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  1. Resiliencia. Mexan por nós…

    marzo 19, 2019 by sergio

    Cóidate desas que falan moito de resiliencia como a virtude do futuro (do presente). Ultimamente véndennos o adaptarse “porque non queda outra” como algo desexable (mirade o de adolestreinta), como o ideal da “persoa como sistema”. Un ecosistema resiliente mola, porque adáptase ao que veña. Non cuestiona iso que lle fai cambiar definitivamente e nunca volver ao seu estado inicial. Mudo. Pasivo. Ideal. Xa non é buscar un mundo mellor para todas a través dunha cidadanía crítica, propositiva, participativa e con corresponsabilidade sobre o que veña (cidadanía activa), senón adaptarse ao que hai con católica resignación (cidadanía pasiva). Chegamos mesmo a unha sorte de “resiliencia moral” e vivencial. O que antes eran liñas vermellas para os nosos valores e esixencia dos nosos dereitos, ante unha situación de opresión continuada onde a clave é a supervivencia nosa e dos nosos, estamos dispostas a baixar os nosos estándares de calidade de vida e de dereitos humanos até onde sexa necesario? Como a ra á que cocen a fogo lento até que a ferven viva sen que faga nada? A esperanza de que todo cambie é un faro moi brillante que atrae demasiado a nosa atención e, ás veces, non nos facilita buscar alternativas reais ou, simplemente, revolverse e, como dicía un amigo, “buscar a fonte do problema e partirlle as pernas”.

    A resiliencia, en definitiva, é consolarse como podamos de vivir neste “val de lágrimas”. En galego hai un dito moi bo que resumiría o que é a resiliencia tal como nola están vendendo: “mexan por nós e temos que dicir que chove”.


  2. Enfoque de género en iniciativas de soberanía tecnológica

    marzo 9, 2019 by sergio

    En este mundo donde cada vez más tenemos confianza ciega en no se sabe qué empresas en todos los ámbitos de nuestra vida, y nos tiramos a la piscina de la tecnología sin ser conscientes (ni querer serlo) de los impactos que tiene, eso de soberanía tecnológica suena como a friki.

    Foto de F. Longueira y S. González, Enxeñería Sen Fronteiras Galicia

    Como casi todo en esta vida, estamos hablando de escalas de grises: nadie es capaz de construirse todo lo que usa en su día a día (ni siquiera el Captain Fantastic de la película), y nadie vive sin saber hacer absolutamente nada en relación a los cachivaches que le rodean (aunque solo sea configurar la tele). En realidad, en las grandes ciudades se está avanzando peligrosamente hacia ese último extremo…

    Por eso, cuando hablamos de soberanía tecnológica lo hacemos en tanto en cuanto nos movemos hacia el extremo de esa escala de grises que se basa en tres pilares:

    • 1. La comprensión de los impactos de la tecnología que usamos,
    • 2. La corresponsabilidad en su uso y gobernanza,
    • 3. La capacidad de replicar o arreglar esos elementos tecnológicos, o sustituirlos por técnicas que nos posibiliten generar bienes o servicios que nos mejoren la vida con nuestros propios medios.

    Avanzar hacia ese extremo de “soberanía tecnológica” se ha venido tornando cada vez más complicado casi desde que el ser humano es sapiens, dada la cada vez mayor especialización necesaria para comprender mínimamente los fundamentos de cualquier tecnología media (¿quién sabría como construir una tostadora? por no decir un ordenador o un teléfono móvil), y también las trabas que las empresas que se dedican a elaborar los distintos elementos tecnológicos ponen a sus competidoras (empresas, o simplemente personas que quieren cacharrear). Patentes, pérdidas de garantía si se manipula el cacharro fuera de un taller reconocido, tornillos o sistemas de cierre vetados al común de los mortales, softwares privativos…, muchos son los sistemas que se emplean para dificultarnos el ver las tripas de las cosas que usamos.

    También se nos ha adormecido la parte de consciencia del impacto, con un proceso de “separarnos” de la tecnología. El comprar, tirar, comprar (lo que también se llama “hiperconsumo”), trabajando la emoción compulsiva del tener más, sin pensar en qué materias se usaron para fabricar lo que compramos, cómo se extraen, se comercializan, se reparan (o no) o se procesan al acabar su vida útil, o las condiciones de las personas realizan todas esas etapas.

    Y no digamos ya la parte de corresponsabilidad en el uso y gobernanza de la tecnología. Un caso muy de moda son la manera que tenemos de “regalar” nuestra identidad digital, nuestros datos en redes sociales, quedando luego expuestos a auténtica manipulación mental,

    En un mundo donde deseemos más protagonismo como ciudadanía crítica, para evitar derivas autoritarias, avanzar en la escala hacia la soberanía tecnológica es un imperativo. Hay quien dice que “la gente” prefiere que le digan qué tiene que hacer; llevamos mucho tiempo recibiendo una educación que nos prepara para eso, pero creo que las personas prefieren ser aun protagonistas de su vida, aunque el trabajo colectivo sí haga útiles, en muchas ocasiones, liderazgos, que sin embargo no deberían ser coercitivos ni nublar la voluntad de corresponsabilizarse sobre hacia donde avanzamos como sociedad del resto de la ciudadanía. Y, en realidad, sí existen comunidades e iniciativas que pretenden avanzar hacia la soberanía tecnológica, en los tres puntos de los que hablábamos antes.

    Pero igual alguien se está preguntando qué pinta el género en todo esto. ¿Por qué aparece esa palabra en el título? En realidad, el objetivo de esta reflexión es precisamente llamar la atención sobre eso tan manido de que la igualdad de género debe ser un elemento transversal a cualquier iniciativa de empoderamiento de las personas. Sobre las brechas tecnológicas de género se ha escrito mucho, sobre todo la parte de “tecnologías propias de cada género”, y quizás algo menos sobre la “feminización” de algunas tecnologías (el tan criticado ejemplo de la calculadora rosa para ingenieras).

    Lo que me gustaría compartir aquí es la percepción que tengo de que incluso en un proceso de emancipación o empoderamiento tecnológico, si no se trabaja muy bien el enfoque de género, se estará contribuyendo a abrir aun más las brechas de género a nivel social, desvirtuando por lo tanto ese proceso de empoderamiento. Para explicar esto me voy a centrar en el tercer pilar de los antes mencionados para la soberanía tecnológica, el de la réplica, reparación y “hazlo tú misma”.

    Cuando se organizan cursos o talleres, o iniciativas de más largo recorrido, que buscan un empoderamiento tecnologico con el enfoque DIY (Do It Yourself, o “hazlo tú misma”), no hay más que fijarse en las tecnologías a usar y los bienes o servicios que se quieren obtener con ellas, para darse cuenta de que la brecha sigue ahí. ¿Quién organiza y promueve los talleres de cacharreo con ordenadores viejos? ¿Quién hace lo propio con los talleres de productos de limpieza naturales, o los de costura o reparación de ropa?¿Y los de compostaje o huertas comunitarias?¿Qué me decís de los de mecánica para novatos, o electrónica fácil con arduino? ¿Y si se trata de cacharrear con impresoras en 3D, así, por amor al arte?¿Y en cambio, si se trata de buscar la mejor manera de autoconstruirse elementos que faciliten la vida a personas con movilidad reducida (os sorprenderíais de los abusos que hay tanto en precio como en calidad de muchos elementos de ortopedia), quién se mueve más?

    Como digo, se trata de una impresión que tengo (aunque en mi trabajo en Ingeniería Sin Fronteras Galicia he visto muchas iniciativas de este tipo y creo que no me equivoco en esta percepción empírica que incluso, si fuera necesario, podría contrastar con datos tanto de participación y como de personas impulsoras y organizadoras). Buscando un patrón el que encuentro es que, en última instancia, si lo que se busca es un bien o servicio enfocado en los cuidados de las personas, entonces la mayoría femenina es abrumadora. Por eso hace cada vez más falta que se reflexione a nivel colectivo en las organizaciones, y también a la hora de impulsar iniciativas (grandes o pequeñas) de empoderamiento tecnológico, de que los cuidados son cosa de todxs.

    ¿Que piensas tú de esto?


  3. ¡Qué perversa decadencia!

    enero 4, 2019 by sergio

    ¡¡Qué perversa decadencia!! Así decía el robot hedonista (con permiso del robot demonio, mi personaje secundario preferido de la serie Futurama) para, a continuación, completar la expresión con algún retorcido placer robótico que su hedonismo le dictara en ese momento (desde pedir que le rociaran con chocolate caliente a que le lijaran los pezones con una lija de metales…). Pero la perversa decadencia a la que me quería referir no es la de esos “pequeños placeres personales” que no hacen daño a nadie o, en el peor de los casos, sólo a quien los disfruta. Quería referirme a una decadencia más extendida (o sistémica, que es una palabra de más nivel). Se trata de una decadencia que, a medida que los seres humanos tenemos más influencia en nuestro entorno, se vuelve más (auto)destructiva, y que muestra sus efectos en la creciente desigualdad entre las personas, la destrucción de nuestros recursos naturales, la cronificación de problemas como la pobreza o muchos conflictos armados, el surgimiento de movimientos extremistas de todo tipo o el recrudecimiento de la xenofobia. Una de esas decadencias de manual.

    Si excavamos un poco en todo este lodo de problemas se pueden adivinar varios pilares. Esos pilares descansan en el modelo de extractivismo global exacerbado, que tiene un claro sesgo de poder hacia una serie de élites (élites que son en mayor medida originarias de una serie de países, aunque no exclusivamente). Me gustaría detenerme en tres pilares que creo que reflejan especialmente bien esta decadencia y que, si se actuase sobre ellos, quizás fuera viable otro mundo con menos sufrimiento.

    PILAR 1

    Tendencia al individualismo exacerbado, en el sentido de que se promueve más y más la competividad entre personas individuales, pero también entre grupos o países en un contexto más global (ignorando las necesidades de otras personas tanto en el espacio como en el tiempo). Como si no hubiera para todas y fuera necesario un darwinismo social de algún tipo para que al menos algunos grupos sobrevivan. En realidad, para lo que no hay suficiente para todas es para mantener un nivel de vida como el de muchas élites o clases medias-altas (que ni siquiera han demostrado su eficacia, ya no digamos su eficiencia, a la hora de producir una “vida mejor” o que merezca más la pena ser vivida). Algunos de los efectos que podemos observar en el lodo más superficial más próximos a este pilar pueden ser el como se mira para otro lado ante problemas de las personas que tenemos más cercanas. Se evita incluso mirarlas, no sea que la pobreza o la mala suerte se contagien…

    PILAR 2

    Afán de homogeneización, que puede parecer incompatible con el individualismo, pero que no solo no lo contrarresta, sino que es muy complementario. A la hora de ganar dinero, para las élites globales es más fácil hacerlo (economías de escala y demás) cuanto más grandes son los mercados (y homogéneas son, ya no los gustos o pseudo-necesidades, sino la propia necesidad de consumir individualmente). A lo largo de la historia se iban produciendo de vez en cuando “oleadas de heterogeneidad” y de diversidad, a medida que surgían ideas o se conocían culturas y se contraponían. Ahora, con la globalización, cada vez se dan menos esas oleadas.

    PILAR 3

    Alejamiento de las personas de los impactos de sus acciones (que cada vez tienen mayor impacto gracias a la tecnología de extracción y el comercio global) y su dilución en problemas aparentemente más lejanos y fuera de su alcance ¿Es esto en realidad la globalización?. Algunos de los problemas que se ven en la superficie apoyados en este pilar son la pérdida de soberanía ciudadana y tecnológica. Esa soberanía ha ido sustituyéndose por unas presuntas relaciones de confianza social que, en un contexto de insostenibilidad, también generan insostenibilidad, ya que en realidad solo se sustentan en la falta de tiempo, conocimientos o simple desinterés para ocuparse de todos los problemas/asuntos/tecnologías a utilizar. Ejemplos de esto son el hecho de delegar toda nuestra soberanía digital en empresas como google, o todos los asuntos del gobierno de nuestras comunidades o países en élites políticas (a las que, eso sí, luego criticamos amargamente). Relacionado con este pilar está la inacción ante problemas globales que se retroalimentan y, como se ven lejanos o demasiado grandes, no se toman acciones individuales o colectivas para atajarlos o para presionar a los gobiernos para que se atajen sus causas profundas. Un ejemplo de este tipo de problemas es el cambio climático, con el que quizás va viéndose un poco más de sensibilización al ir viendo efectos más claros y cercanos (aunque no se acaban de tomar medidas enérgicas ya que la presión ciudadana aun no ha llegado a los estamentos políticos y aún quedan muchas personas que no acaban de ver la urgencia de cambiar prácticas muy arraigadas en su día a día en aras de paliar este problema). Otro de estos problemas son las migraciones causadas por pobreza, desigualdad o conflictos (en gran medida generados por el propio sistema que se sustenta en la desigualdad entre países, personas, grupos sociales…). Lo que ocurre en Siria o Honduras está demasiado lejos…, hasta que empiezan las oleadas de inmigrantes o atentados en países “de occidente”.

    Se trata de la sensación de que un enorme rodillo nos pasa por encima, vendiéndonos una falsa sensación de libertad, pero logrando en realidad una horrenda homogeneización social (o al menos estratificación). Esto, eso sí, es muy útil para las estrategias comerciales de las grandes compañías y para el consumismo en general, así como para la estrechez de mente de muchos gestores públicos. En ensayos como “El negocio de la contracultura” se afirma que con el capitalismo y el consumismo se busca lo contrario a la homogeneización, más bien el que cada persona “se sienta especial”. Sin duda, esto es así, pero “dentro del sistema de consumo y libertad de capital”. El ensayo es un acierto a la hora de criticar el “falso alternativismo” y como no solo no afecta al sistema sino que le abre nuevos sectores pero, como no podía ser de otro modo, no hace mella en modelos basados en la cercanía o el decrecimiento (aunque es justo reconocer que estos sistemas realmente alternativos son, en el mejor de los casos, pequeñas iniciativas bastante aisladas). El modelo dominante está muy pensado para varones, adultos, occidentales, heterosexuales, de movilidad y capacidades normativas y que quieran “hacerse a sí mismos”. Cuanto más distinto seas de esto, más posibilidades tienes de no lograr siquiera un mínimo de aseguramiento de tus Derechos como persona, lo cual se agrava cuanto más corrupto y defensor “de la libertad individual” sea el gobierno que te ha tocado aguantar. La diversidad es mala para la producción basada en economía de escala y en lo “descomunal”, por lo tanto el rodillo y homogeneización es lo mejor…

    Lo que no tiene nada de placentero (sí de retorcido) es lo que tienen en común las siguientes

    HISTORIAS

    Rosa formaba parte de un grupo de investigación sobre física teórica que vio cómo su grupo era incapaz un año tras otro de lograr captar una financiación cada vez más escasa (y enfocada a temas que que generaran productos comercializables y patentables a corto plazo).

    Chus tiene 9 años y estudia en un colegio público con 25 compañeros y compañeras más.  Entra a las 9 y sale a las 17:30, con un montón de materias reguladas, comedor y extraescolares (difícil decir las que realmente le gustan, las que va medio obligado y las que le gustan pero preferiría desarrollarlas por su cuenta y no en otro medio reglado). Ah, y al llegar a casa aún quedan los deberes o alguna otra extraescolar que no entra por el AMPA.

    Juana y Manuela son pareja y quieren tener un hijo como pareja. Después de miles de trabas de todo tipo (sociales, legales, burocráticas…) lo consiguen. El hospital donde fue el parto estaba forrado de panfletos y carteles a favor de la lactancia materna. Pero nadie les indicó la mejor manera de llevarla a cabo, aunque sí les dieron un papel explicando cómo se prepara un biberón y recomendándole una marca de leche (además de meterle un biberón a la bebé al poco de nacer). Luego ya vino lo de los regalos y el tema azul y rosa, aunque afortunadamente de eso les ha sido más fácil librarse…

    Pedro es un ganadero de vacuno con una cabaña mediana, al que apenas le da lo que le paga la empresa envasadora de leche para cubrir los costes de producción y pagar la cotización mensual y que le quede una jubilación medio decente. Planta maíz para complementar la alimentación del ganado.

    Una pequeña radio comunitaria, que llevaba varios años emitiendo gracias al esfuerzo de personas que aman la radio y no se deben a ningún grupo empresarial  ni color político que le subvencione, recibe un aviso de la administración que concede los permisos de banda conminándoles a dejar las emisiones en FM. Cautelarmente tienen que suspender la emisión por este medio, resistiendo en internet. Varios años después llega una resolución de que no debían haberles prohibido cautelarmente la emisión. Pero igual es que lo comunitario no lucrativo es más independiente y molesto.

    En cierto país, como había bastante dinero oculto en paraísos fiscales, se impulsó una amnistía fiscal para sacarlo a la luz, además de contar con filtraciones de datos fiscales de personas con cuentas en esos paraísos (filtraciones que son ilegales). Son avances “a lo chafalleiro”, lo mismo que el que se produzcan geniales inventos como el GPS o los satélites para predicción meteorológica solo porque inicialmente eran necesarios para tema militar.

    Ese mismo país vende armas a un país que reprime a su población, que vive en unas condiciones lastimosas mientras una élite de familias controlan los medios de producción del país, compran equipos de fútbol y son amigotes de élites de otros países (que luego les venden armas). Al fin y al cabo, si no le vende armas, llegará otro país y se las venderá, con lo que se perderán puestos de trabajo de las fábricas de armas. Y eso que se supone que la venta de armas está regulada a nivel mundial…

    María jugaba al fútbol en su colegio con otras amigas y amigos. Al llegar a cierta edad notó cierta dificultad para jugar con los niños, y como la mayoría de sus amigas dejaron de jugar y simplemente se sentaban en las gradas a mirar como jugaban sus compañeros chicos. Muchos de estos compañeros, como Manuel, jugaban en equipos de chicos torneos de fin de semana. El pasado fin de semana en el partido se produjo una pelea entre padres de los chicos de ambos equipos. Su padre tuvo que ir al hospital con un ojo morado. Manuel quiere ser como Cristiano Ronaldo.

    Pablo acaba de pagar un millón de euros en una subasta por una escultura que consistía en un retrete negro metido en un pequeño búnker esférico de hormigón de un metro de radio pintado por fuera como la Tierra, retrete que se autodestruyó con una bomba que tenía en su interior nada más que se lo adjudicaron. Mierda de mundo, se llamaba la obra.

    Lo colosal y mastodóntico mola mucho. Los puentes más largos del mundo, las presas más grandes del mundo, los rascacielos más altos del mundo, los trenes más rápidos del mundo. Tecnología para lo mastodóntico, pero no pensadas para el bien común, ni para las generaciones futuras.  Penalización del autoconsumo energético, no se promocionan soluciones técnicas y baratas para acceso al agua y saneamiento, la vivienda, etc.

    CONCLUSIÓN

    La homogeneización monetarizante es la clave de esta perversa decadencia. Todo debe tener forma de cadena de montaje porque es lo más eficiente económicamente a corto plazo, y eso cada vez nos imposibilita más para pensar de una manera que no sea a corto plazo. Pero la multitud no es masa, y la promovida competencia entre personas y países, en el espacio y en el tiempo, es también un concepto cortoplacista que conduce a un “mal vivir”. Todos los aspectos de la vida como una gran línea de producción en serie, donde se pierde diversidad, diversión y responsabilidad, y hace que nadie, y menos las instituciones públicas, quieran hablar del suicidio, con tasas cada vez mayores. Quizás sea eso a lo que alguien llamó alienación.

    Hace un mes se celebraba el Día de los Derechos Humanos. Como se trata de un concepto en permanente construcción, defiendo el “Derecho a ser distinta” (y no simplemente en lo que consumes, sino sobre todo en la manera de vivir, donde se pueda poner en el centro realmente otra cosa que no sea la producción y extracción). Esa diversidad no solo contribuirá a que las personas sean más felices sino que, posiblemente, la propia sociedad sea mejor, más dinámica, creativa y retroalimentará a la propia felicidad de las personas. ¿O no es fuente de energía la “diferencia de potencial”?
    La diversidad de “maneras de vivir” (ahora que se nos jubila Rosendo) no está para nada reñida con el asegurar unas oportunidades mínimas comunes para el desarrollo de las personas, sin importar su lugar de nacimiento o condición. Esas oportunidades comunes pasan por el acceso a servicios básicos y el aseguramiento de los derechos humanos (que, si bien pueden ser criticables, fueron y siguen siendo un avance en las condiciones de vida de muchísimas personas). Una herramienta que creo que tiene mucho potencial para complementar estas otras dos es la renta básica universal. En todos los casos sería importante avanzar en una legislación a nivel global que asegure unos mínimos (estamos aún lejos de esto, una prueba es los acuerdos de cambio climático o la ambigua Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible). Pero para desarrollar posibles soluciones tendré tiempo, espero, más adelante, si es que no me paso al bando de los robots hedonistas, que ganas me dan.


  4. LUBUNTU PARA ORDENADORES VELLIÑOS

    octubre 24, 2018 by sergio

    Un Sony Vaio VGN-N21Z/W ao que habería que poñerlle un monumento (comprado en 2006, que sigue tirando con UBUNTU 14.04 e Windows XP), empezaba xa a acusar os achaques da idade. Por traballo, facía falta que tirara o skype, así que probamos a instalarlle Lubuntu 18.04 (para 32 bits, claro). O malo é que skype para Linux xa non da soporte á versión de 32 bits, haberá que probar a versión web. Polo demais, vai moi ben! E de paso temén llelo instalamos a un Acer Aspire ONE D250-0Br

    Primeiro fixemos unha memoria USB de arranque que, a pesar de configurar a BIOS para que arrancara dende ela (había que cambiar o axuste de permitir arranque dende elementos externos, e logo poñerlle a orde de arranque), non fomos quen de que funcionara. Empregamos a opción 2 desta entrada instalando o programa UNetBootin e empregándoo para pasar a ISO de Lubuntu ao pendrive. Tamén probamos a crear pendrive de instalación con Etcher, como indicaba aquí. Con Etcher funcionou mellor, pero finalmente fixemos un DVD de arranque e instalación coa ISO descargada. Con este método, todo foi ben.


  5. Ideas de acción de Organizaciones de Sociedad Civil en Nicaragua: el caso de La Cuculmeca

    agosto 20, 2018 by sergio

    El pasado mes recibí un cuestionario de la Asociación La Cuculmeca, en la que tuve la suerte de estrenarme como coooperante “profesional”. Están elaborando la revisión de su planificación estratégica y preguntan la opinión sobre diversos temas a las personas con las que colaboraron (aunque sea hace 11 años!!). Hemos seguido en contacto con ella, y más con la que está cayendo en Nicaragua, así que intenté contestar lo mejor posible. Aquí dejo algunas preguntas de las que hacían que me dieron que pensar, y lo que contesté. ¿Qué os parece?

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    Colaboración con cooperantes y pasantes

    • En qué área y bajo cuales condiciones se debería continuar el trabajo con cooperantes?

    Dado que mi estancia fue hace ya 11 años, posiblemente haya habido bastantes cambios, pero es clave que La Cuculmeca siga promoviendo vínculos entre sociedad civil nicaragüense y del resto del mundo

     

    Impacto del trabajo

    • Según tu propia experiencia en La Cuculmeca, a cuales cambios en los grupos meta contribuyó La Cuculmeca y que impacto ha tenido para ellos?

    Ha contribuido a hacer a las personas conscientes de sus derechos y de su fuerza para exigirlos, con el impacto consiguiente de movilizarse y ejercer una ciudadanía más activa. También se ha ocupado de necesidades más básicas, imprescindibles para respaldar acciones más “políticas”.

     

    Eficacia de intervenciones

    • Que debería considerar La Cuculmeca para aumentar la eficacia de sus intervenciones?
    • Agroecología: Cuales estrategias podrían asistir a que la población campesina valore el bienestar ambiental por encima de maximizar la cosecha con el uso indiscriminado de agroquímicos? Recopilación de ejemplos didácticos de malas prácticas y el deterioro ambiental y de la calidad de vida causado (p.e. https://www.eldiario.es/sociedad/Vivir-contaminado-Mexico-testimonio-enfermos_0_794071228.html), generando materiales enfocados a distintos tipos de público: niñez, familias, personas con responsabilidad en gobiernos o empresas, etc. Cuales prácticas agroecológicas tienen un alto potencial? Sobre todo las que potencian el uso sostenible de recursos endógenos, sin crear dependencias, y adaptándose mucho a las condiciones de cada zona (climáticas, de agua, etc.), revirtiendo la lógica de “producir para vender” a “producir diverso y nutritivo para comer, y lo que sobre lo vendo para obtener rentas”, y con enfoque de soberanía alimentaria.
    • Igualdad de género: De qué forma se podría fomentar la igualdad de condiciones para mujeres y hombres? Empezando con fuerza por aumentar la autoestima de las mujeres como ciudananas con derechos y, en paralelo, el trabajo intenso con modelos alternativos de masculinidad no basados en competencia y dominación. La dificultad es que es necesario trabajar esto a varios niveles simultáneamente (familia, niñez y adolescencia, medios de comunicación para que las noticias y los lenguajes empiecen a cambiar, el trabajo con líderes religiosos, etc.). Un proyecto que se había realizado, creo recordar que en Brasil, había consistido en guionizar y rodar una telenovela cuidando mucho los mensajes y valores a trabajar. Había tenido mucho éxito, porque es un producto de consumo muy global en el país (por todas las clases sociales y muchos rangos de edad).
    • Trabajo con niños y jóvenes: De qué forma innovador se podría trabajar con niñas y niños para el cuido del medio ambiente y el desarrollo de valores de ciudadanía? Creo que La Cuculmeca es un referente en este ámbito. Quizás buscar la manera de que las familias se implicaran también en las actividades impulsadas desde la propia escuela, para que les llegue también a ellas el mensaje. Además, dar a lxs niñxs y jóvenes espacios para desarrollar su sentido cívico de trabajo para la comunidad, de cuidar su entorno (y no esperar que nadie lo haga por ellos), además de dar apoyo desde la Cuculmeca a denunciar las agresiones que pueda haber de entidades externas a las comunidades (empresas o el propio gobierno por corruptelas o proyectos donde no se cuente con la participación de la comunidad).
    • Cafetaleras: Como se podría asistir a pequeños y medianos cafetaleros organizarse, añadir valor al café y exportar café? Cooperativismo y valores de economía social, y mucha diversificación, no especializarse en un rubro (la soberanía alimentaria se pone en entredicho). El monocultivo (y además de un producto que no se puede considerar “alimento”) perpetúa un modelo de competencia entre territorios en los que sólo se puede competir en precio, o en una grandísima calidad (a la espera de que se pueda exportar). No me parece un buen modelo en ninguno de los dos casos, si bien posiblemente el de calidad y las iniciativas de Comercio Justo puedan ser un buen sistema.
    • Seguridad alimentaria en la zona seca: Como se podría intervenir en la Zona Seca para mejorar la seguridad alimentaria y nutricional? Muy importante la recuperación de productos adaptados a las condiciones de la zona (y no tratar de adaptar las condiciones de la zona a los productos que queramos producir, porque posiblemente sea inviable a medio plazo). Productos como marañón, o metodologías de investigación participativa en mejora de variedades autóctonas de semillas (en Ingeniería Sin Fronteras Galicia tenemos experiencia con maíz en el Golfo de Fonseca de Honduras) pueden ser algunos ejemplos.
    • Cultura de Paz: Como se podría incidir en la reducción de violencia intrafamiliar? Tiene mucho que ver con el sistema de patriarcado heterosexual, con una masculinidad “de imposición” y agresiva, donde hay que “mostrar quien lleva los pantalones en casa”. El trabajo con hombres ya un poco sensibilizados y bien valorados por las comunidades, para que sean un ejemplo, puede ser una idea.
    • Situación actual: Como se podría fomentar en los nicaragüenses para desarrollar una actitud que permita el dialogo? Creo que es urgente y muy importante impulsar plataformas civiles de diálogo, con presencia de personas de distintas tendencias pero que tengan en común el deseo de diálogo y paz. Posiblemente, los viejos líderes, con sus rencillas personales y su deseo de quedar por encima, tengan poca cabida en ellas, y será complicado hacer que cedan poder. Creo que la situación no puede terminar mientras sigan en el poder Daniel y Murillo. Incluso en el caso de nuevas elecciones y el surgimiento de nuevos líderes, seguirán los problemas de paramilitares (en muchos casos personas que tampoco tienen muchas alternativas a tener un AK y sentirse importantes). Entretanto, transparencia y lucha contra la corrupción son valores claves que deben exigirse desde cualquier organización civil, gobierne quien gobierne. De ese modo, puede que se avance lento, pero se irá avanzando.

     

    Comunicación interna de La Cuculmeca

    • Cuál debería ser el contenido, forma y frecuencia de reuniones internas? Esto es un tema que, al llevar tantos años alejado, se me escapa. Recuerdo que una recomendación que había hecho a mi marcha era que se tratara de poner en marcha algún espacio, cada cierto tiempo, donde toda la gente trabajadora de La Cuculmeca pueda compartir lo que se está haciendo y al menos tengan una idea de qué hacen sus compañeras (por si salen ideas de sinergia, donde las trabajadoras se sientan valoradas más allá de su “trabajo del día a día”). También es muy importante ampliar la base social a personas de comunidades, que se sientan partícipes en la asociación, y que haya bastante rotación en los cargos, que pase mucha gente por las posiciones de más responsabilidad, para no generar liderazgos personalistas, que suelen hacer más difícil la acción transformadora de las organizaciones.

     

    Movilización de Recursos

    • Que estrategias podrían asistir a la movilización de recursos para financiar proyectos, el funcionamiento de La Cuculmeca y el Instituto de La Fundadora? De esto ya se hablaba hace 11 años. En realidad me parece un tema muy complejo, dada la poca liquidez de las familias que pueden ser socias y aportar fondos en forma de cuota periódica para asegurarse unos fondos propios mínimos. El ofertar servicios externos, que creo que ya se estaba haciendo, puede volverse en contra de la filosofía transformadora que creo que debe orientar la acción de las organizaciones de la sociedad civil como La Cuculmeca (además de, en ocasiones, poder ser acusadas de competencia desleal). Quizás una tendencia a potenciar la militancia desde las personas y las comunidades, darles más protagonismo en el día a día de la asociación (rotando cargos en junta directiva, mejorando la comunicación con el personal contratado) y, sobre todo, no forzando a crecer en estructura y personas contratadas, sino más en militancia de las personas de los barrios y las comunidades.

     

    Alianzas estratégicas

    • Con cuales organizaciones o redes debería cooperar La Cuculmeca y de qué forma? Idealmente, organizaciones de sociedad civil preocupadas por el expolio del modelo extractivista, tanto en el entorno geográfico más cercano, como en el nacional, centroamericano e internacional, ganándose apoyos también en países de origen de posibles actores agresores (empresas multinacionales), que puedan denunciar en sus propios países las malas prácticas de empresas que suelen mostrar en sus países una “cara más verde” (greenwasching). También con universidades que quieran salir de los laboratorios a hacer ciencia aplicada al bien común. Con entidades del gobierno, sería mantener más relaciones de veeduría social.

    Promoción

    • De qué forma debería La Cuculmeca promocionar sus logros? Creo que sería bueno centrarse en comunicarlos a su base social, y tener también una web bien construída y actualizada para posibles aliados que quieran conocerla. A lo externo, es mejor promover mensajes de transformación que de “ponerse medallas”.

  6. YA-ESTÁN-A-QUÍ

    junio 20, 2018 by sergio

    Se ha vuelto a poner de moda este vídeo, donde se explica el problema migratorio en EEUU, pero en vez de con peces mutantes, con bolas de chicle. Pero viéndolo, se me ocurre que, en realidad, la política de inmigración nunca se plantea en términos de resolución de la pobreza en el mundo. Nunca he oído a nadie plantearla en esos términos. Ni siquiera se ha planteado como ayuda humanitaria para las personas concretas que migran, más allá de lo que está pasando ahora con el Aquarius, que se ha convertido en un símbolo, por lo que no es representativo. Si EEUU o Europa dejan pasar inmigrantes, es porque les conviene a sus economías, y endurecen o aligeran las políticas de fronteras según necesiten más o menos mano de obra (y según la pasta que los que mandan quieran que ganen sus amigxs de las empresas que se forran con material de vigilancia/protección de fronteras, poniéndonos a pensar mal, cosa que a mí me encanta). Esta explicación del vídeo es muy impactante, pero muy peligrosa, porque despersonaliza a lxs migrantes (convirtiéndolas en bolas de chicle de a millón), lo cual podría estar justificado en un contexto didáctico, pero deja de ser didáctico al poner todo el énfasis de la migración como problema y sólo mencionando ambiguamente al final, como solución, el desarrollo en sus países de origen, que es el quid de la cuestión (y a lo que yo me dedico). En realidad, la organización que patrocina el vídeo se dedica por entero a contar lo malo es que vayan tantos migrantes a EEUU, pero nadita a estudiar como buscar un desarrollo a nivel global que no deje a nadie en la cuneta. Casi nadie quiere migrar, y nadie quiere en las condiciones en que lo están haciendo la gran mayoría de las personas migrantes. Pero estamos destrozándoles sus modos de vida y hábitats con nuestros hábitos de consumo, con “nuestras empresas” que en realidad generan dinero para sus 4 dueñxs a costa de las materias primas de su entorno y de su “fuerza laboral”, generando inestabilidad por el afán de acaparamiento de recursos y la geopolítica asociada, y encima venimos con el discurso fácil de “no hay sitio para todos, hay que ayudarles allí”. Pero el no dejarles pasar nuestra frontera lo hacemos primero, que es más fácil y tenemos claro cómo hacerlo; lo de promover el desarrollo en sus países de procedencia ya si eso lo dejamos para otro día, que igual tenemos que hacernos mirar algunas cosillas, y eso es más incómodo. Probablemente, estos filofascistas de discurso facilón serían los primeros en poner el grito en el cielo si se pudieran en marcha medidas para “ayudarles allá”.


  7. ¿Y AHORA QUÉ? Y, SOBRE TODO, ¿PARA QUÉ?

    junio 18, 2018 by sergio

    Todas las personas deberían nacer con las mismas oportunidades de desarrollarse. Y eso, sin importar el lugar, ni la clase social, ni el sexo, ni la raza. No hay razones que puedan justificar esa desigualdad de oportunidades que sabemos que está a la orden del día. Las primeras razones que surgen son las del derecho natural, de lo que parece normal, de sentido común y de justicia. ¿A quién le cabe en la cabeza a que por haber nacido en una comunidad rural del municipio de El Triunfo (Honduras) vayas a tener muchas más papeletas para pasarlo mal accediendo a derechos básicos como el agua, la energía, la vivienda, la educación o la sanidad que si has nacido en un pueblo de La Cepeda (comarca de León, para quien no lo sepa)? Pero también hay otras razones, más egoístas si se quiere, que tienen que ver con la pertinencia de lograr el bienestar de todo el planeta (seguro que habría menos conflictos a nivel global si no hubiera tanta ansia de acaparar recursos y tanta desigualdad).

    La consecución de una vida digna y de la igualdad de oportunidades de desarrollo debería ser, en todo momento, el horizonte que persigan los gobiernos de todo el mundo, tanto dentro de su país como en sus planteamientos de política internacional. Las fronteras no deberían tener nada que ver con esto. Las fronteras son algo que hemos heredado, pero que no deberían ser obstáculo para buscar ese verdadero fin de vivir todas dignamente, sin poner en peligro que quienes han de venir también puedan vivir dignamente. Hemos ganado perspectiva global y consciencia de “ser humanos” a lo largo de la historia, aprovechémosla. Y sí, toda la gente del planeta podría vivir dignamente, con acceso a servicios básicos necesarios, es técnicamente posible y todavía estamos a tiempo. Estoy en un momento de mi vida, en realidad ya hace tiempo que estoy en ese momento, en que todas las políticas públicas que no tengan que ver con este fin me parecen una pérdida de tiempo y de dinero. Estoy convencido de que hay personas que no creen en esto de la igualdad de oportunidades, porque no podemos vivir todas las personas del mundo con semejante explotación al planeta, y tienen una postura más egoísta (realista, dirán muchas de ellas, siempre y cuando ese realismo pase por que sean ellas las que están viviendo mejor a costa de otras, y no quieran renunciar a esos privilegios). Y también sé que hay visiones políticas que representan a estas personas y perpetúan ese orden injusto. Me refiero a las que hablan de “los de aquí”, de “limpiar”, de “regularizar la entrada de inmigrantes”, de “hacerse a uno mismo”, de America First, de mejorar la competitividad de nuestro país, de “atraer inversiones” o cualquier otra frasecita de estas que me recuerdan al “solo puede quedar uno”.

    Todo lo que sean políticas para buscar el aseguramiento ese mínimo en el acceso a servicios básicos e ingresos para todas las personas (en todo el mundo), bienvenidas sean. Seguro que se nos pueden ocurrir muchas: buscar una sanidad gratuita, pública y universal, educación gratuita (pero de verdad) pública y universal, cooperación para el desarrollo y diplomacia de derechos humanos (para expandir esa lucha por la igualdad de oportunidades a todo el mundo y vigilar y controlar a quienes no tienen interés en expandir esta lucha y más bien la obvian), prestaciones sociales como pensiones de distintos tipos que aseguren unos ingresos mínimos a todo el mundo, etc. Pero sobre ingresos mínimos, dada la coyuntura a que nos estamos enfrentando desde un punto de vista tecnológico, conviene pararse más.

    Recuerdo que, cuando era un niño, pensaba en inventar robots para que mi madre no tuviera que estar todo el día trabajando en las labores domésticas (y que pasara más tiempo jugando conmigo, que es lo que en realidad quieren niños y niñas). A mi padre ya lo daba por perdido, con tanto tiempo como pasaba fuera de casa haciendo cosas que yo no conocía, no sabía cómo liberarlo de trabajo. La tecnología que ahorre trabajos será buena siempre que no deje a nadie en la cuneta (lo explica muy bien Jeremy Rifkin en El Fin del Trabajo, con ejemplos como la comunidad afroamericana en EEUU en los siglos XIX y XX). La renta básica universal es una solución que ya hace tiempo que me interesa. Cada vez veo más útil, viable, incluso últimamente casi imprescindible si queremos ir en la línea que he venido comentando de asegurar una vida e ingresos dignos. Aquí hay un trabajo breve y claro, absolutamente recomendable, sobre este tema. En paralelo, sería necesario promover una drástica reducción de las horas de trabajo productivo (que no de cuidados) por persona. Si alguien quiere trabajar 10 horas al día para ganar más, vale, pero habría que promover que a las empresas les saliera más barato dos personas trabajando 5 horas que una trabajando 10 (y, por supuesto, que una contratada como si trabajara 5 pero en realidad trabajando 10, que es lo que pasa en demasiadas ocasiones). La cuestión es que, quien quiera hacer mucho trabajo productivo, lo haga si quiere, pero que quién no pueda o quiera no se vea obligado a quedar fuera del acceso a ese mínimo digno que comentábamos al principio. Y eso no se está cumpliendo, ni dentro de España, ni mucho menos comparándonos con otros países. Sin duda, en las últimas décadas se ha mejorado la vida en lo que tiene que ver con la base de la Pirámide de Maslow, pero estamos llegando a, al menos, dos hechos claves que ya he esbozado, que no permiten entender el desarrollo igual que en el resto de la historia de la humanidad. Uno, la capacidad de acogida del planeta. Otro, la capacidad de cambiar el mundo dado por la tecnología (y los peligros cada vez mayores de quienes controlen esta tecnología y quienes no lo hagan).

    Así que, lo que yo le preguntaría a Pedro Sánchez y su equipo, y a cualquier persona que esté en política, no es sólo qué van a hacer ahora, sino “para qué” lo van a hacer. ¿Cuál es ese mundo ideal que visualizan, para llegar al cual toman decisiones ahora? Mejor aun, que lo dibujen. Con esos dibujos, ya sabría a quién votar. ¿Os imagináis un programa político dibujado? Seguro que cuanto más cercanía a la niñez de las candidatas, más oportunidades de ganar las elecciones tendrían, con los dibujos geniales de su mundo ideal que nos propondrían como programa electoral. Por eso niños y niñas deberían poder votar, pero eso ya quedará para otro día…


  8. Instalar google earth en linux ubuntu 16.04

    mayo 30, 2018 by sergio

    Aunque se trata de una herramienta privativa, he de confesar que me encanta. Y no había tenido oportunidad de dedicarle tiempo a instalarla en mi ubuntu 16.04 (porque no era una instalación de esas sencillitas). Gracias a este enlace lo conseguí, simplemente teniendo cuidado de, en los enlaces que ponen para descarga de los paquetes que se necesitan, asegurarse de descargar el adecuado a la versión de linux que se tiene y la arquitectura (32 o 64). Y aquí está mi primera creación, en la zona de Honduras donde colaboramos en Enxeñería Sen Fronteiras.


  9. Cultura callejera

    abril 27, 2018 by sergio

    La conciencia no crea monstruos cuando sueña, sino cuando duerme.

    Muy aplicable a estos días… Esta es en Ourense, al lado del parque infantil tras el INGABAD, en barrio de O Couto.


  10. ALIENÍGENAS

    abril 25, 2018 by sergio

    Películas y libros (y películas basadas en libros) han tocado este tema hasta la saciedad. Aquí 5 que me gustaron:

    Distrito 9 nos los presenta como refugiados que buscan asilo, cualquier diferencia con la realidad es pura coincidencia. El Juego de Ender como una amenaza lejana a erradicar, con moraleja importante y bastante carga ética. La Guerra de los Mundos como una amenaza cercana que nos quiere erradicar. Contact es la que analiza con más detalle las probables reacciones a nivel mundial, con bastantes reflexiones sobre la presunta neutralidad de la ciencia, los intereses políticos y la probable mayor unidad de los humanos como especie si se tuvieran pruebas de que “hay algo ahí fuera”. Por último, la película Extraterrestre, donde los alienígenas son simplemente parte del escenario.