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‘Desarrollo Sostenible y Decrecimiento (un modo de vivir)’ Category

  1. >Unha de árbores… (tree power)

    marzo 5, 2011 by sergio

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    Na Bretaña saben como adornar as casas

    Courel

    Árbores de vida perdidos no León profundo

    Tree power!!

    Amigos da auga..

    …amigos do sol…

    …e da luz

    Ancares sen neve…

    …e tamén con neve

    O místico (canóns do Sil)

    O avó (Manzaneda)

    O tataravó (perto do Serengeti tanzano)

    O “friki” (Amsterdam, xunto ao mercado de rúa)

    Coidado comigo!

    Ven aquí…

    O horizonte… (Donillas-León)

    …e o cercano (Trellerma-Ourense)

    O impoñente (ceiba en Tikal, Guatemala)

    O bosque animado?


  2. LA GLOBALIZACIÓN ES BUENA (REPITAN CONMIGO)

    febrero 4, 2011 by sergio

    Estoy impactado con este vídeo, así que no puedo dejar de comentarlo:

    -Empieza comparando Suecia con África, con eso ya me “me enganché”…  (Para mí es bastante incomparable, simplemente por recursos naturales/población, aunque no es suficiente, pero sí es un buen punto de partida para convertirse en un país de alto nivel de vida, pero también por relaciones de vecindad y geoestrategia, e incluso por historia).

    -Por cada señor Guan hay 50 que no pudieron gestionar esas tierras, las malvendieron para que algunos se hagan millonarios. No todo el mundo tiene por qué ser empresarios… (e incluso no todos los que quieren lo consiguen, las tasas de sostenibilidad de empresas son bajas, y la gente puede perder el ímpetu, ¿por eso ya van a ser unos apestados sociales?).

    -La reforma agraria es algo muy complicado que puede causar desequilibrios sociales (Alemania del Este es un ejemplo cercano) y mucha destrucción del entorno natural (este documental me parece superficialísimo en este tema).

    -La tesis que parece defender es que para llegar a donde estamos hay que pasar siempre por una revolución industrial de explotación de mano de obra y “afeamiento del paisaje” (y no comenta demasiado cosas del tipo “contaminación”, “impacto ambiental” y un desequilibrio natural que la sabiduría popular ha resumido en la frase “dinero llama a dinero” que esta globalización produce). En fin, hay que “pagar con sudor” para llegar a la buena vida de los países desarrollados (hiper-consumo, poder tener un mercedes y ropa de todos los colores que quieras, ¡¡y el documental te vende eso como un bien intrínseco!!!). ¡Andá! Él no querría trabajar en esa fábrica Nike, qué interesante. Pero “quien algo quiere algo le cuesta”… O curras por dos duros mil horas al día o no podrás tener un mercedes… El problema es que ni un mercedes, ni escuela, ni agua ni nada. No me gusta la visión que se da de “o estás con el mercado global y quieres ser un emprendedor o un jornalero que curre mil horas al día, o no hay sitio para tí en esta sociedad“.

    -Un poco demagógico el tema de la compra de productos de Taiwán (si no los hubiéramos comprado seguirían siendo pobres). O sea, todas las maquilas centroamericanas están haciendo a los países de la zona más ricos… (yo al menos en Nicaragua no he visto eso, sí veo que unos pocos, los dueños de las maquilas, son cada vez más ricos y la brecha ricos-pobres aumenta). Seguro que tiene que haber cierto equilibrio entre las exportaciones de productos que a una zona “se le da bien producir” porque tiene experticia técnica, cultural o simplemente condiciones ambientales adecuadas, y lo que produce como autoconsumo para no tener una dependencia externa excesiva. Pero creo que ese equilibrio no lo da el mercado global, sino políticas de planificación del desarrollo.

    -Estoy totalmente de acuerdo que es clave promover el emprendedurismo y la innovación en las personas, pero no acabo de entender qué tiene que ver eso con la globalización del capital y la no intervención en el mercado (que no me parece en absoluto que se autorregule, me hartaría de poner ejemplos…). Estoy de acuerdo con que en un momento dado una fábrica de una multinacional en un lugar puede ser un polo de desarrollo, porque pague algo mejor, genere creación de pequeñas empresas en su entorno (esto depende mucho de la política de la empresa, muchas no promueven esto a no ser que las autoridades locales y la sociedad civil presione) y permita más educación a las próximas generaciones, e incluso cierta transferencia tecnológica. El problema es que para mí representa un modelo de desarrollo en el que no creo (me gusta más el modelo que prioriza sobre las multinacionales la “soberanía empresarial local”, algo similar a la soberanía alimentaria o a la promoción de SL frente al privativo, ya que los primeros “se puede ir en cualquier momento” o “te lo pueden capar en cualquier momento” o “hacer EREs cuando les da la gana aunque se estén forrando y luego obligar al estado a pagar prejubilaciones porque si no se van a otro lado”).

    – ¿Que las multinacionales están formadas por personas? Pues sí, pero las grandes instituciones son algo más… Hay una “personalidad institucional” que pasa por encima de las personas, y que en el caso de muchas multinacionales es casi psicópata (igual no tan exageradamente como en The Corporation, pero a veces sí semejante). En otros casos, muchas veces por presión de esos antiglobalizadores (o de otros movimientos civiles), no les ha quedado otra que empezar a respetar un poco más los derechos humanos (como le pasa a Nike, que ha tenido no pocos problemas con trabajo de niños por mucho que ahora digan que no trabajan menores de 16 años, o de trabajadores en turnos inhumanos y dicen las malas lenguas que atados a su puesto de trabajo.., pero claro, eso sería al principio, si es que los principios siempre son difíciles…).

    – Mola el chavalito hablando de que lo grande es hermoso y lo feo es el monopolio. No sé, no acabo de ver como el mercado global se autorregula y está evitando ese monopolio… (con fusiones aceleradas de todo tipo de empresas). ¡¡Si esto parece la peli de Los Inmortales!! (mirad los bancos, las farmacéuticas, las empresas de automoción, las energéticas…). Me encanta un juego de rol de ficción distópica donde se enfrentan varias corporaciones (que es únicas organizaciones que quedan en la galaxia a la que “casi todo el mundo” está vinculado) llamado Fading Suns.

    La globalización produce democracia…donde le interesa. Para África menciona como causas de la pobreza el socialismo, corrupción, marginalidad y falta de crecimiento (y no de colonialismo y opresión por parte de mercados que solo ven materias primas baratas). Este chaval no se da cuenta de que para “los beneficiados por el mercado global” los países que producen materias primas de primer orden es mejor que sean de tipo dictatorial o caciquil, porque así es más fácil y barato lograr las materias primas que producen, desde la “república bananera de Honduras” cuando la Chiquita Fruit Company era la dueña del país hasta El Congo y su coltán hoy, o los países productores de petróleo (cuantos de ellos son democráticos?).

    – Alguien en Kenia comenta que si el negocio o la tierra fuera suyo podría, si se puede pedir un crédito… (vaya, pero si los créditos nunca llegan para las mipymes ni siquiera en Europa!!), mejorar. Para la gestión de la tierra y de otros recursos naturales hay otros modelos más allá de la propiedad privada particular (pero eso es otra historia) que pueden dar incluso mejores resultados bajo determinadas condiciones.

    – Me gusta la reflexión final sobre la supresión de aranceles, menos mal que hay algo más en lo que estamos de acuerdo aparte de lo de promover a los emprendedores, ¿eso es, por qué no los suprimen los “países desarrollados” (que nos desarrollamos gracias a ese mercado global y “robo” de materias primas a los pueblos que eran sus dueños)? ¿Que los antiglobalizadores alentan a que pongan más barreras? Creo que no sabe mucho de lo que defienden muchos de “los antiglobalizadores” como él les llama (y que casualmente sale casi todo el tiempo tirando piedras o haciendo el bestia, deben ser de lo peor estos antiglobalizadores, ¿no habrá ninguno constructivo?).

    EL MERCADO GLOBAL NO ES EL FIN, ES UNA HERRAMIENTA QUE DEBERÍA cumplir los principios de la  “Tecnología para el Desarrollo Humano” (que sea participativo, busque el desarrollo humano y no el crecimiento del capital, cree comunidad y corresponsabilidad, o sea, promueva la ciudadanía global como elemento transformador de la sociedad para el desarrollo, no el capital global que tiende a no repartirse sino a acumularse…)

    Por cierto, ha habido otros comentarios sobre este documental bastante más destructivos que el mío…


  3. FELIZ 2011!

    enero 1, 2011 by sergio

    >E un ano máis, a miña particular felicitación para todo o mundo: OS DÍAS QUE NON DEBERÍAN EXISTIR, 2011 (ao final vaise converter nun clásico!!).


  4. ALGUNOS DE ESTOS AMIGOS PSEUDOLIBERALES

    mayo 3, 2010 by sergio

    A algunos de ellos les he mandado este mensaje (sin respuesta).

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    Hola,
    simplemente me gustaría hacerles llegar una reflexión-crítica de tipo genérico a algunas de las ideas clave que suelen defender desde sus tribunas en publicaciones como Libertad Digital o Actualidad Económica (revista a la que sigo desde hace tiempo, y para la que considero esta reflexión demasiado extensa como para que aparezca publicada en la sección de “cartas al director”, de ahí que buscara otro lugar para difundirla), o desde instituciones como el Instituto Juan de Mariana.

    Aprovecho para hacerles llegar también mi discrepancia sobre la frase que emplean en su web cuando hablan sobre el Instituto en la que se afirma que “con el fin de mantener una independencia plena, el Instituto no acepta subvenciones o ayudas de ningún gobierno o partido político”, ya que me parece que están confundiendo el origen de los fondos para que la institución se mantenga con su independencia ideológica, independencia que no creo que tenga que ver demasiado con que los fondos sean públicos o vengan de fundaciones o empresas privadas “que comparten sus objetivos”. En mi opinión lo importante en este caso es precisamente tener unos principios y objetivos institucionales y desarrollarlos por parte de los miembros de la institución, independientemente de los financiadores, y ser capaces de rechazar financiadores que pretendan imponer sus propios principios frente a los institucionales, sean estos financiadores públicos o privados. ¿Ustedes son capaces de hacer eso, no publican determinados artículos u investigaciones presionados por intereses privados que les financian? Si es así, tienen mi respeto, igual que lo tienen muchas ONG que, recibiendo financiación tanto de privados como de instituciones públicas, también logran manterner su independencia (y por tanto siguen siendo ONG). Pero no me parece muy correcto el vincular las ayudas públicas a la falta de independencia o de libertad…

    Sin más, me despido con un saludo, y les deseo suerte en la difusión de sus ideas para el desarrollo (y sobre todo poder seguir intercambiando opiniones y discrepancias, que al final eso es la verdadera libertad).

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  5. A MIS AMIGOS PSEUDOLIBERALES…

    abril 29, 2010 by sergio

    …les dedico eso

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    Yo también creo en la propiedad privada, la libertad personal, el esfuerzo individual y la promoción de la mentalidad emprendedora e innovadora sin tener que esperar a que Papá Estado lo dé todo hecho. Pero todos ellos son valores de los que los pseudoliberales se quieren adueñar (si leeis alguna de esas revistas económicas que podemos ver en algunos quioscos e incluso de forma gratuita en muchas facultades de económicas y derecho españolas, supongo que para “complementar” la formación de nuestros universitarios, me entendereis). El problema es que según estos pseudoliberales es el capital y su acumulación lo único que actúa como motor de estos valores. Llamemos entonces “liberalismo económico” a su ideología y “libertad para el capital” lo que ellos realmente defienden.
    No me parecen mal, incluso me uno a ellas, las críticas al (falso) sistema comunista que anuló las mentes y el sentido de responsabilidad individual, incluso al excesivo protagonismo de lo público. Me alegro de la caída del muro de Berlín del que tanto se ha hablado últimamente con motivo de su 20º aniversario. Algo de como se vivía antes de la caída lo llegué a vislumbrar en los 6 meses que viví ya hace años en una pequeña ciudad de Mecklenburg, en la Antigua República Democrática Alemana. Lo que allí sí conocí directamente fue el sufrimiento de muchas personas que se vieron arrolladas por la ola capitalista tras la caída del muro, sin que nadie de esos defensores de la libertad personal hiciera nada para integrarlos efectivamente en la sociedad “del progreso”. Aun hoy esa zona tiene uno de los índices de paro mayores de Europa.
    Y es que es ahí donde mis amigos pseudoliberales (con sus mandamientos de presupuesto equilibrado, inflación controlada, crecimiento “sostenible”, redistribución limitada de la riqueza y mejor educación para todos) y yo no coincidimos. Llamaban y llaman idealistas a los que quieren cambiar el mundo, simplemente porque defiende que este puede tener como motor de desarrollo la solidaridad y el bienestar social en vez de la acumulación de capital. ¿No son ellos idealistas al esperar que cada persona, por muy buena educación que reciba, se vaya a comportar éticamente según el principio kantiano del imperativo categórico? Con que un sólo grupo de personas sin escrúpulos irrumpa en esa sociedad liberal ideal ya sería suficiente para causar un desequilibrio tal que las diferencias sociales crecieran y crearan más sufrimiento que desarrollo.
    La parrilla de salida es demasiado estrecha, y los que salen en la “pole position” tienen una ventaja determinante. Pero es que además no es justo que las desigualdades lleven a tanta población como hoy en día por debajo del nivel de acceso mínimo para cubrir necesidades básicas del desarrollo humano (alimentos, agua, energía, comunicaciones, participación social, oportunidades de desarrollo personal más allá del capital, etc., son muchos los autores que han trabajado este concepto de necesidades básicas humanas, donde que el capital sólo es una herramienta para cubrir algunas de ellas).
    Creo que son muchos a los que no nos motiva el ganar más y más dinero, crear empresas más y más grandes (en unos casos por un loable intento de ir más allá, y generando de paso puestos de trabajo de cierta calidad y desarrollo social, en otros buscando una simple acumulación de capital y poder), pero sí tenemos esos valores de superación para lograr otras muchas metas que también son desarrollo. La llamada economía social está en ascenso (y no es algo reciente), y es sólo un ejemplo. ¿Es justo entonces que quienes no tienen esa ambición de acumulación de capital queden excluídos de la sociedad? ¿Y que pasa si además están en un país de los llamados “en desarrollo”, donde además de la dimensión personal o social interna cuenta la diferencia de oportunidades de desarrollo marcada por la historia y por las injustas reglas actuales por las que los “países desarrollados” pretenden mantener el status quo?
    La libertad de una persona acaba donde empieza la de los otros y también donde empieza la de la sociedad donde uno vive. La globalización (que no deja de ser el hecho de que las actuaciones desde una serie de sociedades afectan mucho más allá de esas sociedades hasta alcanzar a toda la Tierra) hace que esta restricción a la libertad individual se extienda a todo el planeta y a las próximas generaciones. Por tanto, en primer lugar por mi culpa, al consumir de forma irresponsable, y de mi “mamá comunidad social donde vivo” y mi “papá estado” por no facilitarnos información ni educación adecuada para modificar los hábitos de consumo irracional (más bien promoverlo), se está provocando la falta de libertad para un desarrollo humano adecuado de muchos otros seres humanos. ¿Es eso la libertad que defienden esos pseudoliberales (que además se posicionan de forma política e ideológica negando taxativamente y sin mayores estudios el cambio climático y la negativa influencia del hombre en su ambiente para poder justificar el expolio necesario para mantener esos “valores sagrados” que defienden)? En un clarificador libro (y sorprendentemente lúcido y de actualidad a pesar de haberse escrito a principios de los 70) llamado “Lo pequeño es hermoso”, explicaba como incluso desde la economía tradicional el expolio al ambiente es injustificado, ya que se está tratando los recursos naturales como rentas y no como capital. Es como si en una empresa se esté gastando el dinero y bienes que la constituyen y le dan cuerpo. Ningún economista en su sano juicio diría que esa empresa es ejemplar…
    Es importante que el Estado esté ahí para tratar de que la “parrilla de salida” sea mucho más ancha que larga, y si el Estado no lo consigue, la propia gente organizada la que defienda sus derechos (a través de los, también por estos pseudoliberales denostados, sindicatos, colegios profesionales, ONG y otros movimientos sociales). Y eso, amigos pseudoliberales, ustedes no lo entienden, porque el mercado que según ustedes nos hará libres, tampoco entiende de esto, por mucho que se empeñen ustedes en defender las “mejoras sociales y ambientales” que la liberalización económica produce, como inexplicablemente tampoco quieren entender los límites físicos del ecosistema, su fragilidad y el poco conocimiento que aun tenemos de sus interrelaciones, y hayan decidido que lo mejor para la “libertad” sea negar lo evidente citando científicos y blogs que descubren el presunto fraude del cambio climático por alguna mala práctica del Panel Intergubernamental del Cambio Climatico. Incluso el más escéptico o hedonista “libertario” posiblemente aplicaría el principio de cautela (lo que haría un pater familias diligens como siempre menciona Carlos Taibo) ante los reiterados avisos de la gran mayoría de la comunidad científica (a la que no veo la razón de que se pueda acusar de no defender la libertad).
    Lo peor es que cuando estos pseudoliberales defienden a las empresas y acusan a la izquierda de ser el acérrimo enemigo de las mismas, se echa de menos en ellos una defensa real y fundamentada de las PYMES, mucho más adecuadas como motores de la economía y generadores de desarrollo equilibrado territorialmente, tejido social y empleo sostenible. No, es mucho mejor promocionar a multinacionales “españolas”, ya que son la imagen de la España moderna. Desgraciadamente eso es cierto, yendo a cualquier país sudamericano se tiene dolorosamente consciencia de ello, cuando te preguntan tu nacionalidad y dices que eres español te responderán con muy poco entusiasmo “ah, como tal o cual multinacional española”. En fin, Colón ya pasó de moda (y muchos tampoco saben que el Madrid o el Barcelona son equipos españoles). Señores, las empresas transnacionales son eso, empresas y transnacionales, así que no defienden libertades (más que la suya, legítima por otra parte, de ganar dinero allá donde puedan maximizar esa ganancia) ni por supuesto culturas (aunque sí tengamos que aguantar que sean nuestra imagen).
    Por todo esto, que no es poco, déjenme decirles que esa libertad que ustedes dicen defender no es la de el esfuerzo y superación de las personas, es la del dinero como motor del desarrollo y el bienestar, un dogma de fe (porque no dan pruebas) en el que sinceramente no creo. No nos hagan comulgar con ruedas de molino.

     


  6. ¿QUÉ DICEN TUS CAMISETAS? VOL IV

    enero 29, 2010 by sergio

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    Campaña de soberanía alimentaria-protección de recursos naturales-género en Nicaragua, de vocación mundial

    ¿Qué significa esto?- se preguntaban muchos- Pues es un pequeño homenaje a la incidencia política como eje fundamental de trabajo de las ONGD (que aun tomará más importancia en los próximos años según la mayoría de expertos), que se hizo en la reunión federal de Ingeniería Sin Fronteras que tuvo lugar en Galicia en 2002.

     

    Promoción del Software Libre, en este caso a través de la Oficina de Software Libre de la Universidad de La Coruña. Desde aquí hago un llamamiento para mantener este servicio clave para la promoción efectiva de la tecnología para el desarrollo humano en la comunidad universitaria y más allá, y que podría sucumbir este año a “la austeridad necesaria en esta época de crisis” (la crisis, que gran excusa para eliminar elementos incómodos en muchas instituciones).

    Me gustan las camisetas de los lugares que visito, pero no me conformo con cualquier cosa…, y esto me recordó tanto a Galicia…

     

    Lo dicho, no cualquier cosa, y esto refleja mejor que nada lo que es Amsterdam. ¡¡Se puede en bici!!

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    Otros enlaces relacionados:

     

    ¿Qué dicen tus camisetas? Vol I

    ¿Qué dicen tus camisetas? Vol II

    ¿Qué dicen tus camisetas? Vol III

    ¿Qué dicen tus camisetas? Vol V


  7. >2010, Un año para cambiar el mundo

    diciembre 28, 2009 by sergio

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  8. >LOS LIBROS ELECTRÓNICOS

    octubre 25, 2009 by sergio

    >Confieso que era un escéptico en este terreno. Los libros iban a ser los últimos en sucumbir en esta marea tecnológica (si es que algún día llegaban a sucumbir). Ahora realmente pienso que el libro electrónico puede ser una revolución a todos los niveles, (y yo seré el primero en quedarme con mis libros preferidos en formato papel, pero acabará por ser simplemente eso, un artículo para coleccionistas…). Y tampoco tengo la excusa de que odio leer en la pantalla del ordenador, aquí cuentan de forma muy muy sencilla los principios de funcionamiento del libro electrónico y la tinta electrónica que no molesta para nada (y en mi opinión, sí justifica la aparición de este nuevo chisme, o gadget, como se empeñan en llamarles últimamente).
    En cuanto al ahorro en papel…, el impacto sobre las industrias madereras y el monte (por ejemplo el monte gallego, especializado en baja calidad para astillado y papelería) puede ser perjudicial en un principio, y creo que aunque la adopción de esta tecnología sea paulatina, hay que irse planteando una necesaria reconversión en el modelo forestal de estas zonas (hay que recordar que la reconversión del modelo forestal puede llevar muchos años, no es un cultivo que se puede cambiar cada año). También se dice que son las plantaciones de rápido crecimiento las que más CO2 fijan (ya que es “su alimento”, y “comen” muy rápido). Pero parece un poco demagógico condenar a las tecnologías que ahorran procesos industriales caros y contaminantes porque no promuevan plantaciones que fijen CO2, ¿no?
    Lo que no me queda tan claro es el impacto de construir estos cacharritos ¿se usa el coltán igual que en los teléfonos móviles, portátiles, cámaras digitales, etc.? Y también me da que pensar las batallas que está ya habiendo por el control de ingentes almacenes de libros electrónicos, a ver si va a ocurrir lo mismo que en “el derecho a leer“…
    Por eso siempre es bueno estar informado, cualquier nueva tecnología puede crear desajustes (muchas veces sin intención). Pero la culpa no es de que se use coltán, sino de como hay gente que quiere aprovecharse de él oprimiendo a otros más vulnerables, y el problema de la dependencia de ese material que se puede generar sin que dé tiempo o interese buscar alternativas hasta que sea demasiado tarde (¿como los combustibles fósiles?). Y no penseis que no ha habido ya interesantes debates sobre este tema.
    Mientras, sólo queda ser austeros, ¿para que cambiar de cámara,móvil o portátil si el que tengo me sirve? ¿Porque hay que consumir para salir de la crisis?


  9. OSTROM, UNA AGRADABLE SORPRESA

    octubre 17, 2009 by sergio

    El artículo en Diario Abierto sobre la sorprendente premio Nobel de Economía 2009 y su relación con los movimientos sociales…

    Actualización 29-08-2011: como lo han acabado eliminando del servidor, lo dejo aquí:

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    La concesión del Nobel de economía a Elinor Ostrom, una economista no ortodoxa, es una gran noticia por varias razones. Una para la propia ciencia económica, tan denostada últimamente, acusada de profetizar erróneamente y luego tratar de explicar por qué había fallado lo profetizado, y que ni siquiera cuenta con un premio Nobel realmente respaldado por el propio Alfred Nobel. El jurado viene a demostrar así la permeabilidad de una ciencia a aportaciones de otras disciplinas, en este caso de la política y la sociología, y como ello puede llevar a descubrimientos realmente importantes para explicar la organización de las sociedades humanas. La segunda razón, por ser la primera mujer que lo recibe, seguramente para asombro de muchos de sus compañeros de disciplina, que no tomaban en serio a esta “pseudo-economista”. Una tercera, y para mí la más importante, es el reconocimiento a la investigación de la doctora Ostrom en un ámbito muy incomprendido, cuando no abiertamente perseguido en un principio, como es la gestión de los bienes comunes.

    Las publicaciones más conocidas de de Ostrom llegaron a principios de los 90, y son fruto de investigaciones en parte causadas por los más de 20 años de aplicación en política de un famoso artículo de Garrett Hardin llamado “la tragedia de los comunes”, de 1968. En un ejercicio de paralelismos más o menos afortunados, en ese artículo se asimilaba la gestión de los bienes comunales (o “commons” en inglés) con los bienes públicos (del estado), “demostrando” además la imposibilidad de una gestión adecuada de los mismos. Ostrom sin embargo fue capaz de crear un cuerpo de conocimiento en torno al concepto de “commons” que desmontó por completo las tesis de Hardin (haciendo incluso que el propio Hardin publicara a finales de los 90 una matización a su famoso artículo).

    Aun así, parte del daño estaba hecho, ya que muchos políticos presumiblemente liberales a lo largo y ancho del mundo tuvieron su excusa pseudocientífica para justificar la privatización de bienes públicos, y el reparto de los bienes comunes o comunales entre particulares siguiendo los más variopintos criterios, ya que sólo lo privado particular era eficiente en la gestión. Pero Ostrom y otros que siguieron su línea de investigación definieron muy bien las diferencias entre estos tipos de bienes en base a dos propiedades. Además se empezaron a preguntar ¿qué pasa con la autogestión de las comunidades o de los grupos humanos, sin interferencias de “lo público” ni “lo privado particular”?¿No funciona la gestión privada colectiva, o la gestión comunal?¿Bajo qué condiciones funcionaría?

    Se distinguieron dos propiedades de los recursos, la sustractabilidad y la dificultad de exclusión, en base a las cuales se trató de sistematizar las diferencias entre los distintos tipos de bienes. Las unidades de los recursos son susceptibles de ser apropiadas por distintos usuarios en un determinado periodo, pero su disponibilidad puede ser limitada. De esta forma, cuando un usuario se apropia de un determinado número de unidades, dejan de estar disponibles para otros usuarios potenciales. Esto se conoce como sustractabilidad. El artículo de sobre la tragedia de los bienes comunes destaca los riesgos del sistema de libre acceso, pero no especifica con claridad que el problema no residía en el uso compartido o colectivo, sino en el acceso sin restricciones.

    La dificultad de exclusión es otra de las características de los bienes comunes. El nivel de exclusión es resultado tanto de las características físicas del recurso, como de la tecnología disponible y de las condiciones sociales presentes en un contexto determinado, ya que aún cuando sea posible restringir físicamente el acceso a un bien determinado, es necesario contar con las condiciones sociales y legales que permitan hacerlo.

    Según las mencionadas propiedades de sustractabilidad y exclusión, es posible distinguir cuatro categorías generales de gestión más adecuada para bienes o recursos: bienes públicos, con baja sustractabilidad y gran dificultad de exclusión (como pueden ser el aire para respirar, la protección que los árboles generan contra el viento o contra la erosión del agua, la seguridad y el alumbrado públicos); bienes comunes, con alta sustractabilidad y exclusión difícil (como la pesca en aguas internacionales, recogida de setas, el agua de riego en algunas zonas); bienes instrumentales o “de club”, con baja sustractabilidad y exclusión fácil (como son los parques naturales cuya entrada debe pagarse o la membresía a sociedades profesionales); y bienes privados, con alta sustractabilidad y baja dificultad de exclusión (como leña o madera cortada y almacenada, las parcelas agrícolas, las viviendas, los productos forestales medicinales, etc.) Estas categorías deben entenderse como tipos ideales, relacionados a manera de un continuo, ya que la mayoría de los bienes no caen por completo en uno u otro tipo.

    Además, Ostrom y otros que siguieron su línea de investigación fueron distinguiendo a base de estudios en todo el mundo ciertas condiciones que la gestión de bienes comunales o comunes debe cumplir para ser efectiva:

    Los beneficiarios necesitan tener derechos, o al menos no tener interferencias, para organizarse.

    Los límites del recurso deben estar claros.

    Los criterios para ser beneficiario deben estar también claros.

    Los beneficiarios deben tener el derecho a modificar las reglas de uso a lo largo del tiempo para adaptarse a los cambios sociales.

    Las reglas de uso deben estar adaptadas a lo que el sistema puede tolerar, con una cierta tendencia a la conservación para que haya margen de error.

    Las reglas de uso deberían ser claras y totalmente aplicables.

    Las infracciones deberían ser penalizadas sin excepciones.

    Sería conveniente articular métodos rápidos y baratos para resolver los conflictos (el Tribunal de las Aguas en Valencia, es un ejemplo que ha pervivido hasta hoy y que reúne las características de ser rápido, aceptado por la comunidad, económico y oral).

    Los derechos de uso de los copropietarios deben estar distribuidos de forma que se considere justa por la comunidad según la inversión realizada en el recurso comunal. Lo ideal sería que los derechos (y los deberes) fueran igualitarios para dar lugar a una participación también igualitaria en la toma de decisiones.

    Todo esto, y las líneas de investigación que a partir de aquí se abrieron integrando los aportes de otras muchas disciplinas (incluyendo la teoría de juegos con el famoso “dilema del prisionero”), son aportes excepcionales para el análisis y estudio formas seculares de gestión de muchos bienes (la pesca, el marisqueo, las comunidades de regantes como las reguladas por el antiquísimo Tribunal de las Aguas en Valencia, o los Montes Vecinales en Mano Común de Galicia, Asturias o León, por decir ejemplos cercanos), y otros mucho más modernos como la comunidad de desarrolladores de software libre de GNU-Linux, que han funcionado y pueden seguir haciéndolo, seguramente mucho mejor (o al menos no peor) que bajo gestión pública o privada.

    Este modelo de gestión es la base de muchas corrientes del anarquismo (por definición “ausencia de poder público”, pero no caos ni nada parecido) y, por supuesto, de muchísimos movimientos sociales (entre ellos, claro está, muchas ONG, de ahí viene el concepto de “no gubernamentales”, de esa independencia de gestión, y no tanto de la independencia total de las subvenciones públicas como se acostumbra a decir). Estos movimiento sociales le deben mucho a esta nueva “ciencia de los comunes” a la hora de analizar su funcionamiento y darle una base científica, dado que los primeros movimientos de este tipo fueron los vecinales o comunitarios por razones de objetivos comunes y cercanía geográfica de los miembros de esas comunidades o pueblos que no eran cubiertos por los poderes públicos ni por empresas privadas (un ejemplo claro, las juntas de agua vecinales de muchísimos pueblos de España). Con el desarrollo de las vías de comunicación y aun más de las telecomunicaciones, han surgido otros cada vez más globales, pero con funcionamiento similar.

    En resumen, no hay duda de que Ostrom ha contribuido a no volver dogma de fe el viejo dicho gallego “cousas do común, cousas de ningún”.


  10. >LOVELOCK EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

    octubre 7, 2009 by sergio

    >Con motivo da entrega do II Premio Fonseca a James Lovelock, pai entre outras moitas cousas da hipótese de Gaia (que deu lugar tamén a moito movemento cultural polo gran contido filosófico e literario que ten, ahí van un par de exemplos musicais, un nacional que é Mago de Oz con dous discos temáticos e unha canción, e outro estranxeiro con Stratovarius, que xa soe tratar estes temas, pero que lle dedicou unha canción) tivemos a grande oportunidade de ver unha das súas disertacións (actualización: podeis verla aquí doblada al castellano)

    Primeiro o Reitor de Universidade de Santiago e tamén o alcalde da cidade fixeron as inevitables intervencións de caracter político e de louvanza (merecida) ao xenial científico e inventor. Non faltaron frases rimbombantes como a do Reitor de “só a ciencia e o desenvolvemento tecnolóxico poden salvarnos” (coa que non estou dacordo para nada, iso son sólo ferramentas, pero as ferramentas deben ser usadas consciente e axeitadamente para que sirvan aos propósitos para as que foron creadas), ou as referencias políticas coma a do alcalde a certos líderes políticos que falaban con escepticismo do cambio climático hai non moitos meses. Tamén mencionaron ideas xerais pero importantes como o problema de sempre dos investimentos a curto prazo, sen ter en conta o medio e moito menos o longo, ou a moi mencionada comparación entre o ser humano e os virus…

    Jorge Mira, director do programa ConCiencia (onde se engloba este premio), presentou a biografía do autor de xeito ameno (falando dos aportes de Lovelock no eido da crioxenización, mencionou que resulta que Walt Disney non está crioxenizado, xa se me caeu un mito!).

    E despois un Lovelock plenamente lúcido (naceu en 1919) e tan políticamente incorrecto e confrontador coma sempre (botei sen embargo de menos espazo para as preguntas, cousas do protocolo destes premios…), falounos de como segundo el o proceso de quecemento global e cambio climático é xa irreversible, aínda que consigamos a reducción de emisións de CO2 e paliar o efecto invernadoiro. Para ilustrar isto, mostrou algunhas gráficas onde comparaba a previsión de aumento de nivel do mar dun grupo de investigadores aos que consideraban uns catastrofistas (o IPCC) coas reais (a realidade superou á ficción, como soe pasar sobre todo nas cousas negativas), ou a evolución da superficie de xeo no polo norte nos derradeiros 30 anos (en continuo e espectacular descenso), ou mesmo a evolución da temperatura media da terra nos derradeiros 15000 anos (cunha espectacular subida no último tramiño da curva, hai quen o asimila a ciclos naturais, pero non creo que se dera nada igual en toda a historia). Falou de novas previsións en 30-40 anos de aumentos de temperatura en Europa similares aos que en 2003 causaban mortes por golpes de calor en pleno verán, avance imparable da desertificación, aumento do nivel do mar e ademais descenso demográfico importante. Xa se está falando de refuxiados ambientais por este tipo de causas, que neste ano parece ser que xa superaron aos refuxiados de guerra.

    Fiel a súa hipótese Gaia, e con varios guiños do que se podería considerar “humor negro científico”, mencionou que agora que os políticos ven o problema moitos científicos xa non ven a solución, e que “somos nos os que estamos en perigo, non a Terra“.

    Así que parece que xa entramos irremediablemente “na venganza de Gaia” e, segundo Lovelock, nin as enerxías renovables (que ve como un xeito de enriquecemento dos gobernos e non como solución) serven, senon que é a enerxía nuclear a que pode manter o desenvolvemento humano (do que xa o alcalde dixera que non estamos dispostos a renunciar a nivel global, o cal pode ser certo, pero peor para nos, xa decreceremos ou polas boas ou polas malas) e non hai alternativa para ela, e lle restou importancia a problemática dos resíduos (que segundo el se magnifica). Unha charla certamente pesimista, onde a única proposta clara de solución foi dedicar os fondos de loita contra o efecto invernadoiro (greenhouse effect) ou desenvolvemento de enerxías renovables, á adaptación dos territorios cara ao cambio climático irremediable.

    Persoalmente, concordo con que vai ser imposible reverter a situación (e pode ser que ao non ser conscientes do que facíamos, non toda a culpa sexa nosa, aínda que xa hai tempo que están as voces de alarma), pero seguro que traballar para a reducción do efecto invernadoiro fará que se gañe tempo e o cambio sexa máis “predecible”, co que os territorios terían máis tempo para adaptarse a un cambio que pode ser moito máis brusco e impredecible se seguimos coa depredación dos recursos naturais que fixemos até o de agora. Sobre as renovables non comparto en absoluto que non sexan una solución, é relativamente fácil demostrar que o poderían ser a nivel técnico cunha aposta decidida en I+D, e sobre todo planificando o territorio e o consumo de xeito máis racional e austero. Mentres tanto, si que penso que a nuclear é un mal menor se se compara cos efectos dos combustibles fósiles…

    Menos mal que pase o que pase, en Galicia imos estar cun clima aínda mellor que agora… (bueno, como todo non pode ser bo, haberá unha “pouquiña” presión migratoria desde os desertos de máis ao sur).