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  1. Cultura callejera

    abril 27, 2018 by sergio

    La conciencia no crea monstruos cuando sueña, sino cuando duerme.

    Muy aplicable a estos días… Esta es en Ourense, al lado del parque infantil tras el INGABAD, en barrio de O Couto.


  2. ALIENÍGENAS

    abril 25, 2018 by sergio

    Películas y libros (y películas basadas en libros) han tocado este tema hasta la saciedad. Aquí 5 que me gustaron:

    Distrito 9 nos los presenta como refugiados que buscan asilo, cualquier diferencia con la realidad es pura coincidencia. El Juego de Ender como una amenaza lejana a erradicar, con moraleja importante y bastante carga ética. La Guerra de los Mundos como una amenaza cercana que nos quiere erradicar. Contact es la que analiza con más detalle las probables reacciones a nivel mundial, con bastantes reflexiones sobre la presunta neutralidad de la ciencia, los intereses políticos y la probable mayor unidad de los humanos como especie si se tuvieran pruebas de que “hay algo ahí fuera”. Por último, la película Extraterrestre, donde los alienígenas son simplemente parte del escenario.


  3. De verdade pensades que non é machismo?

    febrero 23, 2018 by sergio

    Estes días tocou falar de escándalos en ONG de cooperación e axuda humanitaria. Este artigo parece dos que tratan de calmar os ánimos para poder pensar con claridade e, neste contexto de ataques furibundos por todos os lados (amplificados e protexidos polas redes sociais), agradécese ese tono. Neste caso, estou moderadamente dacordo de que probablemente neste caso o colonialismo non ten tanto que ver. Aínda que si ten que ver o colonialismo na estructura da cooperación, que tamén xenera estas situacións de abuso e de verse cunha certa superioridade en plan “xa que estou aquí lonxe da casa axudando á xente, necesito o meu esparcemento”. Sen embargo, probablemente estes señores de OXFAM que fixeron isto o farían igual se estiveran negociando as obras dunha autovía en España, e aí paso ao segunte razonamento. Creo que o machismo ten moitísimo que ver en todo o que ten que ver con prostitución (tanto na parte do lado da demanda como da certa “permisividade social” que se veu dando dende sempre neste tema). Pero, efectivamente, esa desigualdade económica é clave na parte da “oferta”, de quen ten que ofrecerse como mercadoría sexual. Por iso, é doblemente perverso aproveitarse dunha situación desesperada como a de Haití, pero triplemente perverso que quen se aproveita sexa precisamente a xente que vai apoiar o proceso de mellora da calidade de vida e dignidade das persoas (e a quen se lle esixe, como non pode ser doutro xeito, unha integridade moral moito maior). Por outra banda penso que, postas a xeneralizar, as ONG renden contas das súas actividades e os impactos das mesmas moitíiiiiiiiiiiiiiiisimo máis que calquer outro axente social, e a selección de persoas paréceme non peor, nin moito menos, que a selección para outros postos sociais onde se presupón unha categoría moral grande, como pode ser persoas en política ou policías. Non nego que se poidan dar malas prácticas laborais no sector das ONGD, pero son sobre todo precariedade e moitas horas extra, precisamente sacadas da, tamén en xeral, gran motivación das persoas que están nestas organizacións, que mezclan o seu activismo coa necesidade de ter algúns ingresos (e ao final traballan moitas horas e cobran unhas poucas, e iso cando hai cartos, que cada vez son máis escasos grazas á Marca España que se está a cargar a cooperación e tamén a que quizáis non se está sabendo transmitir a importancia de que existan organizacións como as ONG, cunha visión de cidadanía mundial baseada en que os grandes problemas son de todas as persoas sen importar onde estén, e de que os dereitos humanos hai o deber moral de defendelos en todo o mundo, cando tan de moda están os himnos e as fronteiras).


  4. DE ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL, MARCAS, VALORES Y NUEVAS NARRATIVAS

    enero 19, 2018 by sergio

    En este artículo habla de la importancia que se da cada vez más a valores intangibles en las marcas. En el ámbito de las organizaciones de la sociedad civil (OSC), como asociaciones, grupos de activismo, ONG, etc., esos valores intangibles han sido los más importantes desde el inicio de su actividad. Muchas de ellas, sobre todo las vinculadas a la cooperación al desarrollo en España, tuvieron su boom a principios de los 90 (muchas de ellas cumplen o han cumplido su cuarto de siglo en estos meses), pero otras muchas son más antiguas, como los sindicatos, los partidos políticos o las organizaciones ecologistas.

    Una parte importante de la crisis de participación en estas organizaciones creo que vino cuando muchas se centraron demasiado en visibilizar lo “tangible”, de forma que el voluntariado y el activismo se ha estado empezando a centrar cada vez más en actividades muy concretas, como “reforestar zonas afectadas por incendios” y menos en el activismo de marca (o sea, en la participación en la organización como tal, no simplemente “estar” en la organización, sino “ser” organización). La gente cada vez quiere menos “llevar petos”, pero creo que sigue gustándole identificarse con valores coherentes con sus creencias y organizaciones/marcas que asocien a esos valores (y les aporten algo que buscan, claro, en este caso una vía colectiva para mejorar la sociedad). Probablemente haya que recuperar mucho esos valores y coherencia en las OSC y, sobre todo, saber transmitirlos con los nuevos lenguajes y narrativas del siglo XXI.


  5. ¿COMO JUEGA USTED?

    diciembre 11, 2017 by sergio

    En un curso de Gamificación y Storytelling que estoy haciendo (de “facer xogar e contar contos“, como yo le llamo cariñosamente), nos pedían que recordáramos los juegos que nos motivaban y que tratáramos de sacar elementos comunes que nos definieran como jugadores. Además nos teníamos que apoyar en un par de tests según sendas clasificaciones sobre tipos de jugador, el de Bartle y el de  Marczewski (os dejo lo que me salió en la imagen). En realidad, creo que a lo largo del tiempo se evoluciona algo en el tipo de jugador que se es, pero hay una esencia que posiblemente permanezca, no sé, ¿qué pensais?

     Cuando era niño me gustaba jugar con otros niños o con mi hermana pequeña, y cualquier cosa servía. Los playmobil o cualquier otro muñequito similar servían para construir escenarios (ciudades medievales con su castillo, combates piratas, ciudades modernas…). Recuerdo bien que me gustaba sobre todo el proceso constructivo y el posterior destructivo, y que jugar en el propio escenario creado era a lo que menos tiempo dedicaba. Con el TENTE he pasado muchas horas (cuando se trataba de alguna figura específica, la hacía la primera vez y nunca más, luego las piezas se deshacían y rehacían en un montón de nuevas figuras). También descubrí los juegos de tablero y de cartas clásicos (damas, dominó, escoba, brisca…) con mi padre y abuelo. Pero no tardé en empezar a jugar a otros juegos que empezaban por esa época del estilo del Imperio Cobra, o La Isla de Fuego, Buen Viaje, Hotel y un juego que me marcó en la preadolescencia, el Heroquest y su primo Cruzada Estelar. En realidad, lo que me encantaba era autofabricar los juegos que más me gustaban y tenían mis amigos, como El Palé u Hotel (como no me gustaba que no hubiera hoteles españoles, hice un nuevo tablero añadiendo el Hostal de los Reyes Católicos y con los edificios de TENTE, por supuesto). Un juego que me acompañó durante todo ese tiempo, y hasta bien pasada la adolescencia, fue el del fútbol-chapa (alguien mencionó las chapas por ahí). Jugaba yo solo al principio, pero luego se organizaron hasta ligas entre toda la pandilla, donde fichábamos jugadores (muy al estilo de la entonces recién inventada Liga As o Marca o de los juegos de ordenador de fútbol tipo PC Fútbol), y hasta tuneábamos las chapas.

    Los deportes de equipo como fútbol o baloncesto siempre han sido un fijo, hasta no hace demasiado, y otros como el ping-pong o el ya mencionado futbolín también han sido muy importantes.

    Un elemento común claro que encuentro en lo anterior es el de “juego inacabado”, donde quedara mucho espacio a la creatividad y al hackeo. El propio proceso del hackeo era lo más divertido, incluso más que el probar el juego creado o hackeado. Los videojuegos me restringían demasiado, aunque si permitían jugar varios a la vez me gustaban (recuerdo las partidas de Gauntlet jugando 4 en un único teclado). Los retos que se me resistían demasiado me acababan cansando (recuerdo con especial rechazo el no haber conseguido acabar ni el Monkey Island (no recuerdo cual) en modo fácil, jejeje).

    Y ya a partir de los 14-15 descubrí los juegos que más me han marcado sin duda, los juegos de rol. Como jugador, permite desarrollar papeles, con lo que se puede interpretar papeles más killers, achievers, socializers o explorers (el juego básico de mazmorras, con guerrero, mago, clérigo y ladrón hacen referencia casi a esos 4 tipos). La interpretación puede ser importante según el jugador, aunque en última instancia los personajes, sobre todo si se llevan durante mucho tiempo, suelen mostrar los rasgos propios del jugador. Pero lo que más me gustó siempre es la creación de escenarios, de historias, y ver como se desarrollaba el juego con las aportaciones de las jugadoras. Empezando con Dragones y Mazmorras, Rolemaster o un genial juego español llamado Mutantes en la Sombra, nunca me apoyé demasiado en aventuras y escenarios precreados, ni siquiera en temáticas (futurista, espada y brujería, distópico, terror, comedia). Por eso, al final he optado por unas reglas genéricas adaptables a cualquier tipo de historia (con sus tuneos correspondientes, nunca pude evitar el tunear las reglas “un poquito”). También se ha escrito sobre tipologías de directores de juego, que se podrían relacionar con los tipos de jugadores, pero eso sería otra historia… (más legalistas, los que priman la interacción social, los que prefieren crear todos sus escenarios y aventuras, los controladores…). Pero si el objetivo es pasárselo bien, el papel del director de juego es clave, e implica el tratar de conocer a los jugadores, sus personajes, y proponer hilos donde todo el mundo se lo pueda pasar bien. El resto, depende de las jugadoras. El juego llevado a arte, no?

    Como el tiempo y la distancia dificulta a veces las partidas (tanto prepararlas como jugarlas), son sustitutos aceptables los juegos de cartas o tablero. Magic, que ya casi es un clásico, pero también muchos otros gracias al boom de los últimos años que han hecho surgir juegos de enorme calidad como el mencionado Catán, o 7 Wonders, Carcassone e incluso algunos cooperativos, estilo que me interesa especialmente desde hace pocos años, como Arkham o Hanabi). Siempre hay tiempo para, de vez en cuando, probar alguno nuevo con los amigos de siempre (y ahora cada vez más con mis hijos…).

    La frase de que “el juego es una excusa para estar con los amigos” de uno de los tests la digo muy a menudo, así que no me sorprendió el perfil socializer que me salió, aunque sí que saliera tan claro (porque en realidad me gusta socializar, pero con “mis colegas”, no tanto con gente que no conozco). Sí me ocurre que en ciertos contextos puede salir una parte competitiva grande que llevo dentro, pero que realmente no me divierte, más bien me da cansancio y, como decía una compañera en el debate, hasta me estresa. El fútbol y baloncesto me vino bien para trabajar eso, al ser deportes de equipo compitiendo con otro equipo (aunque siempre he odiado las típicas pullas de los equipos ganadores a los equipos perdedores), pero el gustillo de ganar está ahí siempre (como también alguien comentaba, aunque se quiera negar :D). Eso sí, me gusta más el tema de superación, ir consiguiendo logros (subir de nivel y cosas así) o si no descubrir nuevos territorios inexplorados y demás. Por esto, pensé que me iba a salir más equilibrado.

    En el test de Marczewski me salió más equilibrado, con un poco de tendencia a philantrophist y free spirit, pero en realidad muy igualado. Con este resultado me identifico más.

    ¿Y vosotros, como jugáis?


  6. Sobre incendios y el abandono del rural

    noviembre 8, 2017 by sergio

    Me alegra ver posicionamientos desde la universidad en este tema…¡¡y más con viejxs conocidxs!! El abandono del rural para mí es el aspecto clave, pero como comentamos en un foro en la EPS-Lugo hace un año con Enxeñería Sen Fronteiras Galicia, profes, alumnado, investigadorxs, Sindicato Labrego Galego, asociaciones de la sociedad civil y personas de la administración, ¿al final quién quiere/puede quedarse a vivir, y sobre todo a trabajar y producir, en el rural? Yo (un urbanita de barrio para el que el rural es lo más importante, quizás lo tengo idealizado, pero tampoco creais que demasiado…) veo tres problemas grandes para esto:
    – Percepción (en general acertada, creo yo) de la dureza (y alta demanda de tiempo cautivo, o sea, que no puedes dedicarle a otras cosas) de muchos trabajos en el rural, particularmente los productivos ligados al sector primario, que probablemente serían los que más lo revitalizarían (y también a la economía gallega, California no es en absoluto solamente Sillicon Valley, alguien se lo debería comentar a estos flipaos que solo piensa en los polos tecnológicos, la aeronáutica  y el sector servicios)
    – Baja consideración social hacia quienes en realidad alimentan el mundo (y si eres mujer rural, ya ni te cuento). Y encima esa baja consideración es si cabe más honda entre muchas de las personas que se han dedicado a eso toda su vida (y que no quieren que sus hijxs se queden a trabajar ahí ni de coña).
    – Peor provisión de servicios básicos. Ojo, no estoy hablando de ocio (cines, teatros, zonas de marcha, comerciales o polideportivos), bueno, un poco también (pero hay gente en la ciudad que busca precisamente lo contrario, es cuestión de gustos). Hablo de escuelas, transporte público, servicios de salud, agua (con las recientes sequías los problemas son mayores en áreas rurales que urbanas, por qué será?), comunicaciones…

    Si le damos la vuelta a los problemas igual empezamos a vislumbrar parte de las soluciones que una política que realmente apueste por el equilibrio territorial debería empezar a plantear


  7. Egoísmo con fronteras

    septiembre 25, 2017 by sergio

    Partidos para levantar muros y justificarlos con ideas de raza y violencia (otros lo hacen, pero de forma más sutil): Front Nacional, Alternative für Deutschland, Χρυσή Αυγή, Lega Nord y muchos más dentro y fuera de Europa. Sus razones: no cabemos todas y nosotras llegamos primero, así que quedaros donde estáis u os damos unhas hostias… Por supuesto, son ciegos y sordos (demonio sordera, que dice mi padre) al hecho de que desde nuestro país hayamos contribuido (y sigamos haciéndolo) a mantener regímenes no democráticos, expoliar sus recursos y condenar a la mayoría de la población a una vida que aquí nos parecería inadmisible. Os metemos en jaulas mientras os hacemos la vida imposible, y ni se os ocurra salir!

    Algunas personas contribuyen a estos movimientos inconscientemente e irresponsablemente por su pasotismo respecto al mundo donde toca vivir y como impacta su tipo de vida, la de su sociedad y las políticas de su país al resto de las personas de ese mundo. Otras contribuyen conscientemente para ganar poder, pasta y por que “si no lo hago yo lo harán otros”. La mayoría, lo hacemos por una mezcla de ambas, y en demasiadas ocasiones no nos enfrentamos a esos discursos del odio hasta que es demasiado tarde, ¿o cómo si no Hitler (y muchos otros) llegaron a donde llegaron e hicieron lo que hicieron? Es así de fuerte y de simple (como la mayoría de las grandes cosas de la vida), puro egoísmo, podríais decirlo sin tapujos ni adornos, mis fachuskis preferidos, así sabríamos a qué atenernos sin tener la posibilidad de mirar a otro lado.

    Aprovecho para compartir una canción que escribí hace muuuuuchos años y desgraciadamente no ha pasado de moda, al contrario… (me había dado vergüenza hacerla pública, pero debe de ser cierto que con la edad se va perdiendo la vergüenza…). Imaginadla con un estilo hardcore, a lo Sociedad Alkoholika

    ¿Y QUIÉN ES LA ESCORIA?

    Nuestra vida alegre siempre alguien la paga
    y toda la escoria
    ¿quién crees que la guarda?

    En el Sur hay rebaños humanos
    malviviendo entre tus despojos
    Para vivir bien les robamos
    el foso se abre, el Norte echa el cerrojo

    Pero tú, también tienes tú la culpa
    es fácil vivir bien, pobrecitos en la tele
    También es fácil cantar, pero al menos
    a la luz todo sale, la basura se remueve

    …. y si no te gusta el olor, ¡opérate la nariz!

    El Norte es como una gran máquina
    Que engulle la tierra
    devuelve despojos
    produce miseria.

    Y después todo se arregla
    Con alambradas y muros
    Con Estrechos y fronteras
    En pateras y desnudos.

    Pero tú, también tienes tú la culpa
    es fácil vivir bien, pobrecitos en la tele
    También es fácil cantar, pero al menos
    a la luz todo sale, la basura se remueve

    … y si no te gusta el olor, apaga el televisor!

     

     

     


  8. Cultura callejera: que non che coma a lingua o gato

    septiembre 20, 2017 by sergio

    Me encontré con esta pintada (“que no te coma la lengua el gato”) en la zona de la Calle Doctor Flemming en Ourense, que me recordó algo sobre lo que ya escribí en su día, la importancia del ruido en tiempos de silencio… (aunque con la Ley Mordaza quieran mantener el silencio).


  9. De cooperantes con apellido y políticas de cooperación Joker

    septiembre 8, 2017 by sergio

    Hoy, día 8 de septiembre, se celebra en España el Día del Cooperante. Según el estatuto del cooperante (ese lenguaje inclusivo brillando por su ausencia incluso en nuestro sector…):
    1. “Son cooperantes las personas físicas mayores de edad que, a una adecuada y acreditada formación o titulación académica oficial, unen una probada experiencia profesional y tienen encomendada la ejecución de un determinado proyecto o programa en el exterior, en el marco de la cooperación internacional para el desarrollo y de la acción humanitaria. Se entenderá que tiene encomendada la ejecución de un programa o proyecto quien participe en el mismo en cualquiera de sus fases o actividades (identificación, formulación, seguimiento, asistencia técnica, evaluación u otras)”.

    Como en un montón de cosas más de esta nuestra administración pública y sus correspondientes políticas (bueno, llamarle política pública a la de cooperación al desarrollo en España, sobre todo en los últimos años, es o bien cosa de sarcasmo o directamente una burla al más puro estilo Joker, porque desde el gobierno se llenan la boca con la solidaridad Marca España y simultáneamente la están matando), no estoy de acuerdo en absoluto con esta definición. Entiendo que es importante definir un estatuto que regule la acción de estas personas, pero para mí cooperantes para el desarrollo serían todas aquellas personas que, en su país u otro, de forma retribuida o voluntaria, dedican tiempo y esfuerzos de forma consciente y organizada a colaborar con otras personas para lograr un mundo justo y solidario luchando por los derechos humanos en todo el mundo con una conciencia de ciudadanía global e igualdad de oportunidades de definir el propio desarrollo. Como veis, se trata de la versión “amplia” de la definición. Si queremos regular y visibilizar la acción de las cooperantes internacionales, hablemos entonces de Estatuto de la persona cooperante internacional, y del Día de la Cooperante Internacional.

    Cuanto más se desvincule el protagonismo de las instituciones públicas y más se vincule a la acción colectiva de la sociedad civil (a través de movimientos sociales, asociaciones vecinales, ONG o lo que se quiera, mejor democráticas, eso sí)  demandando a los gobiernos unas políticas públicas de cooperación internacional dignas y que el resto de políticas sean coherentes (si el estado saca subvenciones para promover los paneles solares en Honduras y generar gobernanza para la paz en Yemen, pero legisla en España para que se enriquezcan las grandes eléctricas donde ganan dinero cuatro amigos y promueve la venta de armas españolas, no adelantaremos nada). Esto de la coherencia de políticas es incómodo. Quizás por eso hay interés en que la definición no sea tan amplia…

    Así que, si estás en esa amplia definición, FELICIDADES!!!

     


  10. Yo he venido de Madrid para hacer eco

    agosto 14, 2017 by sergio

    Esto que publican en eldiario.es es para esa gente que ya ha olvidado el respeto y la convivencia en el rural de cuando de niño o no tan niño vivía o veraneaba allí. O para quien directamente no sabe de qué estoy hablando porque no pudo vivirlo ni nadie se lo explicó (y encima no tiene ni sensibilidad, ni empatía, si siquiera algo de sentido común). Es para los que creen que venir de la ciudad a andar por el campo es como ir a un parque temático, haciéndose fotos con los niños subidos en las vacas, que los cierres están solo para impedir el paso al turista y es mejor dejar todo abierto, o dan voces para oír el eco en un parque natural lleno de carteles de “no hacer ruídos estridentes” (esto último lo viví yo en primera persona,y no me pude contener sin echarle la bronca al tipo,que me soltó que “el había venido de Madrid para hacer eco”, y encima había saltado una valla, ignorando también la señalización, a una zona resbaladiza que protegía unas plantas de una especie endémica al borde de una cascada, que si se cae por allí el tipo se desgracia, ya le dije que no le llamé la atención porque pudiera resbalar, que lo que me daba pena era la planta). Como dice mi pareja, hay gente que parece que tanto hormigón y casas de más de dos pisos le idiotiza el cerebro.

     Y todo esto de parte un urbanita de barrio,que de campo no sabe na! Un pouco de cabeciña!!!