El nombre es, en gallego, como se le llamaba (y llama) a mi habitación desde que tengo consciencia de tener habitación. Este blog se puede considerar una ciberhabitación, así que decidí llamarla igual. ¿Qué si yo soy la meiga? No, simplemente un okupa que está ahora mismo habitando su cueva de una forma “bastante permanente” porque no tiene otro sitio donde ir y además aquí está cómodo…
