergias para impulsar el cambio.

    Los usuarios serían las organizaciones pero, como nos indicó Juan, se trata siempre de llegar a las personas, ya que las organizaciones son siempre personas, ¿qué personas de las organizaciones? Yo creo que en este caso serían las personas que en la organización trabajan en diseño de proyectos, así como las que tienen mayor visión del trabajo en red (se relacionan con entidades de segundo piso a las que nuestra organización pertenece o están en otras organizaciones, con lo que tienen una visión más amplia y están más concienciadas con el trabajo en red).

    Se pensó en crear una plataforma web donde se pudiera de forma libre y participativa poner ideas de proyectos que quedaran ordenadas por temas. Así se podría tanto proponer proyectos que superan a la propia organización como ver algunos en los que se esté interesado.

    Pensamos un nombre incluso para el proyecto: WIKI-OSCGA (wiki de las organizaciones de la sociedad civil de Galicia), aunque si el laboratorio se llegara a crear igual era mejor llamarle WikiLab-Galicia o algo así… (y que incluyera también la parte de conocimientos).

     

    De cada idea además estaría bien poder investigar sobre lo que hay similar ya funcionando (si es que lo hay) y pensar en la “gobernanza” del proyecto, como se gestionan y quien lo hace las estructuras para su sostenibilidad.

    A continuación, en vez de hacer un “plan de negocio” de los proyectos pensados, se trataba de hacer un modelo que permitiera empezar a trabajar en el proyecto ya nada más acabar el taller, si se quería. Para ello se trabajó en cada grupo con un modelo llamado Canvas (lienzo) del Modelo de Negocio, que está muy de moda últimamente en los círculos del management empresarial. Se basa en dar menos importancia al plan de negocio pero sí tener claro 9 puntos clave de cualquier tipo de proyecto a acometer (puntos que se rellenan en una gran hoja de papel con los 9 puntos dispuestos estratégicamente según su importancia). Se trata de una especie de lista de comprobación de puntos a tener en cuenta. Si se tienen claros, adelante!!!

     

    Lienzo de modelo de negocio

     

    Fue un ejercicio interesante, sobre todo el discutir en grupo los distintos puntos del Canvas, aunque se trataría de un proceso recursivo, habrá seguramente que dedicarle un tiempo a revisarlos (seguro que pronto podemos ver los 6 que elaboramos en la web de la coordi, e incluso alguno de ellos podemos “prototiparlo”, o sea, llevarlo a la práctica aunque sea a pequeña escala, ¡YA LO ESTOY DESEANDO!).

     

    Todos los proyectos desarrollados se podían relacionar dando lugar a una estructura que podría ser el laboratorio incipiente, siendo el “pan del bocadillo” por un lado el decidir la gobernanza del mismo y por otro la financiación.

     

    Al final se trataba de tener una agenda (lo cual no dio tiempo, ojalá podamos tener al menos una reunión más…). Sí hay dos pasos importantes para continuar:

    • Sofisticar el trabajo de modelación que hicimos
    • Traducir los modelos a prototipos y pensar de qué recursos mínimos dispongo para empezar mañana mismo.

     

    A mi se me ocurría que, además del proyecto de “Aldea de Trabajo Social Colaborativo” como espacio físico (que parece que está ya en marcha con la agrupación de varias entidades a la búsqueda de un local para compartir que puede ser un germen), la prototipación de plataformas (banco de proyectos sociales sobre todo, por parecerme más sencillo) podría comenzar ya mismito.

     

    Al final, Juan mencionó su visión de laboratorio de nuevo, como un lugar donde alguien entra y no va a recibir servicios o consumir, sino que va a producir, y donde hay profesionales y “amateur” trabajando codo con codo. Sin duda, ESF Galicia es un laboratorio de tecnología para el desarrollo humano, pero para que haya cambios integrales hace falta laboratorios integrales, por eso me sigue pareciendo clave el GaliciaLab (aunque me gustaría que todas las organizaciones sociales fueran como laboratorios…).


  10. PENSANDO EN POR QUÉ Y CÓMO CREAR UN LABORATORIO SOCIAL EN GALICIA

    febrero 9, 2013 by sergio

    Gran variedad de organizaciones nos dimos cita en este primer taller, desde ONG con acción internacional, hasta las que centran su trabajo en toda Galicia o simplemente en pequeñas áreas de Galicia, universidades, iniciativas sociales difícilmente clasificables como Guifi.net, colegios profesionales, movimientos como marea naranja, etc. Xosé Ramil, que facilitaba el taller, dejó ya en su blog un resumen y la presentación usada. A mí me gustaría comentar aquí algunas de las cosas que me suscitó.

    Simplemente reunirse para hablar sobre nuevos modelos de sociedad con esta gente ya me pareció motivante y, si encima conseguimos construir un espacio de innovación social como germen de proyectos conjuntos,¡ genial!

    Se da en el sector de entidades de protección a las personas más vulnerables una sensación creciente de que se debe acabar con la fragmentación según se trabaje con grupos o temáticas (personas mayores, enfermos de tal o cual enfermedad poco conocida o marginada, inmigrantes, personas vulnerables en otros países frente a las de aquí, salud, educación, etc.). El trabajo específico con cada grupo sí necesita de su especialización, pero la lucha por una sociedad más justa y equitativa y la defensa de las políticas sociales debe hacerse al unísono, sin entrar en la demagogia de “vulnerables de aquí frente a vulnerables de fuera” que se emplea como excusa populista y facilona para enmascarar la ideología de darwinismo social que subyace en los partidos de derecha (y que en épocas de crisis es más fácil llevar a la calle aprovechando las situaciones desesperadas de cada vez más población, tenemos muchos ejemplos de esto a lo largo de la historia…). Así que, simplemente para establecer estrategias conjuntas de defensa de la equidad basada en la justicia social, ya merecería la pena crear el laboratorio.

    Buscar espacios de encuentro para conocerse más es un paso muy importante y, como se dijo en varias ocasiones durante el taller, es clave un espacio físico si el taller se quiere hacer más permanente (para convertirlo en “laboratorio”). Un lugar en una de las ciudades gallegas que luego puede replicarse donde fuera necesario y, por supuesto, también un espacio 2.0 complementario. En realidad, en distintas ciudades ya hay movimientos organizados de asociaciones muy diversas como la Red Social Galicia Sur en la zona de Vigo, la Red Ferrol Terra en Ferrol, la Plataforma de Asociacións en Lugo, etc. Hasta ahora, sin embargo, se movían en círculos más locales, que buscaban una acción en la ciudad y una incidencia política en el municipio. Yo creo que es hora de “subir de escala”, aprovechando movimientos sociales espontáneos que han cogido fuerza y son multiescala y con diversidad de participantes como la Marea Naranja (que estaba en ese primer taller).

    Además, creo que es muy importante ir más allá de la simple incidencia política y movilización/sensibilización ciudadana. Es importantísimo buscar sinergias entre entidades aparentemente muy distintas pero de donde pueden salir proyectos sociales que sean germen de cambios mayores (semillitas para el cambio, como se puede ver en el grafico aquí abajo, extraído del informe SMART CSOS que se comentará un poco más adelante), además de poder estar en un espacio paralelo a la entidad propia, lo cual en ocasiones sirve para pensar de otra manera, con más libertad. Incluso pueden aparecer ideas nuevas para desarrollar desde la especialización de la entidad en la que colaboras, pero con un enfoque más “procomún“, pensando como fortalecer al resto de iniciativas y favorecer el cambio.

     

    grafico_semillas_cambio

     

    El laboratorio es una iniciativa que creo que se alinea muy bien con las propuestas que van surgiendo en el interesante informe sobre “Organizaciones de la Sociedad Civil Inteligentes”, que fue un referente en el taller (SMART CSOS es un reflejo más práctico de muchas de las conclusiones y reflexiones de tipo más psico-social de otro interesantísimo informe: Buscando marcos: nuevas formas de implicar a la ciudadanía del Reino Unido con la pobreza global ).

    En el primero de esos informes mencionados aparecen varias claves que, en mi opinión, justifican y dan contenido a este proyecto:

    • En la página 31 dice que Uno de los retos a los que nos enfrentamos a la hora de estimular innovaciones es que los experimentos locales suelen permanecer aislados y sin vínculos entre ellos. Se ha prestado poca atención a la interacción entre experimentos, por ejemplo a través del intercambio de información o de la interacción entre las redes sociales. Como consecuencia, muchas innovaciones potencialmente viables fracasan o simplemente no llegan a aplicarse fuera de su nicho. Por este motivo, un gran número de autores subraya la importancia de propiciar unas condiciones en las que las iniciativas se puedan relacionar con proyectos de innovación y experimentos que ya se estén desarrollando (Kemp 2008: 382).
    • En la página 32 menciona como, “aunque en muchos casos existen conexiones en el seno de los movimientos e iniciativas, a menudo faltan aquellas que deberían conectar a las diferentes redes entre sí. Esto impide el progreso y la expansión de las innovaciones más allá de límites geográficos y sociales y conduce a la proliferación de proyectos espontáneos y dispersos, en lugar de fomentar el cambio sistémico
    • En la 34 dentro del apartado de fomento de la innovación (social), menciona que es clave “Recopilar información de los experimentos realizados por los movimientos de base y darle forma en mensajes convincentes dirigidos a los responsables de la toma de decisiones, así como al público en general, puede constituir otra oportunidad para ayudar a superar las barreras frente al cambio”.
    • En la página 37 describe ya implicaciones prácticas para las organizaciones si se quiere crear este espacio común: superar las barreras que impiden la colaboración entre sectores, crear grandes plataformas de aprendizaje común y colaboración y establecer conexiones decisivas que propicien un movimiento ciudadano global.
    • Por último, en la página 43 se ven pasos a seguir para lograr estos espacios. En el caso del Laboratorio Social de Galicia, además del mencionado espacio físico, será clave que del segundo taller salga una agenda concreta de actividades a seguir realizando conjuntamente (quizás sobre aspectos concretos a trabajar conjuntamente, generación de sinergias y búsqueda de principios comunes de trabajo, que pueden ir en la línea de los trabajados desde el informe Buscando marcos)

    ¿Y para financiar el laboratorio? Posiblemente no fuera muy costoso, además hay herramientas de crowfunding como Goteo y algún programa de la UE que se adaptan como un guante a ello, o sondeando algunos financiadores que ya conocemos y presentándoles el proyecto. En mi opinión esto no sería el gran limitante en un inicio.

    A ver si conseguimos que prendan las semillas de este laboratorio social, la verdad es que espero con impaciencia la segunda sesión, que esta vez estará facilitado por Juan Freire.